Fauna Cantábrica es un blog destinado a la divulgación de la fauna silvestre de la región Cantábrica y de más allá, a través de crónicas de jornadas de campo, observaciones de interés, viajes de naturaleza, etc. Todo ello contado por un apasionado de la fauna silvestre.
30 de diciembre de 2018
La familia de lobos
27 de diciembre de 2018
Los rastros del lobo
29 de diciembre de 2017
Lobos en la Cordillera Cantábrica oriental
22 de enero de 2017
Amanecer con recompensa
10 de enero de 2017
Rastros de lobo
29 de julio de 2016
Un amanecer cualquiera... o no
10 de abril de 2016
Mañana con sorpresas
10 de octubre de 2015
Lobo ibérico; nuevo regalo de la Naturaleza
9 de junio de 2015
Un sendero muy transitado
2 de junio de 2015
Mamíferos en un bosque cantábrico
25 de mayo de 2015
Lobo euroasiático
14 de abril de 2015
Buscando al lobo ibérico
29 de octubre de 2014
Lobo y mamíferos forestales
12 de julio de 2014
El lobo y sus presas
15 de mayo de 2014
Lobos en la Montaña Palentina
25 de febrero de 2014
La manada de lobos
11 de noviembre de 2013
Encuentro con el lobo
1 de octubre de 2012
Lobos al amanecer
9 de septiembre de 2012
Lobos en la cordillera
1 de abril de 2012
Lobo en el Saja-Besaya
A media mañana, sin éxito, decido regresar hacia el coche. Tanto en la ida como en la vuelta, localicé varios excrementos del individuo en cuestión, alguno muy fresco, de esa misma noche. El animal se ha "purgado" con hierba y en uno de los excrementos recientes aparece una tenia (parásito intestinal).
Después de tomar un café y desayunar otro poco, decido acercarme a otro sector del Parque, por donde suele moverse un grupo familiar viejo conocido y que lleva por la zona al menos desde 2009, cuando se reprodujo con éxito, formándose entonces una manada de cinco ejemplares. Recorro las sendas por las que se mueven, en principio sin localizar ningún indicio de ellos.
Nada más dejar atrás este segundo cadáver, a eso de las 12:35 h, entro de nuevo en una zona arbolada. Algo se mueve ahí delante... un lobo ¡¡¡. A escasos 20 m me cruzo con un impresionante macho adulto de lobo ibérico Canis lupus signatus, el cual debía estar encamado allí mismo. Permanezco inmóvil, comienza a caminar despacio, sube por la ladera, entre los árboles. Se detiene, se gira y me mira de frente. Vuelve a caminar escondiendo su rabo, gira la cabeza para observarme y le pierdo de vista en los matorrales, mientras un picamaderos negro Dryocopus martius reclama ladera abajo.
Una vez más, cuando menos lo esperas salta la liebre, en este caso el lobo. Tantos madrugones, tantas esperas y te sale delante en el bosque y al mediodía.


























