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30 de marzo de 2015

Fauna del Nansa

Unas imágenes de varios protagonistas de la mañana de hoy en los montes del valle del Nansa (Cantabria). 

Rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva






Ciervo rojo Cervus elaphus





Zorro rojo Vulpes vulpes





Rana bermeja Rana temporaria




29 de marzo de 2014

Saja-Nansa

Aunque días atrás parecía que ya había llegado la primavera para instalarse, lo cierto es que el paisaje invernal se vuelve a ver en las partes altas de Cantabria en general y en la media y alta montaña de las cuencas del Saja y el Nansa en particular. 


(Pinchad sobre las imágenes para verlas más grandes)

En las primeras horas del día hay actividad en las brañas, un jabalí Sus scrofa busca comida antes de ocultarse en el bosque para encamarse.




También varios grupos de ciervos Cervus elaphus en su mayoría hembras, se alimentan en los prados y pastizales.




A lo largo de la mañana un grupo de 7 ejemplares de buitre leonado Gyps fulvus sobrevuelan las crestas en busca de comida. También 1 milano real Milvus milvus y gran actividad de los cuervos Corvus corax, con persecuciones y juegos. 




Bisbitas alpinos y alondras comunes ya empiezan a marcar sus territorios, mientras queda todavía algún invernante, como 3 ejemplares de zorzal real Turdus pilaris que en breve pondrán rumbo a sus áreas de cría en Escandinavia.

Con tanta lluvia y nieve es buen momento para buscar rastros de la fauna. Por aquí se movieron especies como lobo, zorro, marta, gato montés, tejón, ciervo, corzo y liebre europea. 



27 de marzo de 2012

En la naturaleza todo se aprovecha

La rana bermeja Rana temporaria se encuentra en esta época del año en pleno período reproductor, en función también de la altitud a la que nos encontremos. Mientras que en las zonas más bajas (por debajo de los 500 m.s.n.m.) ponen las puestas en octubre o noviembre, por encima de los 1.200-1.300 m, aún con nieve, realizan la puesta a lo largo del mes de abril o incluso mayo en las cotas más altas de la cordillera.





En la media montaña Cantábrica, entorno a los 1.000 m de altitud, las puestas ya están eclosionando en estas últimas semanas y las larvas se alimentan con voracidad para completar un rápido desarrollo y metamorfosis. Se alimentan por ejemplo con los restos de la propia envoltura de los huevos, de aspecto gelatinoso, pero no dudan tampoco en devorar los restos de un progenitor, que no ha logrado superar el esfuerzo reproductor.




Este acto de canibalismo nos demuestra que en la naturaleza todo se aprovecha y hasta los restos de un congénere sirven para conseguir la supervivencia de la especie.

5 de marzo de 2011

Saja-Nansa



Hoy estuve dando una vuelta por la divisoria de los valles del Saja y del Nansa. Atrás quedaron los días de lluvia, frío y nieve y hoy salió un día soleado, aunque con algunas nubes aún en las primeras horas, hacia las cumbres más altas de la cordillera Cantábrica. Soplaba un gélido aire, testigo de los últimos coletazos del invierno, aunque al mediodía la temperatura fue bastante agradable.

En las primeras horas del día hubo bastante actividad de Buitres leonados Gyps fulvus, Cuervos Corvus corax y Chovas piquirrojas Phyrrocorax phyrrocorax moviéndose de un lado a otro en busca de alimento.

Un Zorro Vulpes vulpes se mueve por un pastizal cubierto de nieve. También detecto varios grupos pequeños de Ciervas Cervus elaphus.

En una cabecera de un bosque con roble y haya, canta y reclama un Pico mediano Dendrocopos medius ya con claros síntomas de celo. Observo otras especies forestales como Camachuelo común, Pinzón vulgar, Reyezuelo listado o Carbonero garrapinos.

Me desplazo por un cordal cubierto de nieve donde dectecto el rastro de un Lobo ibérico Canis lupus signatus de hace unos días y también el de un Tejón Meles meles. De esta última especie vería frecuentes rastros a lo largo de la jornada, tanto en la nieve como en el barro.




Están haciendo una batida de Ciervas, por lo que decido darme la vuelta hacia otra zona, ya que esta gente tiene bastante peligro.

Dos Milanos reales Milvus milvus juegan y se persiguen en el aire, mientras un bonita Curruca rabilarga Sylvia undata reclama y se mueve entre los "escajos".

Después de comer en las inmediaciones de una cabaña, con muchos recuerdos de mi infancia, me asomo al valle desde una cumbre. Dos Becadas Scolopax rusticola levantan el vuelo juntas desde un grupo de acebos. Y no muy lejos, una Perdiz roja Alectoris rufa hace lo mismo desde debajo de un espino.

Veo subir por la pista a los cazadores con sus todoterrenos y cuando me doy cuenta estoy metido de lleno en la cacería, con un paisano disparando desde la propia braña delante de la cabaña, al más puro estilo Sarajevo. Recojo la mochila y salgo por patas, dejando atrás el lugar. Mientras me iba, un Cierva corriendo asustada y un Corzo ocultándose en el bosque.
En la Collada de Carmona observo otro Milano real y en Valle de Cabuérniga un Milano negro.