Ayer sábado 14 de julio anduve por la comarca de Liébana, nuestra joya de la corona. Como siempre no defraudó y resultó una jornada de campo muy completa.
Dejo el coche a eso de las 9h y empiezo a caminar por un sector de prados y matorral, por encima del límite forestal de las hayas y abedules. Estaba observando una familia de verderón serrano Serinus citrinella (6 ejemplares), cuando veo de fondo un bicho que se agazapa, ocultándose en la hierba alta que presentan ahora las praderías. Miro con los prismáticos y la cabeza le delata, un gato montés Felis silvestris.
Sigo caminando por la pista y cuando ya estoy a su altura, sale corriendo velozmente prado abajo, hasta perderle de vista en un escobal.
Prosigo con mi marcha, en el borde del camino levanto dos codornices comunes Coturnix coturnix, mientras un tercer ejemplar canta en otro sector contiguo. Cruzo un arroyo y empiezo a subir ladera arriba. Aquí localizo el rastro reciente de un ejemplar de lobo ibérico Canis lupus signatus, en un lugar de movimiento habitual para un grupo familiar que conozco en la zona desde 2008.
Un poco más arriba, atravesando una mata densa de roble cantábrico, escucho un ruido junto al camino. Me detengo y localizo una marta Martes martes que desaparece rápidamente entre la densa vegetación.
Llego hasta un cordal elevado, que me sirve de oteadero. Desde aquí detecto la presencia de aves rapaces como culebrera europea Circaetus gallicus, buitres leonados Gyps fulvus o abejero europeo Pernis apivorus.
Y como no suele faltar en la zona, el águila real Aquila chrysaetos. En este lugar convergen tres territorios de tres parejas de esta especie. A lo largo de la mañana tuve ocho contactos con la especie y otro más por la tarde. Tres de ellos gracias al aviso de los cuervos Corvus corax que odian a esta gran rapaz.
Con las fotos he podido individualizar los ejemplares, habiendo observado un mínimo de 6 ejemplares en estas 8 observaciones, 2 parejas por separado (una por la mañana y otra por la tarde) y 2 ejemplares inmaduros por separado y observados en una ocasión volando juntos unos instantes. A continuación un par de imágenes de uno de los inmaduros.
La jornada también fue pródiga en la observación de verderones serranos. Localicé la especie en 4 puntos diferentes. Primero un juvenil solitario en matorral supraforestal, luego un grupo familiar de 6 aves en pradería por encima del límite superior forestal, otro grupo familiar de al menos 5 ejemplares también en pradería con rocas y por último 2 aves más posadas en abedules, en el límite superior del bosque.
Detecto más excrementos de lobo, hasta ocho más, en un sendero de tránsito habitual para la especie. La mayoría son antiguos. Además del gato montés y la marta, observo varios grupos de ciervas Cervus elaphus, un par de corzos Capreolus capreolus por separado en el bosque, un rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva en las cumbres, un ardilla roja Sciurus vulgaris y ya por la tarde, un jabalí Sus scrofa en un claro del bosque y el matorral.
Un picamaderos negro Dryocopus martius reclama ladera abajo, dentro del hayedo y 2 acentores alpinos Prunella collaris persiguiéndose y reclamando en vuelo. Bisbita alpino, agateador norteño, escribano cerillo, trepador azul, chova piquigualda y chova piquirroja también se dejan ver por la zona.
También algunos jovenzuelos hacen sus primeras incursiones por el roquedo, el bosque y el matorral, vigilados de cerca por sus progenitores. Como estos pollos de colirrojo tizón, carbonero garrapinos, tarabilla común y acentor común.
Y como broche a la jornada, cuando ya bajaba en coche por la carretera, localizo otro gato montés en un prado junto a la misma, portando una presa en la boca. Había bastante tránsito de coches y algún ciclista, por lo que no tardó en ocultarse en un escobal contiguo.