Mostrando entradas con la etiqueta Liebana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Liebana. Mostrar todas las entradas

5 de agosto de 2015

Mariposa apolo

El pasado 1 de agosto tuve ocasión de localizar varios ejemplares de mariposa apolo Parnassius apollo en un sector de la Cordillera Cantábrica en la comarca de Liébana (Cantabria). Al menos 5 o 6 individuos volaban sobre una cresta que hacía de divisoria entre dos pequeños valles, a 1700 m.s.n.m. y con vegetación supraforestal de arándano, gayuba, enebro rastrero y brezos, por encima de un hayedo. 

Se trata de una mariposa de gran tamaño (entre 65 y 85 mm de envergadura), que habita en sectores de matorral y pastizal entre los 700 y 2000 m de altitud. Se distribuye por la mayor parte de Europa y Asia y está catalogada como Vulnerable según criterios de la UICN. En Cantabria está restringida a zonas altas de la Cordillera Cantábrica y los Picos de Europa. Realiza sus vuelos entre junio y finales de agosto en una única generación anual.

A continuación una foto de uno de los ejemplares observados y del hábitat.





3 de agosto de 2015

Águila real

El pasado 1 de agosto tuve ocasión de observar de cerca la evolución de un ejemplar adulto de águila real Aquila chrysaetos en vuelo prospector por un sector supraforestal en la comarca de Liébana (Cantabria), donde convergen los territorios de caza de hasta 3 parejas diferentes, como he podido comprobar en anteriores ocasiones. 

El primer contacto se produjo en el borde superior del hayedo, a media mañana y con el cielo aún nublado por lo que la luz era muy mala. Cicleando a baja altura me dio varias pasadas muy cerca. 





El segundo contacto con este ejemplar se produjo en las horas centrales del día, cuando me encontraba ya comiendo el bocadillo en un cordal divisorio entre dos vallejas y sobre el que el águila dio varias pasadas a baja altura. 






Por momentos compartía el espacio aéreo con alguno de los ejemplares de buitre leonado Gyps fulvus que patrullaba la zona en busca de comida.




Finalmente se alejó del lugar acosada por una pareja de cuervo Corvus corax que la perseguían desde la retaguardia. 

1 de julio de 2015

Aves alpinas en Picos de Europa

En la jornada de hoy desde Aves Cantábricas hemos realizado una ruta ornitológica guiada en Picos de Europa para la observación de aves alpinas, dentro de nuestro servicio aves a la carta. Aunque en la costa el día ha sido muy nublado e incluso con precipitaciones débiles, una vez atravesado el Desfiladero de La Hermida el Sol es el protagonista.





El acentor alpino Prunella collaris fue el primer protagonista en aparecer.




Veremos también frecuentes ejemplares de gorrión alpino Montifringilla nivalis moviéndose de una zona a otra y alguno de ellos buscando comida.





Tenemos ocasión de observar hasta 3 ejemplares de treparriscos Tichodroma muraria




Como no podía ser de otra manera, la chova piquigualda Pyrrhocorax graculus tampoco podía faltar a su cita.




Y entre los mamíferos otro habitual del lugar, el rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva




10 de julio de 2014

Aves alpinas

Esta mañana en el transcurso de una de las salidas guiadas de Aves Cantábricas, para la observación en esta ocasión de aves alpinas en el Parque Nacional de los Picos de Europa, hemos tenido la ocasión de disfrutar con las especialidades que nos ofrece dicho lugar, con especies como treparriscos, gorrión alpino, acentor alpino, chova piquigualda, bisbita alpino, alimoche común o buitre leonado entre otras.

En el grupo de los paseriformes pudimos observar frecuentes ejemplares de acentor alpino Prunella collaris.



También frecuentes ejemplares de gorrión alpino Montifringilla nivalis buscando comida en los pastizales, en vuelo y entrando a sus nidos.




El ave más bella de las cumbres tampoco faltó a su cita y así tuvimos un total de cinco contactos con el treparriscos Tichodroma muraria en vuelo, posado y entrando a su nido.




Chova piquigualda Pyrrhocorax graculus, collalba gris Oenanthe oenanthe o bisbita alpino Anthus spinoletta fueron otros de los paseriformes observados.




Tuvimos ocasión de ver algunas carroñeras en vuelo, por ejemplo diversos ejemplares de buitre leonado Gyps fulvus.




También dos individuos de alimoche común Neophron percnopterus un adulto y un subadulto. 





Por último, también tuvimos tiempo para observar al rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva con un grupo de hembras y crías y dos ejemplares más por separado.





Para finalizar unas fotos del espectacular paisaje de Picos de Europa.






8 de julio de 2014

Aves en el roquedo

Las mañanas de ayer y de hoy he estado disfrutando de las aves rupícolas en la comarca cántabra de Liébana, en la buena compañía de Máximo Sánchez Cobo y de Neco García Agúndez, que a sus casi 4 años ya empieza a manejar el telescopio. A ellos les dedico esta entrada.

La mañana de ayer estuvo nublada, con las cumbres tapadas por la niebla, mientras que la de hoy estuvo mucho más soleada. El roquedo está lleno de vida, con jóvenes realizando sus primeras incursiones o pollos aún en el nido esperando la ceba de sus progenitores y cerca ya de realizar su primer y trascendental salto al vacío. 

La cerca de una veintena de parejas reproductoras de buitre leonado Gyps fulvus está menos activa ayer que de costumbre debido a la niebla. Muchos de ellos permanecen posados en el acantilado, mientras algunos pollos esperan ansiosos la llegada de comida. Hoy por el contrario se mostraron mucho más activos con el predominio del buen tiempo.





A continuación un vídeo de la especie.





Tres juveniles de halcón peregrino Falco peregrinus nos dan el espectáculo, reclamando desde sus respectivas atalayas a la espera de la llegada de uno de los adultos con comida. Cuando esto sucede empiezan a reclamar insistentemente y en pleno vuelo recogen la presa aportada por el padre, en este caso un ave de tamaño pequeño. El joven macho agarra la presa, pero su hermana de mayor tamaño termina por arrebatársela. 





A continuación un vídeo de los jóvenes halcones.





La pareja de alimoche común Neophron percnopterus está también muy atareada, realizando entradas cada poco tiempo a su nido en el paredón rocoso, donde aguarda su jovenzuelo. 




Se dejan ver por la zona otras aves rapaces como águila real Aquila chrysaetos un adulto entrando al paredón rocoso tras un breve vuelo, una pareja de águila calzada Aquila pennata de morfo claro y un ejemplar más solitario de morfo oscuro, una culebrera europea Circaetus gallicus, dos ejemplares diferentes de abejero europeo Pernis apivorus o una familia de cernícalo vulgar Falco tinnunculus





Incluso un picamaderos negro Dryocopus martius reclama en el bosque localizado en la ladera opuesta. 

Tampoco faltan los paseriformes propios de este medio, como un joven y solitario acentor alpino Prunella collaris, una familia de roquero rojo Monticola saxatilis con el macho y dos jóvenes, un nido de colirrojo tizón Phoenicurus ochrorus con sus pollos o algunos juveniles de avión roquero Ptyonoprogne rupestris verdecillo Serinus serinus entre otras especies. 






28 de abril de 2014

Reyezuelo sencillo y agateador norteño

Si hay dos paseriformes representativos de las cabeceras de hayedos y abedulares de la Cordillera Cantábrica, estos son el reyezuelo sencillo Regulus regulus y el agateador norteño Certia familiaris. Ambos conviven en las partes más altas de los hayedos y en los abedulares que muchas veces aparecen formando ese típico cinturón supraforestal, aunque el reyezuelo sencillo también ocupa plantaciones de coníferas, por ejemplo de pino silvestre.

En la Península Ibérica tienen una distribución bastante restringida, en el caso del reyezuelo sencillo en las áreas forestales de montaña de Cordillera Cantábrica, Pirineos, Sistema Central y parte del Sistema Ibérico. El agateador norteño es aún más escaso, estando únicamente presente en la C. Cantábrica y Pirineos, con una exigua y amenazada población en el norte del Sistema Ibérico. Su distribución es mucho más amplia en Eurasia, ocupando diversos tipos de bosques y las grandes extensiones de taiga. 

He tenido la oportunidad de ver a estas dos pequeñas aves en diferentes medios, desde los bosques Cantábricos hasta la taiga finlandesa, pasando por los pinares de pino caledonio en Escocia. Las siguientes fotografías están tomadas en un borde superior de hayedo, a 1.400 m.s.n.m. en la comarca cántabra de Liébana.






26 de abril de 2014

Corzos en Liébana

Ayer tuve ocasión de observar un buen número de corzos en los montes de Liébana y el alto Nansa, alguno de ellos incluso en la propia carretera. Estaban muy activos y aún permanecen agrupados, como han estado durante todo el invierno. No obstante, en unos días estos grupos se separarán con la llegada de los partos y cada ejemplar llevará una vida solitaria, las hembras al cuidado de una o dos crías que parirán en mayo.

En una cabecera de hayedo tuve ocasión de fotografiar a estos dos individuos, un macho y una hembra. Como se aprecia en la hembra, ya han comenzado a mudar el pelaje de invierno. En poco tiempo lucirán un pelaje rojizo, menos denso, propio de la época estival.





23 de noviembre de 2012

Otoño en Liébana

Ayer estuve pasando el día por la comarca cántabra de Liébana. Día primaveral al mediodía, aunque los prados blancos en las primeras horas de la mañana, eran testigos de la helada caída la noche anterior. 

Los hayedos ya van perdiendo su apogeo otoñal y en las partes más altas están ya sin hoja. No obstante, los melojares lucen aún sus mejores galas. Muy poca nieve aún, tan sólo presente en Picos de Europa, macizo de Peña Prieta y Curavacas.




En cuanto a la fauna se refiere, en un sector de prados por debajo del bosque, un zorro rojo Vulpes vulpes caza a media mañana, sin molestarle mi presencia. Un águila real Aquila chrysaetos sobrevuela su territorio de caza, posándose en unas rocas en la cumbre. Más tarde observo otro ejemplar, un adulto que pasa volando muy cerca de mi posición, a baja altura sobre un prado en mitad del melojar. 

Posteriormente un bando de unos 85 ejemplares de chova piquigualda Pyrrhocorax graculus sobrevuela este sector forestal, emitiendo su típico reclamo, mientras un pico mediano Dendrocopos medius reclama en el robledal. En este mismo prado, donde voy a comer, otro zorro rojo caza a plena luz del día amenizándome la comida.

Por la tarde, en otro sector con predominio del hayedo y matorrales supraforestales, rastros de lobo ibérico Canis lupus signatus y oso pardo Ursus arctos




Además, un grupo de 6 acentores alpinos Prunella collaris en una peña caliza y un confiado pinzón real Fringilla montifringilla comiendo un gran hayuco en una rama cercana. Al caer la tarde los zorzales alirrojos Turdus iliacus acuden a su dormidero.

15 de julio de 2012

Liébana

Ayer sábado 14 de julio anduve por la comarca de Liébana, nuestra joya de la corona. Como siempre no defraudó y resultó una jornada de campo muy completa.

Dejo el coche a eso de las 9h y empiezo a caminar por un sector de prados y matorral, por encima del límite forestal de las hayas y abedules. Estaba observando una familia de verderón serrano Serinus citrinella (6 ejemplares), cuando veo de fondo un bicho que se agazapa, ocultándose en la hierba alta que presentan ahora las praderías. Miro con los prismáticos y la cabeza le delata, un gato montés Felis silvestris.





Sigo caminando por la pista y cuando ya estoy a su altura, sale corriendo velozmente prado abajo, hasta perderle de vista en un escobal.




Prosigo con mi marcha, en el borde del camino levanto dos codornices comunes Coturnix coturnix, mientras un tercer ejemplar canta en otro sector contiguo. Cruzo un arroyo y empiezo a subir ladera arriba. Aquí localizo el rastro reciente de un ejemplar de lobo ibérico Canis lupus signatus, en un lugar de movimiento habitual para un grupo familiar que conozco en la zona desde 2008.

Un poco más arriba, atravesando una mata densa de roble cantábrico, escucho un ruido junto al camino. Me detengo y localizo una marta Martes martes que desaparece rápidamente entre la densa vegetación.

Llego hasta un cordal elevado, que me sirve de oteadero. Desde aquí detecto la presencia de aves rapaces como culebrera europea Circaetus gallicus, buitres leonados Gyps fulvus o abejero europeo Pernis apivorus





Y como no suele faltar en la zona, el águila real Aquila chrysaetos. En este lugar convergen tres territorios de tres parejas de esta especie. A lo largo de la mañana tuve ocho contactos con la especie y otro más por la tarde. Tres de ellos gracias al aviso de los cuervos Corvus corax que odian a esta gran rapaz. 

Con las fotos he podido individualizar los ejemplares, habiendo observado un mínimo de 6 ejemplares en estas 8 observaciones, 2 parejas por separado (una por la mañana y otra por la tarde) y 2 ejemplares inmaduros por separado y observados en una ocasión volando juntos unos instantes. A continuación un par de imágenes de uno de los inmaduros.





La jornada también fue pródiga en la observación de verderones serranos. Localicé la especie en 4 puntos diferentes. Primero un juvenil solitario en matorral supraforestal, luego un grupo familiar de 6 aves  en pradería por encima del límite superior forestal, otro grupo familiar de al menos 5 ejemplares también en pradería con rocas y por último 2 aves más posadas en abedules, en el límite superior del bosque.





Detecto más excrementos de lobo, hasta ocho más, en un sendero de tránsito habitual para la especie. La mayoría son antiguos. Además del gato montés y la marta, observo varios grupos de ciervas Cervus elaphus, un par de corzos Capreolus capreolus por separado en el bosque, un rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva en las cumbres, un ardilla roja Sciurus vulgaris y ya por la tarde, un jabalí Sus scrofa en un claro del bosque y el matorral.

Un picamaderos negro Dryocopus martius reclama ladera abajo, dentro del hayedo y 2 acentores alpinos   Prunella collaris persiguiéndose y reclamando en vuelo. Bisbita alpino, agateador norteño, escribano cerillo, trepador azul, chova piquigualda y chova piquirroja también se dejan ver por la zona.






También algunos jovenzuelos hacen sus primeras incursiones por el roquedo, el bosque y el matorral, vigilados de cerca por sus progenitores. Como estos pollos de colirrojo tizón, carbonero garrapinos, tarabilla común y acentor común.







Y como broche a la jornada, cuando ya bajaba en coche por la carretera, localizo otro gato montés en un prado junto a la misma, portando una presa en la boca. Había bastante tránsito de coches y algún ciclista, por lo que no tardó en ocultarse en un escobal contiguo.