2 de febrero de 2012

Curso Ecología Aves Acuáticas

Por si resulta de interés, a continuación os dejo el cartel del Curso de Ecología de Aves Acuáticas, que organizamos desde Aves Cantábricas conjuntamente con el Ayuntamiento de Santoña, los días 9, 10 y 11 de marzo en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel y en el que también colabora la Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria y la Fundación Global Nature.

El curso consta de una parte teórica, impartida por reconocidos especialistas en la ecología de las aves acuáticas y una parte práctica con salidas de campo por tierra y en barco. Al finalizar el mismo se hará entrega de un diploma acreditativo. Está destinado a estudiantes de Biología y Ciencias Ambientales o Agentes del Medio Natural, pero también para ornitólogos y amantes de la naturaleza en general.

El número de plazas está limitado a 24 personas, para más información y reservas en el teléfono 647 225 234 o en avescantabricas@gmail.com



31 de enero de 2012

Liébana

La jornada de hoy estuve por la comarca de Liébana, en compañía de mi buen amigo Máximo Sánchez Cobo. Nos movimos en esta ocasión por terrenos de los municipios de Cabezón de Liébana y Pesaguero.




Día frío, con helada la noche anterior y nieve en las cumbres de la cordillera, preludio de la ola de frío que entra mañana desde Siberia Occidental.


En cuanto a la avifauna, había gran actividad de los picos medianos Dendrocopos medius localizando un mínimo de 6 ejemplares (5 en Cabezón de Liébana y 1 en Pesaguero). Alguno de ellos ya incluso cantando. Destacar también la observación de un águila real Aquila chrysaetos sobrevolando a baja altura unas laderas cubiertas de nieve. Buitre leonado, chova piquigualda y piquirroja, camachuelo común y zorzal alirrojo completan el panoráma ornitológico.


Respecto a los mamíferos, observamos diferentes ejemplares de corzo, ciervo y rebeco, además de una ardilla roja. Rastros de gato montés, marta, zorro y tejón, completan este panorama faunísticos.


En las charcas primeras puestas de rana bermeja Rana temporaria y larva de salamandra común Salamandra salamandra.

24 de enero de 2012

Mustélidos en Cantabria

Los mustélidos son unas de las especies que desde pequeño me han despertado un mayor interés, por sus costumbres discretas (lo que convierte en un reto su observación) por la variedad de especies, tamaños y coloraciones, además de por los diversos medios que ocupan y por los singulares y diversos rastros que dejan de su actividad.


A continuación, voy hacer un repaso a la situación de esta familia de mamíferos, especie por especie, en el ámbito de nuestra región.


En Cantabria conviven un total de 7 especies, sin contar a los visones. En el caso del introducido visón americano Mustela vison hay algunas observaciones en tiempos recientes en el Sur de Cantabria (Valderredible y Valdeolea), seguramente de ejemplares en dispersión desde Castilla y algo más antiguas en la costa (Alfoz de Lloredo o Santillana del Mar), asociadas a escapes en granjas peleteras, aunque aparentemente sin poblaciones estables, al menos en esta última zona. Por su parte, el visón europeo Mustela lutreola parece estar ausente de la región, aunque hay alguna cita dudosa en el límite con Euskadi.


Así pues, el listado de especies se reduce a comadreja Mustela nivalis, armiño Mustela erminea, garduña Martes foina, marta Martes martes, nutria paleártica Lutra lutra, turón Mustela putorius y tejón Meles meles.


En base a observaciones personales y de otros naturalistas, se puede decir que algunas de estas especies han aumentando su distribución y población en las últimas décadas, debido al cese o disminución de la persecución humana, caso por ejemplo de la marta o la nutria paleártica. Por el contrario, otras especies como la comadreja o el armiño (especialmente la primera) parecen haber sufrido una reducción de sus efectivos, quizá por una mayor expansión de otros depredadores como aves rapaces y el resto de carnívoros de mediano tamaño y también probablemente por cambios en el medio, especialmente en la franja costera.


comadreja Mustela nivalis


Citada con mayor frecuencia en praderías, campiñas atlánticas y bordes de marismas, principalmente en la franja costera de la región (Santoña, Cicero, Astillero, Torrelavega...), siendo seguramente rara o ausente en localidades de media y alta montaña, así como en el interior de grandes bosques. Junto con el turón, la especie que menos veces he observado en Cantabria.


armiño Mustela erminea


Moderadamente común en praderías costeras (Santoña, San Vicente de la Barquera, etc) y del fondo de los valles (Cabezón de la Sal, Torrelavega, Los Corrales de Buelna, Vargas...) donde se alimenta de su presa preferida, la rata topera Arvicola terrestris. También presente en zonas de media y alta montaña (Cabuérniga, Campoo, Liébana...). Únicamente parece evitar los grandes bosques. Suele tener actividad diurna, no siendo raro observarle dentro de los núcleos urbanos, como por ejemplo en Vargas, Cabezón de la Sal y Torrelavega.


garduña Martes foina


Se trata de una especie de hábitos nocturnos, por lo que muchas veces pasa desapercibida. No obstante, aparece distribuida por toda la región, desde los acantilados costeros hasta la alta montaña, pasando por bosques de ribera, junto a núcleos urbanos, encinares o robledales. Citada a más de 2.200 m.s.n.m. en el Parque Nacional de Picos de Europa.


marta Martes martes


Sin duda el mustélido más abundante en Cantabria, habiendo sufrido una importancia expansión demográfica en las últimas décadas, fruto de la disminución de la persecución directa por parte del hombre. Presente en toda Cantabria, desde la costa (Liencres, Cicero, Ajo, Oyambre...) hasta los bosques de caducifolias de montaña. También aparece en plantaciones forestales, ya sea de pino o eucalipto. Es la especie que más veces he observado en mis andaduras por el campo. Actividad diurna y nocturna, a veces muy confiada ante el hombre.





nutria paleártica Lutra lutra


Al igual que la marta, la nutria paleártica ha mejorado su situación en el región en las últimas décadas, estando presente hoy en día en prácticamente todos los cursos fluviales de la región y entrando en algunos estuarios. La disminución en la persecución por parte del hombre tienen la culpa. Si en los años 80 estaba recluida de manera escasa a la cuenca de los ríos Deva, Nansa, Saja, Besaya y Ebro, actualmente está presente en todos los ríos principales de la región, habiendo ya colonizado los más orientales como Miera y Asón, además de visitar alguno de los estuarios. Especialmente abundante en el río Ebro, debido a la gran disponibilidad de alimento, en base a las poblaciones de cangrejos de río (especialmente cangrejo señal). Debido a sus hábitos normalmente nocturnos, pasa más desapercibida.





turón Mustela putorius


La especie de mustélido más difícil de ver. Aunque está bien distribuido por la región, no resulta tan abundante como otras especies anteriores y además, sus hábitos profundamente nocturnos, le hacen pasar más desapercibidos. Asociado a ríos y arroyos, también está presente en algunos bosques del interior. Ausente en la alta montaña. Conozco citas en lugares tan diversos como Rionansa, Cabuérniga, Tudanca, Vargas o Ambrosero.


tejón Meles meles


El tasugu, probablemente el mustélido más popular, aunque muchas veces perseguido por su afición a las plantaciones de maíz. Común por toda la región, hasta el límite forestal. Aparece desde la costa, en campiñas, eucaliptales y encinares costeros, hasta los hayedos y robledales de la media montaña. Vive en solitario o en pequeños grupos familiares, en galerías subterráneas al abrigo de rocas o troncos. Principalmente nocturno, aunque a veces se le sorprende de día en la cercanía de su refugio.


14 de enero de 2012

Lobos en Liébana


La jornada de hoy anduve por la comarca de Liébana, tras el rastro del lobo ibérico Canis lupus signatus, visitando el territorio de un grupo familiar que tengo controlado desde hace cuatro años y que es probablemente el que mayores alegrías me ha dado y más me ha permitido aprender sobre el comportamiento y costumbres de esta mítica especie. Hacía tiempo que no estaba por esta zona y por ello me ha alegrado saber que la manada sigue allí, recorriendo las mismas sendas que aquel invierno del 2008.

Ha amanecido un día frío, con 5º bajo cero al despuntar el alba, al comienzo algo nublado aunque ha ido despejando durante la mañana. Charcas, abrevaderos y pequeños arroyos estaban totalmente congelados y el suelo muy duro, no propiciaba la búsqueda de huellas. No obstante, he podido localizar indicios de la especie en la totalidad de un recorrido de cerca de 4 kms de longitud, que he efectuado sobre una itinerario que previamente ya conocía, que ha venido utilizando la especie en estos años.





En este transecto he localizado un total de 22 excrementos de más o menos antigüedad, con restos de presas como ciervo rojo Cervus elaphus y jabalí Sus scrofa, ambas especies abundantes en Liébana en los últimos años.





Además, he localizado huellas del cánido en ambos sentidos, lo que unido al gran número de excrementos detectados confirman el uso frecuente que hacen de este recorrido. En una zona donde el terreno permitió registrar el paso de la manada, pude estimar la presencia de un mínimo de 4 ejemplares, aunque seguramente puedan ser 5 ó 6 los integrantes de dicho grupo familiar.




En el collado donde finalicé el recorrido, además de varios excrementos, localicé arañazos en el suelo, como parte del marcaje territorial. Los excrementos se han depositado en collados prominentes, cruces de caminos o junto a grandes piedras o arbustos.


En definitiva, una jornada de campo sumamente entretenida, rastreando a unos viejos conocidos, que esperemos sigan teniendo la suerte que les falta a otros congéneres y puedan ocupar su territorio durante muchos años más.


A continuación os relato un encuentro que tuve con este grupo familiar a finales de la primavera de 2008, en uno de los contactos más especiales que he tenido en mi vida con la especie.


07.06.2008.

Tras pernoctar en un antiguo chozo de pastores, me levanto a las 6 h. La niebla de la tarde anterior ha subido en altura y solo cubre los picos más altos, aunque rápidamente se disipa, permaneciendo únicamente en el fondo del valle. Lo primero que veo son rebecos y ciervas.


Subo hasta un collado próximo, para echar una visual de la valleja que queda al oeste de la cabaña. Varios rebecos más pastan en las laderas de fuerte pendiente, entre ellos un grupo de 5 hembras con 4 crías de escasas semanas. Retrocedo y subo al pernal opuesto para visualizar la valleja que queda al Este de la cabaña. Localizo más ciervos y 2 rebecos más.


Cuando estoy regresando, a las 8 h, localizo en una pequeña braña, a unos 1650 m de altitud, en un pernal divisorio de las dos vallejas, una manada de lobo ibérico Canis lupus signatus, que viene desde la vertiente de la cabaña. Son 5 ejemplares, la pareja "alfa" y 3 individuos subadultos. El macho dominante destaca entre todos por su tamaño.


A la braña van entrando por separado y en ella se detienen y reagrupan. Uno de los subadultos se acerca al macho dominante, este levanta la cola y se pone en tensión. El subadulto realiza un gesto de sumisión. De inmediato atraviesan la braña y transitan por un sendero pernal abajo, atravesando en fila una zona de matorral. Atraviesan también un abedular y salen a otra pequeña braña donde se juntan y campa cada uno a sus anchas. Cruzan otro pequeño sector de matorral y salen a otra braña más alargada donde empiezan a olfatear. Llegan al final de la misma y todos juntos olfatean un arbusto prominente que se encuentra en mitad del pastizal. Uno de los ejemplares orina sobre él. Se dan la vuelta y retroceden sobre sus pasos, en cabeza uno de los subadultos. Los otros ejemplares se detienen a olfatear en el brezal que se extiende ladera abajo. El subadulto que iba en cabeza vuelve hacia atrás para juntarse con el resto de la manada y se introducen en el brezal, donde les pierdo de vista a las 8:15 h.


A las 8:35 h vuelvo a localizar a parte de la manada peinando el brezal ladera abajo. Una cierva huye despavorida.

Regresé al lugar un par de horas después para ver los rastros, localizando además de las huellas, un excremento compuesto integramente por restos de jabalí, lo que confirma la alimentación de la manada en las últimas horas.

9 de enero de 2012

Alta densidad de Corzos



Hoy por motivos de trabajo anduve casi toda la jornada por terrenos de los municipios de Luena y San Pedro del Romeral, en la zona de influencia de la cultura pasiega y por los terrenos adyacentes del Norte de Burgos.


En décadas pasadas esta comarca de la Montaña Oriental de Cantabria era bastante pobre desde el punto de vista faunístico, comparándola con la zona centro-occidental de la región. La menor extensión de su superfice forestal y la presión antrópica hacían que las grandes especies de vertebrados estuvieran ausentes o fueran muy raras. En los últimos años esto ha ido cambiando, Corzos y Jabalíes han aumentado su población, el Rebeco cantábrico ha llegado de la mano del hombre y el Lobo ibérico se deja sentir de vez en cuando, incluso con grupos reproductores.


Me ha sorprendido la alta densidad que presenta el Corzo Capreolus capreolus en dicho rincón del oriente de la Cordillera Cantábrica. Así, he contabilizado un total de 41 ejemplares, con entre 1 y 6 ejemplares por grupo. De ellos 20 fueron observados en terrenos de Cantabria y 21 en Burgos. Es la cifra más alta que he cuantificado nunca para esta especie, en mis salidas al campo desde hace 20 años.


Aunque el Corzo ha aumentado su distribución y población por toda Cantabria, en la zona de media y alta montaña del centro-occidente no alcanza estas densidades a pesar de ser frecuente, debido a la alta densidad allí de otro herbívoro con el que compite, el Ciervo rojo.


Esta alta densidad de Corzos, atrae a su principal depredador natural, el Lobo ibérico, del que también pude detectar un rastro en la zona, un excremento en la vertiente cántabra, compuesto no obstante por restos de Jabalí.


Por lo demás, una concentración de 124 Buitres leonados Gyps fulvus posados en un prado a primera hora de la mañana, varios Milanos reales Milvus milvus y un bando de 16 Piquituertos comunes Loxia curvirostra, además de rastros de Zorro, Marta y Tejón.

29 de diciembre de 2011

Santoña fin de año



Finaliza el año y la invernada de aves acuáticas está en su apogeo en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Colimbos, barnaclas carinegras, eideres o negrones han encontrado refugio y alimento en el humedal más importante del Cantábrico.


A continuación un resúmen de las especies más representativas, observadas en el estuario del Asón en esta última semana del mes de diciembre. Las cifras dadas son el máximo semanal registrado en el período 26-29 de diciembre.


Colimbo chico Gavia stellata 6

Colimbo grande Gavia immer 4

Zampullín cuellirrojo Podiceps auritus 4

Barnacla carinegra Branta bernicla 13 (12 de la subespecie bernicla y 1 de la hrota)

Eider común Somateria mollissima 2

Serreta mediana Mergus serrator 1

Negrón común Melanitta nigra 3

Águila pescadora Pandion haliaetus 1

Gaviota argéntea Larus argentatus 1

Gavión atlántico Larus marinus 13

Arao común Uria aalge 2

Alca común Alca torda 8

23 de diciembre de 2011

Fauna mediterránea

Estos últimos días los he pasado por tierras andaluzas, en concreto por Sierra Morena. Hacía tiempo que tenía pendiente la visita a esta mítica sierra ibérica, y en concreto la búsqueda de una de nuestras especies más emblemáticas de nuestra fauna, el lince ibérico Lynx pardinus. El pasado lunes día 19 bajé desde Cantabria en compañía de Máximo Sánchez y Antonio Lastra. Allí nos encontraríamos al día siguiente con Julio Roldán, de Sevilla.


Llegamos al caer la tarde y antes de ir al alojamiento, donde pernoctaríamos estos días, hicimos una primera toma de contacto por el entorno. Al día siguiente madrugamos y al amanecer llegamos a nuestro puesto de observación, en un valle cubierto de monte mediterráneo. Fincas privadas (la mayoría utilizadas como cotos de caza mayor) con encinas, lentiscos, prados y roquedos, donde pudimos disfrutar de buena parte de la fauna mediterránea, típica de estos montes serranos.




Así vemos hasta tres águilas imperiales Aquila adalberti diferentes, un adulto, un inmaduro y un subadulto. También un águila real Aquila chrysaetos adulta y buitres leonados Gyps fulvus y buitres negros Aegypius monachus. Observamos también otras especies de avifauna como rabilargo, alcaudón meridional, curruca cabecinegra, curruca rabilarga, roquero solitario, pito real o abubilla común.


En cuanto a los mamíferos, abundantes ciervos rojos y conejos, también gamos, algún jabalí al atardecer e incluso un muflón, pero sin rastro del lince.


El miércoles 21 nos dirigimos a otro sector de la sierra en busca de más suerte con el felino. Nuevamente abundantes ciervos rojos, incluso con un espectacular e insólito celo para la fecha en que nos encontramos. Bramidos, peleas entre machos, persecuciones a hembras...




Una soberbia águila imperial adulta nos da la bienvenida, posada en una roca en lo alto de una ladera rodeada de bosque mediterráneo. A lo largo del día veríamos una pareja sobrevolando ese mismo sector y otra en otro valle, con un ejemplar en vuelo y otro vigilando su territorio desde un par de posaderos próximos. También un águila real, buitres leonados y buitres negros. Un picogordo Coccothraustes coccothraustes se posa en una encina contigua a mi posición.


Nuevamente finaliza el día sin haber localizado al mítico felino.


El jueves 22 decidimos volver al sector del primer día, ya como última esperenza de ver al lince, antes de regresar de nuevo al Cantábrico. Como los días anteriores, amenece un día frío pero despejado, con calor incluso al mediodía. Nuevamente vemos ciervos, gamos y un bonito macho de muflón. Abundantes conejos y perdices rojas, base de la cadena trófica de los que se alimentan numerosos depredadores, entre ellos nuestro objetivo.




Nuevamente vemos águilas imperiales, un adulto posado en la copa de una encina, con un espectacular paisaje de fondo. Otro adulto nos sobrevuela, cicleando sobre nuestras cabezas. Buitres negros y leonados, un gavilán común y un mochuelo común reclamando desde el pie del tronco de una encina, además de los paseriformes habituales.


Ya después de comer, escucho un ruido junto a mí, en la vegetación, veo que algo se mueve en el suelo. Me acerco y se trata de un espectacular ejemplar adulto de culebra de escalera Rhinechis scalaris, que no tarda en ocultarse bajo una roca.


Cae la noche y decidimos acercarnos hasta un roquedo cercano, sobre el río Jándula, para ver si localizamos al búho real Bubo bubo. No tarda en cantar un ejemplar, no lejos de donde se alimenta un grupo de cabra montés Capra pyrenaica hispanica, compuesto por hembras y jóvenes. En la ladera opuesta, canta un atrevido cárabo común Strix aluco.




Se hizo de noche y el lince no quiso dejarse ver. Habrá que volver el año próximo pensamos. De regreso Máximo y yo paramos para hacer alguna escucha desde la pista, para ver si algún ejemplar emitía su llamada de celo. Pero nada, únicamente los ciervos dejan sentir su celo con peleas y bramidos.


Decidimos ya sí, poner fin a la jornada. De regreso en el coche, a las 18:55 h, algo aparece en el pista delante del coche, ¡¡un lince¡¡ dice Máximo. Efectivamente, ahí está ante nosotros el felino más amenazado del mundo, la especie que hemos estado buscando durante tres días sin éxito, aparece ya de regreso al hotel, cuando ya dábamos la batalla por perdida.


Un ejemplar que seguramente caminaba por la pista, se gira con su característico andar, y sin mayor problema atraviesa una vallado cinegético que cierra una finca. Primero introduce la cabeza, luego las extremidades anteriores y después el resto del cuerpo. Una vez salvado el obstáculo, se gira y nos mira, antes de perderse en la noche, en la espesura del bosque mediterráneo.


Como en el tiempo de descuento de un partido sin goles, ya en el tiempo añadido, el fantasma del bosque mediterráneo hizo acto de presencia. Una vez más, la naturaleza es así de caprichosa y de imprevisible, de ahí lo mágico que atesora.


El lince ibérico es una especie mundialmente amenazada, dado su carácter endémico de la Península Ibérica y la dramática disminución poblacional sufrida en décadas pasadas. Según datos de la Junta de Andalucía, en diciembre de 2010 se individualizaron por diversas técninas un total de 290 ejemplares para toda la Comunidad Autónoma, de los que 179 fueron detectados en Andújar (Sierra Morena de Jaén).

9 de diciembre de 2011

Estuario del Asón

Parece que poco a poco va animándose la invernada en el estuario del Asón (Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel). Esta mañana, en el transcurso de una de nuestras salidas en barco por el estuario, destacar la observación de las siguientes especies:

Colimbo chico Gavia stellata 1
Colimbo grande Gavia immer 3
Zampullín cuellirrojo Podiceps auritus mínimo 3
Garceta grande Ardea alba 1
Cormorán moñudo Phalacrocorax aristotelis 6 dentro del estuario
Tarro blanco Tadorna tadorna 3
Negrón común Melanitta nigra 4 (hembras/jóvenes)
Águila pescadora Pandion haliaetus 1 observada en vuelo en busca de presas
Halcón peregrino Falco peregrinus 1 atacando a limícolas
Gavión atlántico Larus marinus 9
Alca común Alca torda 6

Además, siguen los 2 ejemplares de Eider común Somateia mollissima y 1 Bisbita costero Anthus petrosus.



3 de diciembre de 2011

Litoral de Cantabria

La jornada de hoy estuve por diferentes localidades del litoral de Cantabria, en una jornada intensa de "pajareo", tras el primer frente frío del otoño, con las cumbres de la Cordillera Cantábrica ya cubiertas de nieve.

Se han observado buena parte de las especies típicas invernantes en el Cantábrico, no obstante, faltan aún algunas como el Colimbo chico o la Serreta mediana.

Esto fue lo más interesante:


- Parque Natural de Oyambre:

Ría de San Vicente de la Barquera; destacar la presencia de 6 Cisnes vulgares Cygnus olor, 2 Ánsares comunes Anser anser y 1 Bisbita costero Anthus petrosus.
Playa de Merón: intenso paso de Alcatraz atlántico Morus bassanus frente a la playa, mar adentro. Más cerca, 1 Págalo grande Stercorarius skua primero volando hacia el W y luego hacia el E, al igual que 1 Pardela balear Puffinus mauretanicus. También un bando de unos 250 Silbones europeos Anas penelope posados en el mar.
Playa de Oyambre: 1 Colimbo grande Gavia immer y 2 Alcas comunes Alca torda.
Rupuente; 1 Lavandera blanca Motacilla alba yarrellii
Ría del Capitán; 1 Garceta grande Ardea alba y 3 Cisnes vulgares.



- Comillas:

Alca común Alca torda 3 frente al puerto.

- Bahía de Santander:

Colimbo grande Gavia immer 1
Cisne vulgar Cygnus olor 30
Negrón especulado Melanitta fusca 4 (hembras/jóvenes)
Negrón común Melanitta nigra 2 (hembras/jóvenes)
Águila pescadora Pandion haliaetus 1
Milano real Milvus milvus 1
Gavión atlántico Larus marinus 3

- Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel:

Colimbo grande Gavia immer 1 en el abra exterior
Zampullín cuellirrojo Podiceps auritus 3
Garceta grande Ardea alba 1
Negrón común Melanitta nigra 4 (hembras/jóvenes)
Eider común Somateria mollissima 2 (hembra y macho de primer invierno)
Águila pescadora Pandion haliaetus 1
Págalo parásito Stercorarius parasiticus 1 ejemplar dentro del estuario, primero posado en el agua y luego parasitando a un grupo de Charranes patinegros Sterna sandvicensis, persiguiendo a uno de ellos hasta que soltó su presa, un pequeño pez que comió posado en el agua.
Gaviota argéntea Larus argentatus 1 ejemplar de primer invierno
Gavión atlántico Larus marinus 5
Alca común Alca torda 2 en el abra exterior

26 de noviembre de 2011

Por Tierra de Campos


Hoy estuve en compañía de Fernando Arce, Antonio Lastra y Ángel Ruiz Elizalde por Tierra de Campos (Palencia).


A primera hora de la mañana los bancos de niebla aún cubrían buena parte de la comarca. Tras una parada poco fructífera en la Laguna de La Nava, que estaba prácticamente sin agua, decidimos recorrer algunos campos del entorno en busca de grupos de ánsares. Por allí concidimos con otros colegas, como Javier Portillo o Manuel Quintana y José Antonio, de Asturies.


La verdad que nos sorprendió la escasez de ánsares en general, suponemos que las condiciones climatológicas tan favorables en esta primera parte del otoño y la escasez de agua tengan mucho que ver.


No obstante, en un primer grupo que localizamos en Torremormojón, entre los ánsares comunes Anser anser localizamos 1 ánsar piquicorto Anser brachyrhynchus, 13 ánsares caretos Anser albifrons y 1 ánsar indio Anser indicus, especie con poblaciones asilvestradas en algunos países del Norte de Europa.


Otras especies observadas a lo largo de la jornada fueron avutarda común Otis tarda, de la que observamos varios grupos o aves rapaces como milano real Milvus milvus (muy frecuente por toda la comarca), halcón peregrino Falco peregrinus, esmerejón Falco columbarius, aguilucho pálido Circus cyaneus, Aguilucho lagunero occidental Circus aeroginosus o mochuelo común Athene noctua.


A continuación, un video de varios de los ejemplares de ánsar careto Anser albifrons, llegados desde lejanas tierras de Rusia.



24 de noviembre de 2011

Oso pardo

El oso pardo Ursus arctos es una de las especies más emblemáticas de nuestra fauna y también de las más amenazadas, debido a la pérdida de hábitat de calidad para la especie y a la persecución que sufrió en tiempos pasados.





Es una especie de hábitos forestales (bosques boreales, caducifolios...) aunque en la Península Ibérica está asociado a regiones de montaña, debido también a que son los lugares mejor conservados dada su inaccesibilidad.


Se distribuye por buena parte de región Holártica, es decir, Eurasia y Norteamérica. En Europa se distribuye principalmente por los países del Este, siendo muy escasas y fragmentadas las poblaciones del Oeste, teniendo en los bosques boreales de Rusia su principal reducto.






En Iberia hace tiempo que esta especie quedó relegada a la Cordillera Cantábrica y en menor medida a los Pirineos, donde la especie estuvo a punto de desaparecer en tiempos recientes y fue necesario introducir ejemplares eslovenos (los más afines genéticamente), para reforzar la exigua población superviviente. Actualmente sobreviven allí una veintena de ejemplares.


En la Cordillera Cantábrica la especie quedó hace décadas aislada en dos poblaciones (occidental y oriental), aunque afortunadamente estas poblaciones han contactado en tiempos muy recientes, habiéndose registrado al menos un caso de reproducción (probablemente dos) entre machos de la zona occidental y hembras del sector oriental. Por ello, actualmente se habla de una única población dividida en dos sectores. Esta población está entorno a los 200 ejemplares.


El sector occidental, que se distribuye por buena parte del Suroeste de Asturias (Somiedo, Cangas del Narcea o Degaña), Noroeste de León (Alto Sil) y áreas limítrofes de Galicia (Ancares de Lugo) es el más abundante y el que ha mostrado una mayor expansión poblacional en los últimos tiempos. El número de osas con crías ha ido aumentando paulatinamente, hasta alcanzarse el récord de 18 hembras con crías en el año 2007.





Por su parte, la población del sector oriental de la Cordillera Cantábrica se distribuye principalmente por la Montaña Palentina y Cantabria (Liébana, Polaciones y Campoo), con algunos ejemplares, prácticamente todos machos, en la zona de Riaño, llegando al Sureste de Asturias de manera ocasional. Esta población sigue un ritmo mucho más lento de recuperación, después del mínimo histórico en la década de los 90 y actualmente hay entre 30 y 40 ejemplares, con una presencia anual de osas con crías de entre 2 y 3.


En el caso de Cantabria, la expansión poblacional y de distribución de la especie, es un hecho contrastado en las dos últimas décadas, con una mayor presencia en áreas como Liébana, Polaciones o Campoo, con movimientos de dispersión hacia otros lugares como Valderredible o Rionansa. En algunos momentos del año, principalmente en otoños de gran abundancia de comida en los montes cántabros, llegan a juntarse aquí más de la mitad de toda la población osera del sector oriental.




Esperemos que esta tendencia se consolide y la especie siga recuperándose, para que los montes Cantábricos no pierdan uno más de sus tesoros y el caminar por los senderos del bosque siga teniendo ese toque misterioso y salvaje, reflejado en la huella del oso, marcada en el barro del camino.

Fotografías y videos: Alejandro García Herrera.
Fotos y video de osos en la taiga: frontera de Finlandia y Rusia.
Resto de fotos: Cordillera Cantábrica.



18 de noviembre de 2011

14 de noviembre de 2011

Garceta grande

La garceta grande (Ardea alba, Casmerodius albus o Egretta alba según autores) es una ardeida que ha colonizado en tiempos recientes Iberia, procedente del Este de Europa. En Cantabria el primer registro de invernada se produjo hace una década, en el Parque Natural de Oyambre. Desde entonces, la garceta grande es una especie invernante escasa pero regular, en localidades como P.N. Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, bahía de Santander, P.N. de Oyambre o el embalse del Ebro.


Además, actualmente aparece en paso migratorio por prácticamente todos los humedales de la región, como el Pozón de la Dolores o estuarios como el del Agüera, así como algunos tramos fluviales, por ejemplo en los ríos Saja y Besaya.


En este paso postnupcial ha habido un incremento en el número de observaciones, tanto en Cantabria como en el resto de la península, hablándose incluso de irrupción y con una cifra récord de 10 ejemplares en el estuario del Asón (P.N. Marismas de Santoña, Victoria y Joyel), el pasado 21 de septiembre.


Es previsible que la especie siga expandiéndose e incrementando su población y distribución en Iberia y por consiguiente también en Cantabria, un fenómeno que ya tuvimos con su pariente la garceta común Egretta garzetta en los estuarios del Cantábrico, a comienzos de la década de los 80.


Hace dos días este ejemplar se alimentaba en la ría de San Vicente de la Barquera (P.N. Oyambre) en compañía de garcetas comunes y cormoranes grandes. Al verse en compañía de las garcetas comunes, se aprecia su extraordinario tamaño.




11 de noviembre de 2011

Marismas de Santoña

Estamos ya en el mes de noviembre, pero la climatología parece más propia de primavera o incluso de finales de verano. El predominio de los vientos de componente Sur, que llevan azotando durante la mayor parte de la primera mitad del otoño, y las altas temperaturas asociadas, están haciendo que la llegada de aves invernantes como colimbos o zampullínes cuellirrojos esté más retrasada con respecto a otros años.


Hace dos días estuve revisando el estuario del Asón (Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel) y como más interesante destacar la presencia de 2 págalos parásitos Stercorarius parasiticus en el abra exterior, uno de ellos atacando a las gaviotas cabecinegras Larus melanocephalus. Durante este mes es habitual la entrada de esta especie en el estuario o su abra exterior, en su mayoría aves jóvenes en pleno proceso migratorio.


También frente a la playa de Laredo había un total de 7 alcas comunes Alca torda pescando y dentro del estuario resaltar 1 águila pescadora Pandion haliaetus, una especie invernante e incluso con algún ejemplar que ha llegado a ser residente. Además 2 hembras o jóvenes de negrón común Melanitta nigra, láridos como 10 gaviones atlánticos Larus marinus o 3 ejemplares de primer invierno de gaviota argéntea Larus argentatus y 1 bisbita costero Anthus petrosus.


Un mínimo de 54 espátulas comunes Platalea leucorodia permanecen en el estuario, una especie que sigue aumentando su contingente invernante en el estuario, desde que en las décadas de los 70 y 80 empezaran a verse las primeras aves invernantes.


Por último, este ejemplar de primer invierno de cormorán moñudo Phalacrocorax aristotelis posado junto al puerto deportivo.



4 de noviembre de 2011

Visitas ornitológicas en barco estuario del Asón





Llegado el mes de noviembre, reanudamos el servicio de visitas ornitológicas en barco por el estuario del Asón (Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel).


Hasta el mes de marzo se realizan salidas diarias en bajamar, por las canales principales del estuario, para la observación de las aves acuáticas invernantes en el Parque Natural, como colimbos, zampullínes cuellirrojos, barnaclas carinegras, negrones, serretas, álcidos o láridos, entre otras especies.




En nuestra página web http://www.avescantabricas.com/ está ya puesto el calendario de salidas para los meses de noviembre y diciembre. Las salidas son siempre en grupos reducidos (máximo 6 personas) y la actividad cuenta con todas las autorizaciones de los Ayuntamientos de Santoña y Colindres, Dirección General de Montes y Conservación de la Naturaleza y Dirección General de Costas.


Más información y reservas en el 647 225 234 o en avescantabricas@gmail.com





31 de octubre de 2011

Atardecer en Pesaguero





29 de octubre, cae la tarde en el valle de Pesaguero. El día ha sido soleado en su mayor parte, aunque fresco y con una ligera helada la noche anterior. El bosque luce sus mejores galas, aunque algunas hayas ya van perdiendo la hoja, seguramente favorecido por los fuertes vientos de componente Sur de días previos.


Las cumbres de Peña Prieta, Curavacas y Picos de Europa ya aparecen teñidas de blanco, primeros presagios del invierno.


Buitres leonados, cuervos, chovas piquigualdas y piquirrojas sobrevuelan las cumbres, mientras un picamaderos negro Dryocopus martius emite su característico reclamo en una cabecera del hayedo.


Va descendiendo el Sol y con él la temperatura. Es la hora de los mamíferos. Varios grupos de ciervo rojo Cervus elaphus se alimentan en los matorrales y pastizales supraforestales, incluidos un macho con su harén. En unas peñas calizas, dos rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva buscan comida y protección. Más abajo, en el secreto prado en el hayedo, un gato montés Felis silvestris vigila su territorio de caza, paciente en busca de alguna presa despistada, atareada en estas fechas otoñales en llenar de comida su despensa invernal.


Así cae la noche en la Cordillera Cantábrica, entre reclamos de arrendajo, petirrojos y mirlos, que dan paso al ulular del cárabo común.

17 de octubre de 2011

Otoño en Liébana


Este pasado fin de semana estuve con mi padre, Alejandro García Cos, por tierras de Liébana. Subimos el viernes por la tarde y bajamos el domingo al mediodía. Aunque hay una importante sequía, el paisaje forestal se está poniendo ya espectacular, especialmente los abedulares y arandaneras.

Ascendemos ladera arriba, hacia el refugio donde vamos a pernoctar. En el borde de un claro en el hayedo, nos topamos con la huella del oso pardo Ursus arctos por el tamaño un ejemplar subadulto o hembra, en un lugar de paso habitual para la especie en esta época del año.


Ciervos Cervus elaphus y rebecos Rupicapra pyrenaica parva se activan con el ocaso del día. Queda una noche rasa, muy estrellada y con mucha luz por una soberbia Luna. El ulular del cárabo común Strix aluco ladera abajo rompe el silencio de la noche.





Amanece un día despejado en las cumbres. Ciervos, rebecos y corzos Capreolus capreolus vuelven a ser protagonistas. Los gorriones alpinos Montifringilla nivalis ya se van agrupando y desplazando por las cumbres, donde observamos un bando de una veintena de aves primero en vuelo y luego posados en una cumbre a 1.900 m.s.n.m.



Un joven águila real Aquila chrysaetos pasa volando por encima de la cabaña, perseguido por dos cuervos Corvus corax.


Por la tarde toca ascensión a la cumbre del Coriscau (2.234 m) después de haber reposado un poco la comida. Allí arriba únicamente aparecen aves como el colirrojo tizón, alondra común, buitre leonado, chova piquigualda y collalba gris. De esta última especie un ejemplar junto a la cumbre, seguramente en paso procedente de las regiones árticas. En cuanto a los mamíferos, tres jóvenes machos de rebeco se muestran confiados. Además, las galerías delatan la presencia del neverón o topillo nival y un excremento de Martes sp. (me inclino por garduña) a casi 2.000 m.s.n.m.





Cae de nuevo la noche y nos recogemos en el refugio a descansar y reponer fuerzas.


Amanece otro día soleado, aunque algo más frío. Los ciervos están un poco más activos, berrando más que el día anterior, en lo que son ya los últimos ecos de la berrea. Vemos varios machos acompañados de entre 3 y 5 hembras.




Desde media mañana están muy activos los túrdidos. Vemos frecuentes mirlos capiblancos Turdus torquatus ahora en paso migratorio desde el Norte de Europa. Localizamos ejemplares solitarios y pequeños grupos alimentándose en matorrales supraforestales, entre los 1.500 y 1.700 m.s.n.m. A veces asociados a zorzales charlos (los más frecuentes), zorzales comunes y los primeros zorzales alirrojos de la temporada, alimentándose todos ellos de los frutos del mostajo Sorbus aria.


También hay movimiento de otras aves como bisbitas comunes, palomas torcaces, pinzones vulgares o un grupo de 5 lúganos.


Y con tanta ave, hacen acto de presencia las rapaces ornitófagas, así primero un halcón peregrino Falco peregrinus y luego un macho de gavilán común Accipiter nisus intentan capturar sin éxito algún zorzal.


Y más arriba, sobrevolando las cumbres, una pareja de águila real que pone el broche a la jornada, donde tampoco falta la herpetofauna con especies como rana bermeja, sapo partero común y lagartija serrana.


En definitiva, un maravilloso fin de semana en una comarca espectacular y en buena compañía.

11 de octubre de 2011

Liébana






El pasado día 9 de octubre anduve pateando el monte por tierras de Liébana, atravesando hayedos, pastizales y matorrales supraforestales. Aunque al amanecer había algo de niebla en algunos sectores, rápidamente el Sol hizo acto de presencia, quedando un día casi veraniego.


Tuve oportunidad de observar algunas aves forestales y de montaña, típicas de la comarca. Así, un picamaderos negro Dryocopus martius apareció en el hayedo, moviéndose entre las hayas y reclamando en vuelo y posado. Carboneros palustres y garrapinos, camachuelos comunes o pitos reales fueron algunas de las especies observadas en el ámbito forestal.


Un águila real Aquila chrysaetos permanecía impasible en lo alto del roquedo calizo. Al levantar el vuelo es acosada por los córvidos que se mueven por el entorno. Buitres leonados Gyps fulvus y un halcón peregrino Falco peregrinus completan el panorama de las rapaces rupícolas.


En cuanto a los mamíferos, destacar la observación de un macho adulto de rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva al que sorprendí moviéndose entre un roquedo y otro y que tras observarme y emitir su típica voz de alarma, se alejo de mi posición. En el brezal, un grupo de ciervos Cervus elaphus entre ellos un magnífico macho. Se escuchan al amanecer los últimos coletazos de la berrea.


Por su parte, un zorro rojo Vulpes vulpes anda al acecho de micromamíferos en un pastizal y una liebre del piornal Lepus castroviejoi es asustada por un vaca, que pasó junto a su encame, aunque realmente, no se cual de las dos se asustó más.


Rastros de lobo ibérico Canis lupus signatus y oso pardo Ursus arctos completan la jornada en este impresionante rincón de la Cordillera Cantábrica.


1 de octubre de 2011

Berrea en Campoo

Ayer por la tarde subí a Campoo a ver la berrea del ciervo rojo Cervus elaphus. Nada más llegar me encontré con Manuel Estébanez, con el que estuve compartiendo observaciones.


En la ladera opuesta berraba este macho rodeado de su harén, que no perdía ojo de sus hembras ante la proximidad de un macho más joven.










Un poco más arriba se encontraba este magnífico macho, también acompañado de su harén y que no perdía tiempo en expulsar del entorno a dos jóvenes machos que andaban merodeando.





Ladera arriba, ya en las cumbres, un grupo de rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva se alimenta no muy lejos de un grupo de ciervas. Los buitres leonados Gyps fulvus patrullan las cumbres y las collalbas grises Oenanthe oenanthe se dejan ver aún en paso migratorio.



Cae la noche, me despido de Manu y decido ir a Cabuérniga, para seguir escuchando a los ciervos. una parada en el puerto de Palombera, mirando hacia el Queriendo y de allí a la divisoria Cabuérniga-Tudanca, donde los ciervos berraban con intensidad. De camino una liebre europea Lepus europaeus se cruza en la pista.