14 de enero de 2014

Colimbo ártico

Colimbo ártico Gavia arctica / Black-throated Diver

El colimbo más escaso en el Cantábrico, de las tres especies que se observan con regularidad. Nidifica en lagos y costas en la taiga y la tundra, en lugares como Escocia, Península Escandinava o Rusia.

Ejemplar de colimbo ártico en plumaje estival en un lago en la taiga de Finlandia. Primavera del 2013.




Ejemplar en plumaje de invierno, mucho más discreto, en Santoña. Invierno 2013-2014.






5 de enero de 2014

Colimbos

El Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, constituye el principal refugio ibérico para los colimbos durante su invernada en nuestras latitudes. Tres especies de la familia Gaviidae pueden verse de manera más o menos regular, estas son colimbo chico Gavia stellata, colimbo ártico Gavia arctica y colimbo grande Gavia immer.

Estas aves crían en lagos de la taiga y la tundra y durante el invierno suelen habitar ensenadas costeras, estuarios, bahías y puertos. Las costas de la Península Ibérica constituyen el límite sur de invernada regular, siendo Galicia y el Cantábrico las áreas que más frecuentan.

Este mediodía durante el transcurso de una de nuestras rutas ornitológicas en barco por el estuario del Asón, hemos tenido la oportunidad de observar las tres especies; 9 ejemplares de colimbo grande, 1 colimbo chico y 1 colimbo ártico. A continuación unas imágenes de ellos.

Colimbo chico Gavia stellata

La segunda especie más frecuente en la costa de Cantabria, después del colimbo grande. Sus áreas de cría más cercanas se localizan en Escocia, Islandia y los países Escandinavos.




Colimbo ártico Gavia arctica

El más escaso de los tres y también el menos regular, no estando presente todos los años. Sus áreas de cría más cercanas se sitúan en los países Escandinavos, con alguna pareja también en Escocia.




Colimbo grande Gavia immer

El más abundante de las tres especies, a pesar de ser el que viene de más lejos, con sus áreas de cría en Islandia, Groenlandia y Norteamérica.








30 de diciembre de 2013

Invernada en Santoña

Como es habitual, el período de invernada en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel nunca defrauda. Esta mañana estuve dando una vuelta por el entorno del estuario del Asón, observando y fotografiando algunas de estas especies de aves acuáticas invernantes, llegadas en ocasiones desde lejanas latitudes norteñas.

Cabe destacar en esta jornada la concentración de barnacla carinegra Branta bernicla en el estuario, con un total de 76 ejemplares, lo que constituye el registro más alto para la especie en el humedal. Este ganso que se reproduce en Siberia (Rusia) y realiza la invernada en la fachada atlántica europea, en países como Holanda o Francia, teniendo en el Cantábrico el límite sur de invernada regular. En los últimos años se ha incrementado la población de esta especie en el humedal, siendo la localidad más importante para la especie en toda la Península Ibérica.








A continuación un listado con las observaciones más relevantes de la mañana:

Colimbo grande Gavia immer  5
Zampullín cuellirrojo Podiceps auritus  5
Somormujo cuellirrojo Podiceps grisegena  1
Garceta grande Ardea alba  1
Ánsar careto Anser albifrons  1
Barnacla carinegra Branta bernicla  76
Tarro blanco Tadorna tadorna  5
Negrón común Melanitta nigra  12 aves dentro del estuario y 14 en el abra exterior
Serreta mediana Mergus serrator  2
Águila pescadora Pandion haliaetus  2
Alcaraván común Burhinus oedicnemus  6
Gaviota argéntea Larus argentatus  1
Gavión atlántico Larus marinus  6
Alca común Alca torda  1
Bisbita costero Anthus petrosus  1



Cormorán moñudo Phalacrocorax aristolelis (adulto)



                                   Cormorán moñudo Phalacrocorax aristolelis (inmaduro)



Somormujo cuellirrojo Podiceps grisegena



Saludos a todos y Feliz 2014 !!

27 de diciembre de 2013

Oyambre

Esta tarde estuve dando una vuelta por el Parque Natural de Oyambre. Día casi primaveral aunque con los restos aún del fuerte temporal de mar de estos días atrás.

En la ría de San Vicente de la Barquera destacar la presencia de la pareja habitual de cisne vulgar Cygnus olor, un inmaduro de espátula común Platalea leucorodia, además de algunos láridos como gavión atlántico Larus marinus (2 ej.), gaviota argéntea Larus argentatus (1 ad.) y gaviota cabecinegra Larus melanocephalus (13 ej.). 

También los limícolas habituales durante la invernada, como zarapito real Numenius arquata, zarapito trinador Numenius phaeopus, archibebe común Tringa totanus, archibebe claro Tringa nebularia, andarríos chico Actitis hypoleucos, chorlito gris Pluvialis squatarola, chorlitejo grande Charadrius hiaticula o correlimos común Calidris alpina.






Frente a la playa de Merón una gaviota tridáctila Rissa tridactyla adulta y varios ejemplares de alcatraz atlántico Morus bassanus.

Por último, frente a la playa de Oyambre un bando de silbón europeo Anas penelope (unos 350 ej.) descansando en el mar y junto a la carretera un ejemplar de lavandera blanca de las Islas Británicas, subespecie yarrellii.




16 de diciembre de 2013

Laguna de La Nava

Como casi todos los inviernos, esta mañana hice una escapada a la laguna de La Nava, en Palencia, para la observación de la avifauna que allí acude en invierno, especialmente los anseriformes. 

En esta ocasión además había un ilustre visitante, un ejemplar de barnacla cuellirroja Branta ruficollis que lleva días por la zona y que es una de esas especies del gran norte que tanto me gustan y con la que tenía una pequeña espina clavada tal y como me sucedió en su día con otras especies como eider real o eider de Steller. Hoy por fin, después de que esta especie me diera esquinazo en Holanda y en la propia laguna de La Nava hace unos cuantos años, pude sacarme esa espina.

Al llegar la niebla aún cubría buena parte del área a prospectar, algo típico de esta zona en invierno y coincidiendo con situaciones anticiclónicas. Poco a poco fue levantando a medida que calentaba el Sol y empezaron a verse los primeros grupos de ánsar común Anser anser, las frecuentes cigüeñas blancas Ciconia ciconia, lo de la migración parece que ya no va con ellas, además de otras zancudas como un grupo de grulla común Grus grus de unas ochenta aves o varios ejemplares de garceta grande Ardea alba.




Localicé también un grupo de avutarda común Otis tarda, otra especie típica de esta Tierra de Campos.






Son frecuentes rapaces como milano real Milvus milvus y aguilucho lagunero occidental Circus aeroginosus, además localizo un halcón peregrino Falco peregrinus, un aguilucho pálido Circus cyaneus y un búho campestre Asio flammeus acosado por un par de cornejas negras.




Al mediodía los ánsares acuden a la laguna a beber y bañarse, era el momento de buscar en la lámina de agua a la barnacla cuellirroja y allí apareció, bebiendo, acicalándose el plumaje y descansando entre los ánsares comunes y junto a otras anátidas como ánade azulón, ánade friso, cuchara común o tarro blanco.






Con este bonito broche cierro la mañana y después de haber comido disfrutando con la entrada de ánsares a la laguna, pongo rumbo de nuevo al norte.

28 de noviembre de 2013

Nieve en la cordillera

Hoy por fin salió el Sol después de unos cuantos días de frío, lluvia, viento y nieve en las montañas. La Cordillera Cantábrica luce ya un espeso manto blanco a partir de los 900 m de altitud. La fauna de montaña se ve obligada ahora a buscarse la vida sobre la fría capa blanca. 





Esta mañana en la sierra de Peña Sagra, un bando de 37 chovas piquirrojas Pyrrhocorax pyrrhocorax había descendido hacia el fondo del valle, en busca de prados libres de nieve donde poder alimentarse. Muy cerca, en el melojar, se ocultaba un macho de ciervo rojo Cervus elaphus, mientras hasta tres ejemplares distintos de pico mediano Dendrocopos medius reclamaban y buscaban comida en los troncos y ramas. 

Algo más arriba en un claro en el bosque, ya completamente nevado, se concentraban hasta 17 jabalíes Sus scrofa, que fueron llegando en familias de cuatro, seis y siete ejemplares. Arriba en las cumbres nevadas sólo aguantan los rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva fácilmente detectables ahora que la nieve lo cubre todo.

17 de noviembre de 2013

Grullas

Ayer el mediodía localicé un grupo de tres ejemplares de grulla común Grus grus volando a media altura por encima de Renedo de Piélagos, dirección NE. Finalmente decidieron posarse en una tierra de maíz ya cosechada, entre dicha localidad y Parbayón.

Se trataba de dos aves adultas acompañadas de un joven. Con precaución y prestando atención a su entorno comenzaron a alimentarse, no lejos de un grupo de garcilla bueyera Bubulcus ibis o de dos ejemplares de milano real Milvus milvus que sobrevolaban la zona.

La grulla común es una especie migradora que cría en el norte de Europa, en países del entorno del mar Báltico y de la región Escandinava. Precisamente esta pasada primavera tuve la oportunidad de verlas en sus áreas de cría en Finlandia. Con la llegada del otoño emprenden rumbo hacia el sur, llegando un importante contingente de ellas a la Península Ibérica, para pasar el invierno principalmente en las dehesas de Extremadura. 

En el Cantábrico su presencia es mucho más escasa y aunque casi todos los otoños aparecen algunas aves en pequeños grupos, es con condiciones climatológicas adversas cuando esta presencia puede acentuarse un poco más. Estos días con la llegada del primer temporal de frío han aparecido algunos bandos en la costa de Cantabria, principalmente en el entorno del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.

A continuación un vídeo de las aves de Renedo.




11 de noviembre de 2013

Encuentro con el lobo

Últimamente no he tenido mucho tiempo libre para salir al campo, por eso cuando puedo realizar una escapada aprovecho para irme al monte, tras los pasos de la especie que más alegrías me ha dado y de la que tengo una gran admiración, el lobo ibérico Canis lupus signatus.

Ayer poco después del amanecer estaba en el monte, en una zona de Cantabria tradicionalmente lobera. Mi intención era buscar indicios de la presencia de la especie para confirmar su presencia en la zona, tal y como estoy haciendo en otros lugares de la región.

Los grupos de hembras de ciervo rojo Cervus elaphus se alimentaban en las brañas y áreas de matorral. Un macho de esta especie emitía aún su llamada de celo. Los primeros ejemplares de buitre leonado Gyps fulvus empiezan pronto a patrullar las laderas, ayudados por la presencia del viento del oeste. Una cierva intenta pasar desapercibida en un sector de matorral en el borde del abedular.




El bosque presenta aún unas tonalidades preciosas, especialmente los abedules, iluminados por los primeros rayos de Sol.




Y es precisamente en el abedular, transitando por un camino forestal, donde tuve el momento mágico del día. A las 8:51h, aparece a escasos metros de mi posición, mientras voy ascendiendo, un ejemplar de lobo ibérico. Su intención era salir al camino, pero al verme rápidamente dio la vuelta sobre sus pasos, ocultándose en el denso sotobosque de escobas y brezos arbóreos, sin tiempo si quiera para poder fotografiarle. Casualidades o no, el lobo fue a salir justo donde yo estaba, si hubiera salido un poco más arriba o unos metros más bajo no le habría visto.

Superado el límite forestal, transito por un sendero cercano en busca de indicios de la especie, localizando el rastro reciente del ejemplar observado.





En las cumbres se alimentan y corretean los ejemplares de rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva, ahora ya en celo. Desde el cielo son observados por los buitres leonados y por un ejemplar de águila real Aquila chrysaetos que vuela a media altura sobre las cimas. 

En el bosque buscan comida ejemplares de zorzal charlo Turdus viscivorus y zorzal alirrojo Turdus iliacus, además de un gran bando de pinzón vulgar Fringilla coelebs. Por su parte un picamaderos negro Dryocopus martius se va desplazando por el hayedo, emitiendo a la vez su característico reclamo.

A eso de las 14h doy por concluida mi jornada, regresando de nuevo a casa con la alegría de que el lobo siga aún presente en la zona.

2 de noviembre de 2013

Rutas ornitológicas en barco Marismas de Santoña

Con la llegada del otoño retomamos el servicio de rutas ornitológicas en barco por las Marismas de Santoña. Desde noviembre hasta marzo tenemos programadas salidas casi diarias para la observación de la avifauna invernante en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Se trata de una actividad pionera que lleva funcionando desde otoño de 2005.

El recorrido dura dos horas y cuarto aproximadamente, pudiendo observarse y fotografiar en algunos casos a corta distancia, especies llegadas desde el norte de Europa o el ártico, como pueden ser los colimbos, patos marinos, álcidos o láridos entre otros. Las salidas son siempre en grupos reducidos (máximo seis personas).

El Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel es el mejor enclave de la Península Ibérica para la observación de este conjunto de especies, que en muchos casos tienen en el Cantábrico su límite sur de invernada.

En nuestra página web se puede consultar ya el calendario de salidas de aquí a fin de año. Para más información y reservas contactar con nosotros en el 647 225 234 o en avescantabricas@gmail.com



31 de octubre de 2013

Balance programa formativo 2013

Finalizado ya el Programa Formativo 2013 de Aves Cantábricas, es hora de hacer balance del mismo. Han sido un total de tres cursos los que teníamos organizados y los que finalmente salieron adelante.

  • Curso huellas, rastros y señales de la fauna cantábrica
  • Curso ecología de aves forestales
  • Curso ecología de aves, tortugas y mamíferos marinos






Tres temáticas bien distintas como son la identificación de las huellas y rastros de la fauna silvestre, las aves forestales o la fauna marina, centrándonos siempre en la ecología de las especies.

Como otras veces hemos intentado buscar lugares atractivos y con recursos lo más idóneos posibles, tanto para la parte teórica como para la práctica. Así en la parte teórica hemos disfrutado de entornos tan maravillosos como el Castillo de Argüeso en la Hermandad de Campoo de Suso o la Casona de las Mareas de Soano en Arnuero, gracias a la predisposición de ambos ayuntamientos. 




Y que decir de los entornos naturales, los montes de Campoo, los bosques de Liébana o el entorno del Cabo de Ajo, lugares todos ellos de una gran riqueza ambiental e idóneos para las temáticas abordadas.






Lo mismo se puede añadir de los ponentes, habiendo contado con la participación de alguno de los mejores profesionales en cada campo, todo un placer.

Estudiantes de Biología o Ciencias Ambientales, Agentes del Medio Natural, profesionales del sector o aficionados a la naturaleza han sido los alumnos de estos cursos, llegando a la cifra final de 85 alumnos para el conjunto de los tres cursos.

Actualmente estamos trabajando ya en el Programa Formativo 2014, del que os iremos informando a medida que vayamos cerrando fechas y temas.

Agradecer por último a todos los alumnos, a los ponentes y a todas las entidades públicas y privadas que han colaborado, por haber hecho posible la organización de estos cursos.

21 de octubre de 2013

Crónica salida aves marinas

Ayer por la mañana realizamos una salida en barco desde la localidad de Santoña (Cantabria), para la observación de aves marinas en el mar Cantábrico. A las 9h embarcamos los 93 pasajeros con la intención de disfrutar con uno de los mayores espectáculos naturales que podemos observar en estas fechas, la migración de las aves marinas.

El día parecía más veraniego que otoñal, por la influencia del viento sur que estamos teniendo durante las últimas jornadas, aunque afortunadamente el viento fue muy suave durante toda la salida y el estado de la mar fue además bastante favorable.

Por un lado estaban los alumnos del curso ecología de aves, tortugas y mamíferos marinos (que organizamos este pasado fin de semana), realizando su segunda práctica, después de una magnífica jornada desde cabo de Ajo el día anterior, con observaciones de especies como calderón común, delfín listado, delfín mular y hasta rorcual común. Por otro lado los asistentes a la salida, con sus prismáticos y teleobjetivos preparados.

Al poco de partir vemos un alca común Alca torda frente al puntal de Laredo y un halcón peregrino Falco peregrinus en vuelo por el entorno del Monte Buciero, además en este entorno disfrutamos con la presencia de otra especie como el cormorán moñudo Phalacrocorax aristotelis

Poco a poco nos vamos alejando y van apareciendo las primeras aves marinas, alcatraz atlántico Morus bassanus, pardela balear Puffinus mauretanicus y pardela sombría Puffinus griseus




Cuando llevamos navegando ya unas 8-9 millas el "chum" hace su función y una nube de aves persigue al barco, con ejemplares de gaviota sombría Larus fuscus, gaviota patiamarilla Larus michahellis, alcatraz atlántico con individuos de todas las edades, pardela balear, pardela sombría y como no, los piratas del mar, un par de ejemplares de págalo grande Stercorarius skua que hicieron la delicia de todo el pasaje y el objetivo de todas las cámaras con sus idas y venidas.






Perseguidos por estas aves seguimos nuestro trayecto, mientras saltan algunos túnidos y ejemplares de pez luna. Estamos al norte de cabo Quintres cuando ya damos la vuelta y ponemos de nuevo rumbo a Santoña, algo que nos llevaría todavía un buen rato. Siguen pasando frecuentes alcatraces, pardelas sombrías y grupos de pardela balear todos ellos hacia el oeste. Algunos afortunados pudieron observar también un frailecillo atlántico Fratercula arctica, una pardela capirotada Puffinus gravis y hasta un grupito de calderones comunes.





Con la retina llena de aves y las tarjetas llenas de fotos llegamos al embarcadero, donde termina esta aventura otoñal con un tiempo más propio del verano y donde aprovechamos para sacar una foto de familia los alumnos y ponentes del curso ecología de aves, tortugas y mamíferos marinos.




Agradecer su presencia a todos los asistentes y a Francisco Javier Portillo y Javier Aizcorbe Garay el haberme cedido alguna de las fotos que acompañan esta entrada. El año que viene más !!!.

14 de octubre de 2013

Finalizando la berrea

Ayer al amanecer todavía berraban con cierta intensidad los machos de ciervo rojo Cervus elaphus en las cumbres de la Cordillera Cantábrica. Estamos ya en los últimos días de berrea, en los próximos días sólo se escucharán esporádicos bramidos, antes de que los machos se callen por completo hasta el año que viene y los montes recobren su silencio a la espera del invierno.





En este tramo final del período de celo, los machos jóvenes o con menor poderío físico, aprovechan el cansancio de los ejemplares dominantes para buscar su oportunidad de aparearse.




Más abajo en el hayedo se refugia el corzo Capreolus capreolus, cérvido de costumbres más tímidas y que busca el cobijo de la vegetación para pasar desapercibido. Con la llegada del otoño los corzos se agrupan en pequeños grupos, para volver a su vida solitaria en primavera.




El lobo ibérico Canis lupus signatus es el mejor regulador de las poblaciones de cérvidos, allí donde logra sobrevivir al brutal acoso que sufre por parte del hombre.




En el hayedo pude disfrutar con la observación de una pareja de picamaderos negro Dryocopus martius que se alimentaba y desplazaba junta por el interior del bosque en busca de comida. De pronto aparece en escena un gavilán común Accipiter nisus, se monta el revuelo de los arrendajos Garrulus glandarius, persecución en la espesura para a continuación hacerse el silencio absoluto. Al cabo de unos minutos regresa a la zona la pareja de picamaderos negro, que ha logrado sobrevivir al ataque del depredador alado. 

También en el bosque se ven ya los primeros ejemplares de zorzal alirrojo Turdus iliacus llegados desde Escandinavia, además de otras especies como trepador azul, herrerillo capuchino o agateador norteño. En las cumbres localizo un par de ejemplares solitarios de mirlo capiblanco Turdus torquatus, además de un bando de esta especie de una docena de ejemplares, volando hacia el sur. 

Los buitres leonados sobrevuelan los matorrales y pastizales subalpinos en busca de comida, mientras un zorro rojo Vulpes vulpes se oculta en el escobal.