13 de septiembre de 2014

Svalbard, 6ª parte; oso polar y gaviota marfil

El día 31 de julio madrugo y salgo del camarote a las 6h, todo indica que va a ser un día importante en cuanto a observaciones. Entramos en la banquisa, navegando hacia el Norte por el Este de la isla de Nordaustlandet. El cielo está cubierto y nieva débilmente, aunque a lo largo de la mañana despeja.




Vemos algunos ejemplares de foca groenlandesa Pagophilus groenlandicus y foca anillada Pusa hispida en las escasas zonas libres de hielo, antes de adentrarnos definitivamente en el mar helado.


Foca groenlandesa Pagophilus groenlandicus




Foca anillada Pusa hispida




Entre las aves fulmar boreal Fulmarus glacialis, gavión hiperbóreo Larus hyperboreus y gaviota tridáctila Rissa tridactyla son los únicos protagonistas, siguiendo el barco a medida que rompe el hielo.







No tardan en aparecer dos ejemplares de gaviota marfil Pagophila eburnea que van siguiendo al barco y emitiendo su característico reclamo.








Entra en escena el págalo rabero Stercorarius longicaudus, primero un individuo y después dos, que atacan a una de las gaviotas marfil y a las gaviotas tridáctilas.






Pasadas las 9:10h localizamos un oso polar Ursus maritimus avanzando por el hielo, de cacería. Va al acecho de las focas anilladas. Se detiene, prospecta el terreno, escucha, echa una carrera, para terminar agazapándose sobre el hielo y permanecer inmóvil, esperando que alguna foca descuidada se ponga a su alcance. 








Una carrera parece indicar que ha localizado alguna presa, pero falsa alarma. Se detiene y finalmente se acuesta sobre el hielo a descansar. Le dejamos atrás a las 10:45 h.






Un págalo pomarino Stercorarius pomarinus pasa volando frente a la proa del barco. Al igual  que el págalo rabero, es una especie que no cría en Svalbard, al menos de manera regular. 




El barco se detiene mientras comemos para no perder así ninguna observación. Tras la comida continuamos la marcha hasta un punto en el que el grosor del hielo parece que va a impedir el avance del barco. Un nuevo págalo rabero hace acto de presencia.




Completa el panorama ornitológico en este sector los frecuentes fulmar boreal y gaviota tridáctila, gaviota marfil, gavión hiperbóreo y algún despistado arao aliblanco y arao de Brünnich, además de otro ejemplar de págalo pomarino.




Localizamos simultáneamente tres ejemplares de oso polar por separado, uno a babor, otro en proa y otro más a estribor, aunque todos ellos están lejos. Parecen venir andando hacia el barco, pero finalmente todos tarde o temprano se acuestan a descansar en el hielo. Esperamos unas horas para ver si alguno de ellos se acerca, pero no parecen estar por labor. 

Al final el barco consigue avanzar un poco más y nos aproximamos al individuo que está en proa. El barco se detiene y el ejemplar, una hembra, se despierta de la siesta, se despereza y con curiosidad se aproxima lentamente hacia nuestra ubicación. Cojo posición en la proa para poder fotografiarle y comienza el espectáculo.






Lentamente se va aproximando al barco.









Hasta tener su cara a menos de 10 m de mi cara.







Se pasea, bosteza, bebe agua...







Para finalmente y después de 35 minutos de observación, alejarse y perderse en el mar helado.





A continuación un vídeo del ejemplar.





Un momento mágico en un lugar mágico, seguramente la mayor experiencia naturalista en los más de 20 años que llevo observando fauna. 

Recordaros que el próximo 20 de septiembre, dentro de los actos del VIII Festival de la Migración de las Aves tendrá lugar una charla-proyección sobre este viaje a Svalbard.

7 de septiembre de 2014

Svalbard, 5ª parte; Arao de Brünnich, zorro ártico y morsa

El día 30 de julio nos despertamos con cielo cubierto y 3ºC de temperatura. Atravesamos Hinlopenstretet, el estrecho que separa las islas de Spitsbergen y Nordaustlandet, las dos más importantes del archipiélago.




Vemos al menos dos ejemplares de rorcual común Balaeroptera physalus, un grupo de beluga Delphinapterus leucas, al menos dos individuos de yubarta o ballena jorobada Megaptera novaeangliae y una foca groenlandesa Pagophilus groenlandicus en el agua.

A continuación foto de rorcual común y de la foca groenlandesa.





Además aves como fulmar boreal Fulmarus glacialis, numerosos individuos de arao de Brünnich Uria lomvia, mérgulo atlántico Alle alle y gaviota tridáctila Rissa tridactyla. 

Con ayuda de las zodiacs visitamos la colonia más grande de arao de Brünnich en Svalbard, en la orilla de Spitsbergen, y que según diferentes fuentes, tiene entre 60.000 y 100.000 parejas reproductoras. Todo un espectáculo.








Y entre tanta comida en potencia, no pueden faltar los depredadores en la colonia. Algunos ejemplares de gavión hiperbóreo Larus hyperboreus acuden en busca de huevos o pollos pequeños, para llevarse en el pico al menor descuido de sus progenitores.




En la parte más accesible, hasta tres ejemplares de zorro ártico Alopex lagopus buscan algún arao muerto o despistado. En esta época de abundancia se dedican a recorrer las colonias de aves marinas en busca de huevos, pollos o adultos accesibles, para enterrarlos y hacer despensa para cuando llegue el invierno y la comida sea mucho más escasa.






Por la tarde accedemos con las zodiacs a una playa en la orilla de Nordaustlandet, con el objetivo de observar un grupo de morsa Odobenus rosmarus que allí descansa. Animales impresionantes por su tamaño, pero muy tranquilos e incluso curiosos. Los ejemplares que estaban en el agua se llegan a acercar a menos de 3 m de nosotros, mostrando gran curiosidad. Permanecemos en silencio y sin realizar movimientos bruscos.










A continuación un vídeo de las morsas.





Mientras observamos las morsas, un colimbo chico Gavia stellata pasa volando junto a la playa y un charrán ártico Sterna paradisaea pesca en ella.





Así termina una maravillosa jornada de observaciones, antes de adentrarnos en la banquisa. Pero eso será en otra entrada. Recordaros una vez más que dentro de los actos del VIII Festival de la Migración de las Aves, habrá la noche del sábado 20 de septiembre una charla-proyección sobre este viaje a las 22:30h en la Casa de Cultura de Santoña.