28 de agosto de 2010

Elanios comunes en Oyambre


Ayer por la tarde recibí el aviso de Toño Salazar, de que había visto un grupo familiar de Elanio común Elanus caeruleus en el Parque Natural de Oyambre, en concreto 1 adulto y 3 juveniles, llegando a observar incluso la ceba por parte del adulto a uno de los jóvenes. Esto indica claramente que estamos ante el primer caso de reproducción exitosa de esta especie en Cantabria.

Esta tarde, cuando bajaba del monte decidí parar en el Parque para ver si daba con ellos. Primero localicé a uno de los juveniles (pongo una foto testimonial) en un sector y más tarde detecté en otra ubicación un adulto posado y luego cazando con su típico cernido en el aire. No tardaron en aparecer dos juveniles más que también se posaban y cernían por la zona.

La especie lleva ya unos cuantos meses por el entorno del Parque Natural y tras una intentona fallida, parece que al final han conseguido reproducirse con éxito, trayendo al mundo a los primeros Elanios comunes "cántabros".

El Elanio común es una rapaz de origen africano que lleva ya tiempo en expansión por la península Ibérica e incluso Francia. En Cantabria la primera cita data de septiembre de 2005, cuando localicé 1 juvenil en el actual Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Desde entonces las citas se han ido sucediendo por distintos puntos de la geografía regional como el valle del Miera, marisma de Alday, valle del Pisueña... y ahora Oyambre.

¿Estaremos ante el primer paso para la colonización definitiva del Elanio común en Cantabria?.

Montaña Leonesa Oriental

Esta mañana estuve por la Montaña Leonesa Oriental, en la comarca de Tierra de la Reina. En Cantabria el día amanecía con nieblas e incluso lloviznas, así que decidí pasar a la vertiente leonesa de la cordillera Cantábrica.

En la primera parada pude observar 1 Águila real Aquila chrysaetos adulto, sobrevolando a baja altura su territorio, cerca del lugar de nidificación. No muy lejos un grupo de Ciervos rojos Cervus elaphus machos por un lado y hembras un poco más arriba. Dos jóvenes machos chocaban sus cuernas, ya libres de terciopelo, midiendo así sus fuerzas. Se aproxima el período de celo y los machos van preparando sus "armas". En las cumbres, un grupo de 21 Rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva, hembras y crías, se alimentaba tranquilamente.


Pongo rumbo hacia el puerto de Pandetrave. En una cumbre próxima, en un cordal cubierto de matorral, localizo un grupo de 6 Cernícalos primillas Falco naumanni cerniéndose constantemente y cazando saltamontes. Es habitual por estas fechas ver pequeños grupos de esta especie en los cordales de la cordillera, en dispersión antes de poner rumbo a África.

Me doy una vuelta por la zona y localizo un excremento antiguo de Lobo ibérico Canis lupus signatus, en un pequeño sendero en un sector supraforestal cubierto de matorral.


Al mediodía decido volver hacia Cantabria, haciendo una parada para comer en San Glorio. En la vertiente cántabra del puerto observo 1 Alimoche común Neophron percnopterus volando a ras de suelo pastizales y matorrales subalpinos. Los Buitres leonados Gyps fulvus patrullan también la zona en busca de comida, al igual que una hembra de Aguilucho pálido Circus cyaneus en un brezal próximo. Detecto también aquí al menos 2 Cernícalos primillas más, cazando también saltamontes.

Tras una pequeña siesta junto a unos conglomerados, pongo rumbo hacia la costa, en concreto hacia el Parque Natural de Oyambre, de donde versará la siguiente crónica.

15 de agosto de 2010

Saja-Besaya

Esta tarde anduve por el Parque Natural Saja-Besaya, en concreto por Ucieda y Los Llares. El día estaba frío y a ratos lluvioso, algo que daba un aspecto ya casi otoñal al bosque caducifolio atlántico.



En cuanto a la fauna, el bosque está repleto de inmaduros, de pollos volantones de todas las especies, acompañados por sus progenitores en sus incursiones por la foresta. Especies como Camachuelo común, Carbonero garrapinos, Carbonero palustre, Curruca capirotada, Trepador azul o Reyezuelo listado se encuentran muy activas, formando algunas de ellas ya grupos mixtos, como si se estuvieran preparando para la llegada del "tardíu". También las Palomas torcaces y los Pinzones vulgares empiezan a formar pequeños bandos.

En una cabecera de robledal de Quercus robur localicé un Pico mediano Dendrocopos medius alimentándose. Un poco más arriba, fuera ya del bosque, una concentración de unos 70 Buitres leonados Gyps fulvus indican la presencia de una carroña, en este caso el cadáver de una vaca. También acuden numerosos Cuervos Corvus corax y 1 Alimoche común Neophron percnopterus sobrevuela el lugar sin llegar a posarse.

Otras rapaces localizadas por la zona fueron 1 Abejero europeo Pernis apivorus y 1 Aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase oscura, sobrevolando a baja altura un sector de pastizal.




Al avanzar la tarde empiezan a salir los Ciervos rojos Cervus elaphus a pastar a las brañas y matorrales. Localice varios pequeños grupos de hembras, alguna con su cría y un par de machos alimentándose juntos, uno de ellos bastante guapo de 6 puntas.

14 de agosto de 2010

Oyambre

Esta tarde estuve dando una vuelta por el Parque Natural de Oyambre. La primera de las paradas fue en la ría de San Vicente de la Barquera, donde poco a poco van recalando los habitantes habituales, a medida que va transcurriendo el verano y acentuándose el paso postnupcial.



Entre los limícolas estaban presentes especies como Zarapito real Numenius arquata ya con buenos números, Zarapito trinador Numenius phaeopus, Aguja colinegra Limosa limosa aún con buena parte del plumaje nupcial, Chorlitejo grande Charadrius hiaticula o Andarríos chico Actitis hypoleucos.

También andaba por la ría un solitario Ánsar común Anser anser descansando sobre un páramo intermareal.

Como es habitual en estas fechas de agosto, el mayor contingente de aves acuáticas en los estuarios y bahías del Cantábrico corresponde a los láridos, especialmente a la Gaviota patiamarilla Larus michahellis que forma importantes agrupaciones sumando adultos y juveniles del año. Además de esta especie, andaban por la ría Gaviota sombría Larus fuscus, Gaviota reidora Larus ridibundus, Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus con 7 ejemplares y Gaviota argéntea Larus argentatus con la presencia de 1 joven.

Me dirigí a continuación al cabo de Oyambre, a ver como estaba de animado el paso de aves marinas, cuya primera avanzadilla parece estar llegando. En las praderías del entorno del cabo localicé un confiado Cuco común Cuculus canorus posado en una estaca. Además, ya se pueden ver las primeras Collalbas grises Oenanthe oenanthe en paso migratorio, localizando hasta 3 ejemplares.


En cuanto a las aves marinas, paso discreto de Alcatraz atlántico Morus bassanus, en su mayoría jóvenes del año y en menor medida aves de 2º año calendario. también algún adulto y ejemplar de tercer año calendario. Además, paso muy discreto hacia el Oeste de Pardela balear Puffinus mauretanicus, Pardela cenicienta Calonectris diomedea y Pardela sombría Puffinus griseus en su periplo migratorio desde el Atlántico Sur.

En un posadero próximo a mi atalaya, 1 Halcón peregrino Falco peregrinus permanece observando su territorio, mientras 1 Cormorán moñudo Phalacrocorax aristotelis pesca junto al cabo.

Empieza a llover y decido marcharme. Cuando llego hacia la furgoneta, veo otro ejemplar de Halcón peregrino, una hembra, atacando a un ejemplar de Paloma doméstica de buen tamaño. Vuela desde abajo hacia la Paloma, que vuela más alta que él. Al ver al Halcón, la Paloma gira bruscamente, cambiando de rumbo e iniciándose una larga persecución de fondo, en la que el Halcón se llega a aproximar bastante, aunque finalmente pierde fuelle y la Paloma se aleja.

8 de agosto de 2010

Rebecos, Buitres y Águilas reales

Esta mañana estuve nuevamente por el entorno de la sierra de Peña Labra. Aunque hacia el fondo de los valles el día amanecía oscuro y con nieblas, en las cumbres el cielo estaba despejado, con un impresionante mar de nubes, inmejorable telón de fondo.





Subiendo por la carretera con la furgoneta, me encontré con un Zorro Vulpes vulpes en mitad de la misma. Apareció y desapareció entre la niebla cual fantasma, ocultándose en la vegetación de la orilla.


Me sitúo en un lugar prominente y elevado, para observar la evolución de la fauna en estas primeras horas de luz. Los grupos de Rebecos Rupicapra pyrenaica parva pastan en las proximidades, a veces en compañía de hembras y crías de Ciervo Cervus elaphus, de los que también veo algún macho solitario.


Los Buitres leonados Gyps fulvus están muy activos desde primeras horas, algo que es debido a la presencia del cadáver de una vaca en una pedrera, que atrae la presencia de una veintena de estas carroñeras, que acuden tímidamente al cadáver y se posan en el entorno próximo.


Las Chovas piquirrojas Pyrrhocorax pyrrhocorax son también madrugadoras y realizan sus acrobáticos vuelos por el entorno de la sierra. Por su parte, un macho de Aguilucho pálido Circus cyaneus prospecta los breazales y matorrales subalpinos, a los pies de la sierra.


A media mañana me cambio de posición. Sigo observando pequeños grupos de Rebecos, hembras acompañadas de sus crías del año, de los que grabo algunos videos.


A lo lejos diviso una pareja de Águila real Aquila chrysaetos volando a baja altura por encima de cabeceras de hayedo, brañas y matoralles subalpinos. Poco a poco van cogiendo altura, con el mar de nubes de fondo y por detrás emergiendo las cumbres de los Picos de Europa. En un momento dado la hembra vuela hacia la ladera contigua, posándose en una roca. El macho le sigue, mientras que atrae la atención de un Cernícalo vulgar Falco tinnunculus, que no duda en incordiar a la gran rapaz. Levantan de nuevo el vuelo, para de seguido posarse un poco más arriba, en el suelo. En esta ocasión la que acude es un Aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase oscura, que no duda tampoco en hostigar a la reina de la aves. Nuevamente levantan el vuelo y se posan en el suelo, a escasos metros de un par de Rebecos, que no se alteran con su presencia. Allí permanecería la pareja junta durante largo tiempo, mirando a un lado y otro, inmóviles y acicalándose.


De fondo, la Peña Dobres y la niebla como marco incomparable, mientras 1 Roquero rojo Monticola saxatilis se mueve por unos riscos próximos a mi posición. Bonito broche para cerrar la mañana.


Abajo os dejo unos videos de los Buitres y los Rebecos.





2 de agosto de 2010

Vega de Liébana

El pasado viernes día 30 de julio estuve en compañía de mi padre, Alejandro García Cos, de ruta por el municipio cántabro de la Vega de Liébana. Ascendemos por un sector de melojar, con algunos claros cubiertos de pastizal. En estos melojares abunda el Pico mediano Dendrocopos medius y raro es el día que no se ve o escucha algún ejemplar. Localizamos el primero de los ejemplares, reclamando desde la copa de un roble. Finalmente vuela ladera abajo. Otro ejemplar sería localizado más arriba, en el borde ya con el hayedo.





Dejamos atrás el dominio de este roble mediterráneo y entramos en el fresco hayedo, lo cual se agradece en un día de calor como este. Subimos por una pronunciada pendiente, para llegar a un collado paso habitual del Lobo ibérico, en cuyo entorno vemos un par de excrementos, uno antiguo y otro fresco, además de alguna huella en el polvoriento camino.

Queda atrás el límite superior del hayedo, con su correspondiente franja de abedular, para salir a un sector con brañas y matorral subalpino. 1 Alimoche común Neophron percnopterus patrulla las brañas en busca de comida, acompañando a 1 Buitre leonado Gyps fulvus. Un poco más adelante localizamos 1 Culebrera europea Circaetus gallicus en vuelo por encima de un brezal.



Llegamos a un pastizal subalpino, donde detectamos 1 Verderón serrano Serinus citrinella, además de los habituales Bisbitas alpinos, Pardillos comunes y Collalbas grises. 1 Aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase oscura sobrevuela la zona, acosado por 2 Busardos ratoneros en un momento dado. También los Buitres leonados y Cuervos patrullan en busca de comida. Otros córvidos como Chovas piquirrojas y piquigualdas también se dejan ver.

Ya por la tarde, vemos 1 pareja de Culebreras europeas volando y reclamando juntas. A eso de las 17:30 h decidimos emprender el regreso hacia el fondo del valle. Al entrar en el hayedo vemos 1 Agateador norteño Certhia familiaris alimentándose en compañía de Carboneros garrapinos.

Dejamos atrás el hayedo y en otro sector de melojar diferente a los de esta mañana localizamos otro ejemplar más de Pico mediano, antes de llegar al coche.

24 de julio de 2010

Nutrias en el río Pas

Esta mañana estuve buscando rastros de Nutria paleártica Lutra lutra en el tramo bajo del río Pas, desde cerca de la confluencia con su afluente el Pisueña, hasta la zona donde comienza la influencia intermareal. El objetivo, inventariar los diferentes puntos del río que las Nutrias utilizan para marcar su territorio, para de cara a un futuro próximo, poder realizar esperas al amanecer en los lugares más frecuentados por la especie e intentar hacer una estima poblacional en este tramo concreto.




Parte de estas zonas ya las había muestreado en años anteriores, localizando en la primavera de 2008 una hembra acompañada de 3 crías, en uno de los sectores con mayor presencia de excrementos y que hoy también permanecía ocupado.

En este tramo bajo hoy prospecté dos sectores diferentes, uno en la parte más alta, de cerca de 3 km, y otro en la parte más baja, hasta el contacto con el intermareal, también de unos casi 3 km de longitud. Para buscar los indicios me centré en lugares prominentes, como rocas en mitad del río, restos de presas, escolleras, etc., que suelen ser del agrado de la especie para marcar su territorio. En total he localizado indicios de Nutria en 9 lugares diferentes, 8 de ellos en la parte alta del tramo bajo y el otro en la parte más baja. En otros dos puntos del sector más bajo no vi indicios. Estimo la existencia en el sector más alto, de al menos una hembra reproductora con sus crías y un macho adulto. En el sector más bajo al menos hay otro ejemplar más.

Los excrementos detectados hoy estaban compuestos por restos de peces y también por Cangrejo rojo americano Procambarus clarkii. En uno de los puntos con indicios también localicé huellas en la arena de la orilla del río.


Además de la Nutria, localicé rastros de otros mamíferos carnívoros como Marta y Garduña. En la zona habitan también otras especies como Armiño, Turón y Gineta. En cuanto a las aves, observé 1 Martinete común Nycticorax nycticorax adulto, posado en un aliso, además de otras ardeidas, como 5 Garzas reales Ardea cinerea y 1 Garceta común Egretta garzetta. Se ven ya los primeros Andarríos chicos Actitis hypoleucos del paso postnupcial, en total vi 3 ejemplares. Otros habitantes típicos de este tramo y que localicé también hoy, son el Martín pescador Alcedo atthis, el Zampullín común Tachybaptus ruficollis, el Ánade azulón Anas platyrhynchos o la Oropéndola Oriolus oriolus.

16 de julio de 2010

Campoo


Hoy subí al amanecer al valle de Campoo, para hacer una espera y ver la fauna local. Estuve en un oteadero prominente desde las 6:50 hasta las 9:15 h, prospectando con el telescopio brañas y cumbres.

Como es habitual, varios grupos de Rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva se alimentaban en las cumbres, a veces en compañía de Ciervos rojos Cervus elaphus, especies que se toleran bien y no es raro verles pastar proximos en las cumbres, a diferencia del Corzo, que suele ser desplazado por el Ciervo. De estos últimos vi diferentes grupos de hembras y crías en las brañas, así como algún macho (3, 1 y 1) ya con las cuernas prácticamente desarrolladas, aunque aún con la típica borra de terciopelo. Por último, en cuanto a los hervíboros, una pareja de Corzos Capreolus capreolus en celo, persiguiéndose y correteando en un pastizal, próximo al matorral y abedular. También una hembra con su cría y otra hembra más alimentándose en solitario.

En cuanto a los mamíferos carnívoros, apareció junto a mi posición un Zorro rojo Vulpes vulpes, que atravesó veloz la braña donde me encontraba, ocultándose en el matorral.

Estaban también activas las rapaces habituales del valle, como los Buitres leonados Gyps fulvus patrullando las cumbres y posados en los roquedos. Un ejemplar de Aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase clara cicleando a media altura. También se dejó ver la reina de las aves, el Águila real Aquila chrysaetos, un soberbio ejemplar adulto posado en unos roquedos en una cresta. Allí permaneció durante casi todo el tiempo que allí estuve, acicalándose y observando impasible su territorio de caza. Finalmente levantó el vuelo, volando a baja altura por la cumbre de la sierra, hasta que un Cernícalo vulgar Falco tinnunculus acudió a expulsarle. Entonces cambio de rumbo y pasó hacia la otra ladera, hacia el sector donde se encuentra su nido.

Por lo demás, varios grupos de Chovas piquirrojas Phyrrocorax phyrrocorax alimentándose en los pastizales subalpinos utilizados por el ganado y cerca de mi posición una Codorniz Coturnix coturnix cantando, además de Bisbitas alpinos Anthus spinoletta y una Collalba gris Oenanthe oenanthe con cebo en el pico.

7 de julio de 2010

Salidas Aves Marinas

Para los aficionados a las aves marinas, informaros que los días 26 de septiembre y 24 de octubre, vamos a realizar sendas salidas en barco para el avistamiento de dicho grupo de aves (pardelas, págalos, gaviotas, charranes...).
Las salidas tendrán lugar desde Santoña, en horario de 9 a 13 h, en el barco Villa Fuica, con capacidad para un centenar de personas, aunque cerraremos en 80 pasajeros para mayor comodidad.
Os pongo el cartel con la información de la actividad, no obstante, en avescantabricas@gmail.com o en el 647 225 234 os podéis informar y hacer la reserva de plazas.


4 de julio de 2010

Fauna alpina (II)

Esta mañana volví a la sierra de Peña Labra y su entorno, para seguir con la búsqueda de especies de montaña en la zona. Aunque en la media montaña y en los valles había una densa niebla e incluso lloviznaba, en la alta montaña lucía el Sol y se podía disfrutar de un espectacular mar de nubes.

En cuanto a las aves, destacar la observación de 1 ejemplar de Mirlo capiblanco Turdus torquatus en la vertiente palentina, en un sector de pastizal con abundantes pedreras, a casi 1.900 m.s.n.m.

El Mirlo capiblanco es una de esas especies "fantasma", que apenas se sabe algo sobre su situación como reproductor en la cordillera Cantábrica, al menos en Cantabria. Personalmente, he visto ejemplares de la especie en época de cría (junio-julio) en localidades como Peña Sagra, Peña Labra o el macizo de Peña Prieta. Además, conozco alguna cita más en la sierra del Cordel. El hábitat siempre suele ser el mismo, sectores supraforestales (pastizales y/o matorrales) con abundantes pedreras y en altitudes entre 1.700 y 2.100 m.s.n.m.

Además, localicé otra pareja de Roquero rojo Monticola saxatilis y nuevamente vi 1 ejemplar de Gorrión alpino Montifringilla nivalis. Además, una decena de Buitres leonados Gyps fulvus sobrevolando las cumbres a mi alrededor, 1 Alimoche común Neophron percnopterus y los habituales Bisbitas alpinos, Collalbas grises o Chovas piquirrojas.

En cuanto a los mamíferos, varios grupos de Rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva hembras con crías, que este año llevan muy retrasada la muda del pelaje y muchos de ellos presentan un curioso "look", con cabeza y cuello ya en pelaje de verano (más marrón) mientras aún tienen el cuerpo con el pelaje de invierno (grisáceo). Os dejo un par de videos de la especie.

También varias Ciervas Cervus elaphus, alguna de ellas acompañada de su cría.


Aves rupícolas

Ayer estuve dando una vuelta por el sur de Cantabria y norte de Burgos, en compañía de Silvia Agúndez San Miguel. Hicimos una parada en los Cañones del Ebro, donde estuvimos un rato observando la avifauna que allí habita, principalmente aves rupícolas.

Antes, en Polientes (municipio cántabro de Valderredible), vimos una familia de Mirlo acuático Cinclus cinclus compuesta por 2 pollos volanderos y sus progenitores, que buscaban comida en el río Ebro. En otro sector 1 Aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase clara y en un cultivo antes del inicio de las Hoces del Ebro, 1 Corzo Capreolus capreolus, mientras 1 Alimoche común Neophron percnopterus sobrevolaba la zona.

Ya en los Cañones del Ebro, en su parte cántabra, pudimos observar varias rapaces, como Alimoche común Neophron percnopterus (1 ej.), Aguililla calzada Hieraaetus pennatus (2 ej. fase clara), Culebrera europea Circaetus gallicus (1 ej.), Aguilucho pálido Circus cyaneus (1 ej. hembra) o los imnipresentes Buitres leonados Gyps fulvus cuyos juveniles están a punto de abandonar definitivamente sus nidos. Además, vimos varios Vencejos reales Apus melba sobrevolando las hoces y córvidos como Cuervo o Chova piquirroja.



La siguiente parada fue en el bonito pueblo de Orbaneja del Castillo, ya en Burgos, donde desde una terraza junto a un refrescante arroyo, mientras tomámamos un café, pudimos observar 1 pareja de Culebreras europeas, 1 Alimoche común, 1 Aguililla calzada de fase clara, más Vencejos reales, además de los Buitres leonados. En el arroyo, 1 Mirlo acuático.


Para finalizar la jornada nos acercamos hasta el pueblo de Turzo, en cuyo entorno vimos 1 Elanio común Elanus caeruleus posado en un poste de teléfono junto a la carretera. Cita bastante al norte para la provincia de Burgos.

26 de junio de 2010

Fauna alpina

Esta mañana estuve con mi padre, Alejandro García Cos, de ruta por la sierra de Peña Labra. El día estaba nublado, aunque a un rato salió el Sol. Aún quedaban pequeños corros de granizo, procendetes de la tormenta de la noche anterior. Estuvimos por la cresta de la sierra observando aves y mamíferos de alta montaña.

Por la carretera de montaña se nos cruza una Liebre del piornal Lepus castroviejoi que finalmente se oculta en el matorral.

Al poco de empezar a andar vemos una pareja de Gorriones alpinos Montifringilla nivalis. Nunca con anterioridad había observado la especie en esta localidad, la población más oriental que conocía en Cantabria hasta la fecha era en el macizo de Peña Prieta y su entorno. En las publicaciones revisadas tampoco se cita en este sector de la cordillera Cantábrica.

Seguimos ruta por las cumbres, Bisbitas alpinos Anthus spinoletta y Collalbas grises Oenanthe oenanthe salen al paso. Un poco más adelante observamos un bonito macho de Roquero rojo Monticola saxatilis que canta desde su posadero. Un pequeño grupo de Chovas piquirrojas Phyrrocorax phyrrocorax vuela por la zona, al igual que una veintena de Buitres leonados Gyps fulvus que patrullan las cumbres.







Dos Ciervas Cervus elaphus se mueven ladera abajo.

En una pedrera localizamos un confiado Acentor alpino Prunella collaris. Más adelante observamos otros tres ejemplares, una pareja que entra repetidamente a una grieta donde previsiblemente tendrá el nido y otro individuo más. Mientras comemos el bocadillo se posan habitualmente cerca. Un rebaño de Rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva hembras y crías se alimentan y descansan debajo del cortado donde nos encontramos.

De pronto se echa una nube sobre la cumbre, se cierra en niebla y suena algún trueno esporádico. A más de 2.000 m de altura las tormentas no son nada recomendables, por lo que sin tiempo para la sobremesa, deshacemos el camino andado. Afortunadamente esquivamos la lluvia y la niebla.

Durante el regreso vemos otra pareja de Acentor alpino, una pareja de Verderón serrano Serinus citrinella y otro rebaño de Rebecos.

Finalizando la ruta nos volvemos a encontrar con la pareja de Gorriones alpinos.

21 de junio de 2010

Picos medianos y rapaces

Ayer 20 de junio estuve pateando el monte por la comarca de Liébana, en concreto por el municipio de Vega de Liébana. Llegué allí a media mañana, aparqué la furgoneta, cogí la mochila y empecé a caminar ladera arriba.

La mañana está fresca, con niebla por encima de los 1.400-1.500 m de altitud. Pasado ya mediodía se despejaría el día y por fin se pudo ver el Sol y las cumbres de la cordillera Cantábrica, tales como Peña Bistruey, Pico Lezna o Peña Prieta. A media tarde la niebla vuelve a hacerse protagonista, cubriendo las cotas más altas.

En cuanto a la fauna, estaban muy activos los Picos medianos Dendrocopos medius reclamando frecuentemente, algo que es habitual en estas fechas en localidades con alta densidad de población, como es el caso. El primero de los ejemplares que localicé estaba en un sector con nogales, castaños y fresnos, por debajo del melojar. No muy lejos respondía otro ave, ya en el melojar. Sigo subiendo y observo dos aves más en el melojar, que se mueven por la zona. Algo más arriba otros dos ejemplares. También 1 Papamoscas gris Muscicapa striata comiéndose una mariposa.

Continúo ascendiendo, en el borde del melojar con un prado observo un Papamoscas cerrojillo Ficedula hypoleuca, especie que cría en algunos robledales de Quercus pyrenaica de la comarca. Un macho de Corzo Capreolus capreolus pasta tranquilamente en un prado por debajo del hayedo.

Por fin llego a un collado por donde transita habitualmente el Lobo ibérico Canis lupus signatus. Empiezo a buscar sus rastros y localizo las huellas en el fango de al menos un ejemplar. Aunque con la cantidad de huellas del ganado es difícil localizar más.

Levanta la niebla y comienza la actividad de las aves rapaces, que aprovechan la ocasión para buscar comida. Los Buitres leonados Gyps fulvus se mueven de un lado a otro. También aparece en escena una Culebrera europea Circaetus gallicus que se cernie en busca de ofidios. Un Aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase clara coge una corriente de aire ascendente junto a un Buitre leonado. También un macho de Aguilucho pálido Circus cyaneus en vuelo de caza entre los brezales y hayedos.



Me adentro en una cabecera de hayedo, donde localizo un Reyezuelo sencillo Regulus regulus buscando comida entre los líquenes de las hayas. Próximo a él un macho de Camachuelo común Phyrrula phyrrula. En un borde del bosque, con abundantes escobas, canta una Curruca mosquitera Sylvia borin.

Después de comer, cambio hacia un valle contiguo, antes en una cabecera de hayedo una Corza camina sigilosamente. Atravieso una ladera solana cubierta de brezal, con algún roble albar disperso. Un macho de Curruca zarcera Sylvia communis canta desde lo alto de un roble. Un macho de Ciervo rojo Cervus elaphus, con las cuernas aún poco desarrolladas, se oculta en el hayedo.




Llego hasta un collado, donde a mis pies se abre un espectacular valle, muy cerca, un grupo de tejos se agarra a unas peñas calizas. Un Aguililla calzada de fase oscura ciclea a baja altura, mientras un Alimoche Neophron percnopterus prospecta el valle. En las cumbres, varios Rebecos Rupicapra pyrenaica parva pastan tranquilamente.

La niebla vuelve a hacer acto de presencia y decido regresar. De camino escucho una algarabía de Cuervos. Son tres ejemplares persiguiendo a un Águila real Aquila chrysaetus. No cesan en su acoso por toda la valleja. El águila, ya aburrida, se posa en el suelo en un intento de librarse de los córvidos, pero estos se posan a su lado. Vuelve a levantar el vuelo y ellos tras ella. Pasan muy cerca de donde estoy. Parece un ejemplar de tercer año calendario. Por si fuera poco, a la persecución se suma una pareja de Chovas piquirrojas. Tras un buen rato, los córvidos parecen cansarse y el águila puede seguir prospectando las laderas a baja altura.

Voy descendiendo poco a poco, un Corzo macho sale a pastar en un claro del hayedo. En el melojar vuelvo a localizar un Pico mediano, en una de las localizaciones de la mañana. Ya en el pueblo, un macho de Colirrojo real busca comida.

12 de junio de 2010

El Lobo ibérico en el Saja-Besaya

El Lobo ibérico Canis lupus signatus es un animal que despierta pasiones encontradas en el hombre, a poca gente le deja indiferente. Perseguido y odiado por las gentes del campo, que ven en él un competidor desde tiempos ancestrales, además de una amenaza para sus ganados, en otras ocasiones es un animal mitificado e idolatrado.

Personalmente siempre he tenido una gran admiración por la especie, por su gran adaptación e instinto de supervivencia, que le ha permitido sobrevivir hasta nuestros días, a pesar de la desmesurada persecución que ha sufrido y sigue sufriendo en la actualidad. También por su modo de vida social, por su papel de superdepredador, de regulador incuestionable e insustituible de las poblaciones de herbívoros, o por que no, por su mirada penetrante.


El Lobo ibérico en Cantabria en general y en el Parque Natural Saja-Besaya en particular, ha vivido tiempos peores. Así, a finales de la década de los 70 estaba prácticamente extinguido de toda la región, únicamente algún ejemplar se adentraba ocasionalmente desde Burgos y Palencia en la comarca de Los Valles, en el sur de Cantabria. En el resto de la región, incluido el Saja-Besaya, la brutal persecución sufrida pudo con él. Cepos, lazos y escopetas nos habían privado de su presencia.

Poco a poco la especie fue regresando y a pesar de haber continuado la persecución, ha ido incrementando poco a poco su población y ampliando su área de distribución por la región. En el Parque Natural Saja-Besaya la historia ha sido la misma, de estar totalmente extinguido a finales de los 70, ha pasado a estar presente a día de hoy por toda la superficie del Parque. Los primeros ejemplares fueron apareciendo en el sur del área protegida, en lugares como Sejos, Palombera o Fuentes. Con el paso de las décadas fueron ampliando sus dominios hacia el norte, con intentos de reproducción cada vez más hacia el norte, aunque algunos de ellos neutralizados por el hombre. Aún así, a pesar incluso de ser considerado especie cinegética y estar permitida su caza en las batidas de Jabalí que se celebran de septiembre a febrero en la Reserva del Saja, además de los controles efectuados por la propia guardería, el Lobo ibérico ha seguido presente y como os decía, hoy en día está distribuido por toda la superficie del Parque Natural.

Durante 2009 estuve siguiendo por mi cuenta las evoluciones de los diferentes grupos y ejemplares presentes dentro del Parque. Por motivos de seguridad para la especie, no voy a desvelar aquí sus movimientos, áreas de cría o similar, pero sí quiero aproximaros a la realidad actual de la especie en el área protegida.

Estuvieron presentes en el Parque al menos un total de 2-3 grupos familiares, a los que hay que sumar algún ejemplar solitario más. En total una población mínima de entre 8 y 10 ejemplares a comienzos de primavera, antes de los partos, distribuida por cuatro sectores diferentes. Por falta de tiempo no puede seguir la evolución de los diferentes grupos y ejemplares durante finales del verano y comienzos del otoño, para conocer el éxito reproductor y la evolución de la población. No obstante, una de las parejas que se reprodujo en el Parque el año pasado, logró sacar adelante al menos tres crías, que aún este pasado invierno acompañaban a sus padres.

Esperemos que esta tendencia positiva de la especie se consolide y el Lobo ibérico pueda seguir ejerciendo su papel de superdepredador, un papel muy necesario en un espacio natural como es el Parque Natural Saja-Besaya, donde las poblaciones de herbívoros, en concreto las de Ciervo rojo, están desproporcionadas, ocasionando una amenaza para la vegetación y otras especies de fauna presentes en la zona.

11 de junio de 2010

Reproductores costeros

En estos primeros días de junio, varias especies de aves marinas que crían en nuestra costa están inmersas en su período reproductor, intentando sacar adelante a sus respectivos pollos. Me refiero a 5 especies; Cormorán moñudo Phalacrocorax aristotelis, Charrán común Sterna hirundo, Gaviota patiamarilla Larus michahellis, Paíño europeo Hydrobates pelagicus y Ostrero euroasiático Haemantopus ostralegus.

A excepción de la Gaviota patiamarilla, cuyas poblaciones son numerosas en Cantabria y el resto del Cantábrico y que estos días podemos ver en los islotes, acompañadas de sus pequeños pollos, el resto de especies se encuentran en una situación más o menos delicada, con poblaciones escasas o muy escasas. Es por ello que tanto el Cormorán moñudo, como el Charrán común y el Paíño europeo están incluidos en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Cantabria.

El Cormorán moñudo se encuentra ya finalizando la temporada de cría, con los juveniles formando "guarderías" en sus posaderos habituales, aunque algunos pollos crecidos permanecen aún en los nidos más tardíos. Este año he estado siguiendo la reproducción en tres colonias de Cantabria, una en cada sector costero (occidental, central y oriental), para ver la evolución de la especie con respecto a años anteriores. En general la población se encuentra estable, no llegando al centenar de parejas para toda la región. Ha sido un año de cría bastante bueno, especialmente en la principal colonia de cría de Cantabria (Monte Buciero de Santoña) donde la productividad de la especie ha sido bastante alta.

El Charrán común por su parte, está finalizando ya el proceso de incubación y se empiezan a ver los primeros pollos estos días. En el ámbito de la bahía de Santander, su única colonia de cría en todo el Cantábrico, están criando este año una veintena de parejas, en tres sectores distintos de la bahía. El principal de ellos, en la zona de Raos, se ha visto favorecido este año por la instalación de dos nuevas plataformas de nidificación, diseñadas e instaladas por Aves Cantábricas, por encargo de la Dirección General de Biodiversidad del Gobierno de Cantabria, ante el deterioro de los dos plataformas antiguas, instaladas hace ya más de una década, y tras el éxito de ocupación el año pasado, de una remodelación experimental sobre una de las plataformas antiguas.

Mientras, el Ostrero euroasiático Haematopus ostralegus se afana por lograr que sus polluelos sobrevivan al acoso de Gaviotas patiamarillas y Milanos negros, que no pierden una oportunidad para depredar sobre ellos. Es por ello que la productividad de las escasas 3 parejas que crían en Cantabria es muy baja, debido a la depredación y molestias por parte del hombre. No obstante, el año pasado fue un buen año para la especie. Este año he tenido la sorpresa de encontrarme con ejemplares en una nueva localidad de la costa de Cantabria, donde durante la primavera he visto una pareja de adultos y hace unos días también un ejemplar de 2º año (primer verano), aunque sin constatar éxito reproductor.
El Ostrero euroasiático es más frecuente durante la invernada, por ejemplo en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel y en la bahía de Santander, mientras que como reproductor, las parejas que crían en Galicia, Asturias o Cantabria son las más meridionales de Europa occidental.

Por último, el más pequeño de nuestros protagonistas de hoy, el Paíño europeo, ha ido llegando en el último mes y medio a los islotes donde cría, incubando y empezando ya a nacer los primeros pollos, en las grietas o huras más ocultas e inaccesibles, a salvo de depredadores como Gaviotas patiamarillas o Ratas, estas últimas un grave problema de conservación en los islotes donde consiguen llegar desde tierra.

5 de junio de 2010

Polaciones

Hoy estuve por Polaciones, disfrutando de sus bellos paisajes y de su rica fauna. Llegué a eso de las 7 h a La Laguna, hasta entonces la niebla había sido mi compañera de viaje, en el ascenso en coche por el valle del Nansa. Afortunadamente, a partir de aquí el cielo estaba despejado y se divisaban perfectamente las cumbres de Peña Labra, Sierra del Cordel, Peña Sagra, La Concilla o el Cuetu de Escajos, con un bonito mar de nubes valle abajo, hacia la costa.



Me dirigí rápidamente al lugar seleccionado para hacer una prospección con el teles. Los grupos de Rebecos Rupicapra pyrenaica parva pastan en las cumbres, con las hembras acompañadas de sus crías de pocas semanas. El Rebeco es una especie en expansión por Cantabria, habiendo aumentando su población en los últimos años en lugares como Peña Sagra o la Sierra del Cordel, e incluso apareciendo en nuevas localidades, hasta fechas recientes totalmente inverosímiles.

También localizo varios grupos de Ciervas Cervus elaphus alguna hembra acompañada de su cría y un macho con las cuernas en desarrollo, y un macho de Jabalí Sus scrofa, patrullando una braña alta, no muy lejos de una cabaña de vacas tudancas. Un Corzo Capreolus capreolus ladra desde el hayedo, mientras un Cuco común Cuculus canorus emite su canto.

Va calentando el Sol y los Buitres leonados Gups fulvus comienzan con su actividad diaria, al igual que un Alimoche común Neophron percnopterus que prospecta las cumbres en busca de comida.

Cerca de mi posición, un bonito macho de Escribano cerillo Emberiza citrinella marca su territorio desde un espino albar en flor.

Sube un poco la niebla y a eso de las 10 h decido moverme hacia el sur del municipio, para patear un poco el monte. Me dirijo hacia Peña Labra, una Corza me da la bienvenida en el hayedo. Más adelante vería otra más y una Cierva con su cría del año pasado.



Un Aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase oscura ciclea por encima de los brezales. Un poco más adelante veo una Culebrera europea Circaetus gallicus cerniéndose bastante cercana, disfrutando de su plano con el fondo de las cumbres de la cordillera (Curavacas, Peña Bistruey, Peña Prieta, Coriscao...).

Localizo el rastro de un ejemplar de Lobo ibérico Canis lupus signatus que desciende desde la carroña de una yegua, donde estuvo comiendo. Por allí también pasó otro comensal, el Zorro rojo Vulpes vulpes.

Detecto un rebaño de una treintena de Rebecos, hembras y crías, descansando y comiendo junto a unos neveros. Decido comer aquí, observando sus evoluciones. Los Bisbitas alpinos Anthus spinoletta están muy activos.

Después de comer la niebla va subiendo poco a poco, por lo que voy bajando. En un bonito pastizal, en el borde superior de un hayedo, observo un Zorro bajando hacia el bosque. En esta zona observo en varias ocasiones los movimientos de una pareja de Verderón serrano Serinus citrinella, detectados por su peculiar canto.

Definitivamente la niebla va subiendo así que desciendo poco a poco hacia el coche. En la bajada vuelvo a ver a la Culebrera europea y al Aguililla calzada en los mismos lugares. También un Abejero europeo Pernis apivorus.

Ya en el hayedo, una pareja de Agateador norteño Certhia familiaris busca comida en los troncos de las hayas.

Me ha llamado la atención la importante presencia de hayas con las hojas quemadas (secas) en las partes altas de Polaciones, Monte La Hoyona (Pesaguero) y entorno de Piedrasluengas. Seguramente se deba a las heladas tardías de mediados de mayo, que quemaron las hojas recién salidas de las yemas por esas fechas.

30 de mayo de 2010

Liébana

Dicen que todas las personas tenemos un rincón mágico, donde estamos agusto y a donde regresamos periódicamente. En mi caso este rincón existe y se encuentra en un sector remoto y solitario de Liébana (Cantabria). Uno de esos tesoros de la naturaleza Cantábrica.



Allí decidí subir el viernes por la tarde hasta este domingo por la mañana, pernoctando las dos noches en una antigua cabaña de pastores.

28.05.2010.

A media tarde salgo de Vargas rumbo a Liébana. Por el camino, en Castro Cillórigo, un Alimoche común Neophron percnopterus sobrevuela la carretera. Aparco la furgo, cargo la mochila a la espalda y empiezo a subir ladera arriba por el hayedo, caminando durante hora y media por un paraje de ensueño. La niebla está presente a media ladera y ya antes de abandonar el bosque me envuelve con su magia. Antes de dejar atrás el hayedo, 1 Agateador norteño Certhia familiaris se muestra activo en el tronco de un haya.

Llegó a una braña donde localizo un excremento de Lobo ibérico. Las vacas tudancas pastan tranquilas en el claro.

Por fin llegó a la cabaña, aunque la espesa niebla me impide dar una vuelta por el entorno. Me meto en la cabaña, donde habita una familia de Topillo nival Chionomys nivalis. Estos simpáticos animales tienen su morada bajo el camastro de la cabaña y entran y salen por los agujeros de la pared de piedra. Al día siguiente me encontraría una desagradable sorpresa, ya que al marchar al amanecer a ver la fauna, en mi regreso encontré el saco de dormir mordido, con varios agujeros.
La niebla no levanta, así que ceno y me meto al saco.

29.05.2010.

Toda la madrugada ha estado soplando un fuerte viento del SW. Me levanto al amanecer y continúa soplando. Tras desayunar asciendo hasta un collado próximo por donde habitualmente transitan los Lobos. Un grupo familiar que tiene su territorio por este valle y varios valles contiguos y que me ha dado más de una alegría en años anteriores.

Observo los grupos de Rebecos Rupicapra pyrenaica parva pastando en las cumbres, las hembras adultas acompañadas ya de sus pequeñas crías, las cuales da gusto ver corretear por las escarpadas laderas. También los pequeños grupos de Ciervas Cervus elaphus pastan aquí y allá en brañas y matorrales.

Son poco más de las 8 h cuando se acercan las lloviznas por el SW y decido bajar a la cabaña. Pasado un rato, a media mañana, subo hasta otro collado y cabecera de hayedo para rastrear la zona. En esta cabecera de hayedo habitaba el Urogallo cantábrico Tetrao urogallus cantabricus hasta hace pocos años. Hace 10 años tenía controlados aquí al menos 1 macho y 3 hembras, después estuve unos años sin volver por la zona y ya nunca más he vuelto a ver indicios de la especie y mucho menos encontrarme con algún ejemplar apeonando por el suelo del bosque. Eché un breve vistazo al antiguo cantadero, con rastros de Jabalíes de un lado a otro. Una Corza Capreolus capreolus permanece en la zona. Fuera del bosque, dos excrementos de Lobo de hace unos días y compuestos por restos de Jabalí, confirman una vez más lo importante que es esta especie para regular las poblaciones de algunos herbívoros.

Veo un inmaduro de Águila real Aquila chrysaetos sobrevolando la zona, rápidamente es hostigado por una pareja de Chovas piquirrojas Phyrrocorax phyrrocorax. Al fondo del valle, una treintena de Buitres leonados Gyps fulvus dan cuenta del cadáver de un jato. Observando el valle que se abre a sus pies, un soberbio toro tudanco mira imponente sus dominios, es el rey del puertu.
A mediodía sube mi padre y me reencuentro con él en la cabaña. Comemos junto a un pozo, donde hay actividad de la herpetofauna, con especies como Rana bermeja Rana temporaria, Sapo partero común Alytes obstetricans y Lagartija de turbera Zootoca vivipara.

Bisbitas alpinos Anthus spinoletta y Collalbas grises Oenanthe oenanthe están en plenas disputas territoriales.

Una pareja de Culebreras europeas Circaetus gallicus sobrevuelan altas el valle cercano, mientras que volvemos a ver surcar los cielos al inmaduro de Águila real, que nos abandona por el Este.

A media tarde mi padre ya se va. Aún hace calor para ir a buscar fauna, por lo que aprovecho para echar una siesta en la cabaña.

Va cayendo la tarde y subo al collado a echar una visual. Las Ciervas van saliendo del bosque a alimentarse. Un Corzo hace lo mismo en una ladera cubierta de brezos. Un Aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase clara ciclea muy próxima. Va cogiendo altura y un Cernícalo vulgar Falco tinnunculus la acosa repetídamente.

Una hembra de Zorro Vulpes vulpes atraviesa rauda una braña, moviéndose a continuación por el borde del hayedo y brezal, ocultándose en él. No muy lejos, un Jabalí de buen tamaño joca el terreno en un claro de los brezos, escobas y abedules. Es sorprende lo prudentes que se vuelven algunas especies en su actividad diaria, cuando en el entorno hay superdepredadores con poblaciones asentadas. Lo he comprobado todo el fin de semana por ejemplo con las Ciervas, algo que ya me había pasado en otras localidades. Cada paso fuera del bosque, por una ladera descubierta, atravesar un claro o una braña, se hace con mucha precaución, mirando antes de cruzar para ambos lados.

Cae la noche y los murciélagos se alimentan por la zona.

30.05.2010.

Me levanto nuevamente al amanecer y subo hasta el collado por donde suelen pasar los cánidos salvajes. Un Zorro es sorprendido en la zona. Ciervas y Rebecos pastando en estas primeras horas.

Localizo el rastro de un Lobo, en su zona habitual de paso. Ahora andan ya con crías y el grupo se muestra más esquivo.
A eso de las 9 h bajo a la cabaña, recojo la mochila y desciendo ladera abajo hacia el pueblo.

23 de mayo de 2010

Campoo-Los Valles

Hoy estuve pasando el día por la comarca de Campoo-Los Valles, en el sur de Cantabria. Llegué poco después del amanecer a un collado propicio para la observación del Lobo ibérico. Allí me instalé con el telescopio, prospectando las brañas y matorrales supraforestales, ya que el bosque ya presenta hoja en su mayor parte. No era el único que andaba al acecho del cánido, ya que un guarda estaba apostado en una ladera próxima. La gran diferencia, él en vez de un telescopio portaba un rifle.



Estuve hasta las 9:30 h, después el calor ya apretaba. No tuve suerte y afortunadamente el contrario tampoco. Sí que pude observar diferentes grupos de Rebecos Rupicapra pyrenaica parva y de Ciervos Cervus elaphus, incluidos varios machos con sus cuernas en desarrollo. También un bonito macho de Corzo Capreolus capreolus y 2 Zorros Vulpes vulpes, el primero de ellos en la braña donde me encontraba mirando y el segundo más lejos, en un sector de matorral subalpino.




A continuación estuve prospectando diferentes sectores del valle de Campoo, en busca de rapaces. Me aposté en un punto estratégico y comenzó el desfile; 1 Alimoche común Neophron percnopterus, 2 Aguilillas calzadas Hieraaetus pennatus ambas de fase clara, 1 Abejero europeo Pernis apivorus, Buitres leonados Gyps fulvus bajando a una carroña y otras especies más habituales como Busardo ratonero, Milano negro, Gavilán común y Cernícalo vulgar.

Al tiempo, una pareja de Zorros buscaba micromamíferos en unos prados de en frente, cerca de un pueblo. Prospectaban por separado, pero en ocasiones coincidían y la hembra hacía un gesto de sumisión al macho, similar al de los Lobos, ocultando el rabo entre las patas y agachándose. Nunca había observado este comportamiento en la especie. En otro prado aún más cercano a mi posición, otro Zorro macho buscando también comida. Muy activa la especie toda la mañana, supungo que ahora atareados en las labores de crianza de los cachorros.

Una pareja de Alcaudón dorsirrojo Lanius collurio permanecía posada en unos espinos, coincidiendo en ocasiones en el mismo plano del telescopio con la pareja de Zorros. Un Corzo ladrando a mi espalda y una hembra de dicha especie en otro prado. El Cuco común Cuculus canorus ponía la melodía.

A eso de las 11 h abandono el lugar y sigo recorriendo el valle. Las Cigüeñas blancas Ciconia ciconia permanecen en los nidos, ya con pollos, mientras sus parejas buscan comida por los verdes prados.

Uno de los escasos Milanos reales Milvus milvus reproductores vuela bajo en busca de presas.

En el municipio de Valdeolea canta una Abubilla Upupa epops junto a una pareja de Alcaudones dorsirrojos. Acompaña nuevamente el canto del Cuco común, muy frecuente por toda la comarca.
Rapaces como Alimoche común, Buitre leonado, Milano real, Milano negro o un bonito macho de Aguilucho pálido Circus cyaneus prospectan laderas y praderías.

En el cercano municipio de Valdeprado del Río localizo dos Abejeros europeos, uno de fase oscura, realizando vuelo de exhibición, y otro más de fase clara.

El calor ya se hace pesado y decido poner punto final a la jornada de campo.

17 de mayo de 2010

La Osa y los tres escañetos

A continuación la crónica de las andazas de estos últimos días, buscando y observando Osos pardos Ursus arctos por la cordillera Cantábrica, en compañía de Máximo Sánchez Cobo.

15.05.2010.

Llegamos a eso de las 20:30 h al primer lugar seleccionado para hacer una espera. Las condiciones climatológicas aún no son muy favorables, con niebla en las cumbres aunque ya ha cesado de llover y nevar. Eso sí, el frío es muy intenso, mucho más de lo que cabría esperar en pleno mes de mayo. Prospectamos el terreno en busca del plantígrado, aunque no tenemos éxito. Un Zorro Vulpes vulpes busca comida en un prado por debajo del bosque. En la misma pradería un Corzo Capreolus capreolus pastando y a media ladera, varios Rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva hacen lo mismo.

Se echa la noche y cenamos rápido para meternos al saco cuanto antes.

16.05.2010.

Nos despertamos a las 06:15 h, aunque tardamos un rato más en salir del saco, debido al intenso frío que hace, producto de una buena helada que ha caido por la noche. Tardaríamos en entrar en calor hasta el mediodía. El día amanece raso, sin apenas nubes.

Buscamos al Oso por las pedreras, por las brañas, por los claros del bosque, pero nada. Varios Rebecos en las cumbres y Corzos en los pastizales y brezales. También un Azor común Accipiter gentilis sobrevolando la zona. En un nevero encontramos las huellas de una Osa con dos crías del año pasado, que subían ladera arriba, seguramente para cambiar de valle.




Al mediodía decidimos irnos a otra zona, donde hacer una espera en la tarde. Tras reponer fuerzas con una buena comida, subimos a un collado donde echar una visual y seleccionar nuestro emplazamiento de atardecer. Un collado en el que el destino nos depararía una grata sorpresa a posteriori. Un Zorro campea por el claro de una ladera cubierta de brezales y escobales.

Decidido el emplazamiento, cambiamos al valle paralelo, en busca del Oso.

La tarde va cayendo, el Sol nos coge de frente y el contraluz no favorece en absoluto la búsqueda. Varios Escribanos hortelanos Emberiza hortulana amenizan la espera, al igual que una pareja de Aguilucho pálido Circus cyaneus. Mientras, en la osera no parece haber actividad.

A las 20:10 h, aún con una luz horrible, decido dejar a Máximo allí mirando y subir ladera arriba, para mirar el valle de atrás. Por el camino, un cercano Zorro que merodea por un sector desbrozado y una Perdiz pardilla Perdix perdix que marcha volando. Arriba, un excremento de Lobo ibérico delata la presencia del cánido salvaje. Monto el teles y observo dos Ciervas Cervus elaphus cuando recibo la llamada de Máximo, que está viendo una Osa con nada menos que tres escañetos. Y yo aquí arriba ¡¡¡. Desciendo a todo trapo por la ladera, con el teles al hombro, a tal velocidad que hubiera dejado atrás al mismísimo Asafa Powell.

Por fin llego y ahí están, los cuatro, una preciosa Osa y sus tres crías de este año, frágiles y jugetonas. Se encuentran junto al collado en el que estuvimos hace escasamente cuatro horas.
La luz ha mejorado bastante y podemos disfrutar con ellos, en una ladera con brezos, escobas y roquedos con algún claro. La Osa se va moviendo por la ladera, moviendo a las crías por lugares realmente difíciles de transitar. Aún así, éstas trepan ágilmente. Se suben a una roca, la madre prospecta la ladera, mientras ellas juegan y pasan por debajo de su tripa, asomando entre las patas de su madre. Siguen avanzando poco a poco hasta llegar al mismo punto en el que estuvimos Máximo y yo, donde la Osa levanta el hocico y ventea, no sabemos si al detectar nuestro olor o prospectando la otra ladera. El caso es que se dan la vuelta y avanzan de nuevo lentamente, por la misma ladera de siempre, llegando hasta unos roquedos y brezos, donde les dejamos ya sin luz, tras algo más de una hora de observación que nos dejó perplejos.

Se hace de noche y cantan la Ranitas de San Antonio Hyla arborea en una charca próxima.

Nos dirigimos hasta una cabaña de pastores cercana, para pernoctar y regresar al punto de observación al amanecer. Mientras hacemos un fuego en la chimenea y calentamos la cena, recordamos las vivencias de la observación.

17.05.2010.

Amanece despejado, nuevamente con frío, pero menos que ayer. Desayunamos, recogemos el material y nos dirigimos a intentar localizar a la familia de úrsidos. Llegamos al sitio, monto el teles y nada más enfocar en el punto que los dejamos ayer, ahí están los cuatro, increíble. Ahora sí que les vamos a disfrutar pensamos, ya que el sol les iba a dar de lleno. Y así fue, desde las 06:50 hasta las 08:50 h que se encamaron en unos brezos, estuvimos disfrutando de sus andanzas, con una luz impresionante. Durante todo el tiempo se movieron por un espacio reducido, la madre comiendo herbáceas y flores de una especie de margaritas, mientras las crías jugaban incansables, pegándose, trepando a un roble, subiendo por un árbol caído, empujándose contra los brezos, etc. La verdad que parecían de goma, porque se daban unos golpes buenos. A un rato la hembra se tumbó panza arriba y las tres crías se pusieron a mamar juntas, un espectáculo. Una de ellas tenía la cabeza muy clarita (¿una hembra?).

Y así estuvimos las dos horas, disfrutando de esta maravillosa observación, hasta que decidieron poner fin a sus andanzas y la madre les llevó hasta unos brezos donde se encamaron. Allí los dejamos mientras nos alejábamos con la retina llena de imágenes.

Os dejo a continuación un par de vídeos.





12 de mayo de 2010

Por la casa del Oso

Bueno, aquí va mi debut en el mundo de los blogs. Empiezo esta nueva aventura con la crónica de una jornada de campo por la comarca cántabra de Liébana, tras los rastros del Oso pardo y el Lobo ibérico.

25/04/2010

Llegamos Máximo Sánchez y yo poco después del amanecer a la comarca de Liébana. El objetivo, intentar localizar rastros de Oso pardo y Lobo ibérico, en una zona de habitual campeo para ambas especies. Para ello, nos separamos para cubrir diferentes sectores y poder así abarcar más terreno.

Sigo el eje de la cordillera, atravesando hayedos, brañas y áreas de matorral supraforestal (brezales y escobales).

La primera observación es de un macho de Rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva que sorprendo en una braña, y que no tarda en encaramarse a unas peñas calizas.

Los Aguiluchos pálidos Circus cyaneus se muestran muy activos durante toda la jornada, localizando un mínimo de 4 parejas en sectores de brezal. Una de las parejas reclamando en vuelo y entregando una presa el macho a la hembra.

Localizo también la presencia del Aguililla calzada Hieraaetus pennatus con dos ejemplares por separado, ambos de fase oscura. Más abajo, en el hayedo, un Picamaderos negro Dryocupus martius emite su característico reclamo de vuelo. También en el hayedo los Cucos Cuculus canorus parecen dar la bienvenida a la primavera, mientras que un bonito macho de Curruca rabilarga Sylvia undata se muestra en el espeso brezal.

Me adentro en una cabecera de hayedo, donde me recibe un Corzo Capreolus capreolus. Localizo aquí un rastro de escasos días de un Oso pardo Ursus arctos, un excremento entre la hojarasca y varias escarbaduras en el suelo No muy lejos, en el borde superior del hayedo, el rastro de un Lobo ibérico Canis lupus signatus en un sendero embarrado. Los dos señores de la cordillera Cantábrica cruzando sus caminos.


Cabecera de hayedo donde localicé el rastro del Oso pardo.

Avanzada la tarde me reencuentro con Máximo, en una cabaña de pastores, donde aprovechamos para merendar, antes de regresar hacia el coche entre la ya espesa niebla.