Fauna Cantábrica es un blog destinado a la divulgación de la fauna silvestre de la región Cantábrica y de más allá, a través de crónicas de jornadas de campo, observaciones de interés, viajes de naturaleza, etc. Todo ello contado por un apasionado de la fauna silvestre.
El oso pardoUrsus arctos es una de las especies más emblemáticas de nuestra fauna y también de las más amenazadas, debido a la pérdida de hábitat de calidad para la especie y a la persecución que sufrió en tiempos pasados.
Es una especie de hábitos forestales (bosques boreales, caducifolios...) aunque en la Península Ibérica está asociado a regiones de montaña, debido también a que son los lugares mejor conservados dada su inaccesibilidad.
Se distribuye por buena parte de región Holártica, es decir, Eurasia y Norteamérica. En Europa se distribuye principalmente por los países del Este, siendo muy escasas y fragmentadas las poblaciones del Oeste, teniendo en los bosques boreales de Rusia su principal reducto.
En Iberia hace tiempo que esta especie quedó relegada a la Cordillera Cantábrica y en menor medida a los Pirineos, donde la especie estuvo a punto de desaparecer en tiempos recientes y fue necesario introducir ejemplares eslovenos (los más afines genéticamente), para reforzar la exigua población superviviente. Actualmente sobreviven allí una veintena de ejemplares.
En la Cordillera Cantábrica la especie quedó hace décadas aislada en dos poblaciones (occidental y oriental), aunque afortunadamente estas poblaciones han contactado en tiempos muy recientes, habiéndose registrado al menos un caso de reproducción (probablemente dos) entre machos de la zona occidental y hembras del sector oriental. Por ello, actualmente se habla de una única población dividida en dos sectores. Esta población está entorno a los 200 ejemplares.
El sector occidental, que se distribuye por buena parte del Suroeste de Asturias (Somiedo, Cangas del Narcea o Degaña), Noroeste de León (Alto Sil) y áreas limítrofes de Galicia (Ancares de Lugo) es el más abundante y el que ha mostrado una mayor expansión poblacional en los últimos tiempos. El número de osas con crías ha ido aumentando paulatinamente, hasta alcanzarse el récord de 18 hembras con crías en el año 2007.
Por su parte, la población del sector oriental de la Cordillera Cantábrica se distribuye principalmente por la Montaña Palentina y Cantabria (Liébana, Polaciones y Campoo), con algunos ejemplares, prácticamente todos machos, en la zona de Riaño, llegando al Sureste de Asturias de manera ocasional. Esta población sigue un ritmo mucho más lento de recuperación, después del mínimo histórico en la década de los 90 y actualmente hay entre 30 y 40 ejemplares, con una presencia anual de osas con crías de entre 2 y 3.
En el caso de Cantabria, la expansión poblacional y de distribución de la especie, es un hecho contrastado en las dos últimas décadas, con una mayor presencia en áreas como Liébana, Polaciones o Campoo, con movimientos de dispersión hacia otros lugares como Valderredible o Rionansa. En algunos momentos del año, principalmente en otoños de gran abundancia de comida en los montes cántabros, llegan a juntarse aquí más de la mitad de toda la población osera del sector oriental.
Esperemos que esta tendencia se consolide y la especie siga recuperándose, para que los montes Cantábricos no pierdan uno más de sus tesoros y el caminar por los senderos del bosque siga teniendo ese toque misterioso y salvaje, reflejado en la huella del oso, marcada en el barro del camino.
Fotografías y videos: Alejandro García Herrera. Fotos y video de osos en la taiga: frontera de Finlandia y Rusia. Resto de fotos: Cordillera Cantábrica.
La garceta grande (Ardea alba, Casmerodius albus o Egretta alba según autores) es una ardeida que ha colonizado en tiempos recientes Iberia, procedente del Este de Europa. En Cantabria el primer registro de invernada se produjo hace una década, en el Parque Natural de Oyambre. Desde entonces, la garceta grande es una especie invernante escasa pero regular, en localidades como P.N. Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, bahía de Santander, P.N. de Oyambre o el embalse del Ebro.
Además, actualmente aparece en paso migratorio por prácticamente todos los humedales de la región, como el Pozón de la Dolores o estuarios como el del Agüera, así como algunos tramos fluviales, por ejemplo en los ríos Saja y Besaya.
En este paso postnupcial ha habido un incremento en el número de observaciones, tanto en Cantabria como en el resto de la península, hablándose incluso de irrupción y con una cifra récord de 10 ejemplares en el estuario del Asón (P.N. Marismas de Santoña, Victoria y Joyel), el pasado 21 de septiembre.
Es previsible que la especie siga expandiéndose e incrementando su población y distribución en Iberia y por consiguiente también en Cantabria, un fenómeno que ya tuvimos con su pariente la garceta común Egretta garzetta en los estuarios del Cantábrico, a comienzos de la década de los 80.
Hace dos días este ejemplar se alimentaba en la ría de San Vicente de la Barquera (P.N. Oyambre) en compañía de garcetas comunes y cormoranes grandes. Al verse en compañía de las garcetas comunes, se aprecia su extraordinario tamaño.
Estamos ya en el mes de noviembre, pero la climatología parece más propia de primavera o incluso de finales de verano. El predominio de los vientos de componente Sur, que llevan azotando durante la mayor parte de la primera mitad del otoño, y las altas temperaturas asociadas, están haciendo que la llegada de aves invernantes como colimbos o zampullínes cuellirrojos esté más retrasada con respecto a otros años.
Hace dos días estuve revisando el estuario del Asón (Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel) y como más interesante destacar la presencia de 2 págalos parásitosStercorarius parasiticus en el abra exterior, uno de ellos atacando a las gaviotas cabecinegras Larus melanocephalus. Durante este mes es habitual la entrada de esta especie en el estuario o su abra exterior, en su mayoría aves jóvenes en pleno proceso migratorio.
También frente a la playa de Laredo había un total de 7 alcas comunes Alca torda pescando y dentro del estuario resaltar 1 águila pescadora Pandion haliaetus,unaespecie invernante e incluso con algún ejemplar que ha llegado a ser residente. Además 2 hembras o jóvenes de negrón común Melanitta nigra, láridos como 10 gaviones atlánticos Larus marinus o 3 ejemplares de primer invierno de gaviota argéntea Larus argentatus y 1 bisbita costero Anthus petrosus.
Un mínimo de 54 espátulas comunes Platalea leucorodia permanecen en el estuario, una especie que sigue aumentando su contingente invernante en el estuario, desde que en las décadas de los 70 y 80 empezaran a verse las primeras aves invernantes.
Por último, este ejemplar de primer invierno de cormorán moñudo Phalacrocorax aristotelis posado junto al puerto deportivo.
Llegado el mes de noviembre, reanudamos el servicio de visitas ornitológicas en barco por el estuario del Asón (Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel).
Hasta el mes de marzo se realizan salidas diarias en bajamar, por las canales principales del estuario, para la observación de las aves acuáticas invernantes en el Parque Natural, como colimbos, zampullínes cuellirrojos, barnaclas carinegras, negrones, serretas, álcidos o láridos, entre otras especies.
En nuestra página web http://www.avescantabricas.com/ está ya puesto el calendario de salidas para los meses de noviembre y diciembre. Las salidas son siempre en grupos reducidos (máximo 6 personas) y la actividad cuenta con todas las autorizaciones de los Ayuntamientos de Santoña y Colindres, Dirección General de Montes y Conservación de la Naturaleza y Dirección General de Costas.
29 de octubre, cae la tarde en el valle de Pesaguero. El día ha sido soleado en su mayor parte, aunque fresco y con una ligera helada la noche anterior. El bosque luce sus mejores galas, aunque algunas hayas ya van perdiendo la hoja, seguramente favorecido por los fuertes vientos de componente Sur de días previos.
Las cumbres de Peña Prieta, Curavacas y Picos de Europa ya aparecen teñidas de blanco, primeros presagios del invierno.
Buitres leonados, cuervos, chovas piquigualdas y piquirrojas sobrevuelan las cumbres, mientras un picamaderos negro Dryocopus martius emite su característico reclamo en una cabecera del hayedo.
Va descendiendo el Sol y con él la temperatura. Es la hora de los mamíferos. Varios grupos de ciervo rojo Cervus elaphus se alimentan en los matorrales y pastizales supraforestales, incluidos un macho con su harén. En unas peñas calizas, dos rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva buscan comida y protección. Más abajo, en el secreto prado en el hayedo, un gato montés Felis silvestris vigila su territorio de caza, paciente en busca de alguna presa despistada, atareada en estas fechas otoñales en llenar de comida su despensa invernal.
Así cae la noche en la Cordillera Cantábrica, entre reclamos de arrendajo, petirrojos y mirlos, que dan paso al ulular del cárabo común.
Este pasado fin de semana estuve con mi padre, Alejandro García Cos, por tierras de Liébana. Subimos el viernes por la tarde y bajamos el domingo al mediodía. Aunque hay una importante sequía, el paisaje forestal se está poniendo ya espectacular, especialmente los abedulares y arandaneras.
Ascendemos ladera arriba, hacia el refugio donde vamos a pernoctar. En el borde de un claro en el hayedo, nos topamos con la huella del oso pardo Ursus arctos por el tamaño un ejemplar subadulto o hembra, en un lugar de paso habitual para la especie en esta época del año.
Ciervos Cervus elaphus y rebecos Rupicapra pyrenaica parva se activan con el ocaso del día. Queda una noche rasa, muy estrellada y con mucha luz por una soberbia Luna. El ulular del cárabo común Strix aluco ladera abajo rompe el silencio de la noche.
Amanece un día despejado en las cumbres. Ciervos, rebecos y corzos Capreolus capreolus vuelven a ser protagonistas. Los gorriones alpinos Montifringilla nivalis ya se van agrupando y desplazando por las cumbres, donde observamos un bando de una veintena de aves primero en vuelo y luego posados en una cumbre a 1.900 m.s.n.m.
Un joven águila real Aquila chrysaetos pasa volando por encima de la cabaña, perseguido por dos cuervos Corvus corax.
Por la tarde toca ascensión a la cumbre del Coriscau (2.234 m) después de haber reposado un poco la comida. Allí arriba únicamente aparecen aves como el colirrojo tizón, alondra común, buitre leonado, chova piquigualda y collalba gris. De esta última especie un ejemplar junto a la cumbre, seguramente en paso procedente de las regiones árticas. En cuanto a los mamíferos, tres jóvenes machos de rebeco se muestran confiados. Además, las galerías delatan la presencia del neverón o topillo nival y un excremento de Martes sp. (me inclino por garduña) a casi 2.000 m.s.n.m.
Cae de nuevo la noche y nos recogemos en el refugio a descansar y reponer fuerzas.
Amanece otro día soleado, aunque algo más frío. Los ciervos están un poco más activos, berrando más que el día anterior, en lo que son ya los últimos ecos de la berrea. Vemos varios machos acompañados de entre 3 y 5 hembras.
Desde media mañana están muy activos los túrdidos. Vemos frecuentes mirlos capiblancos Turdus torquatus ahora en paso migratorio desde el Norte de Europa. Localizamos ejemplares solitarios y pequeños grupos alimentándose en matorrales supraforestales, entre los 1.500 y 1.700 m.s.n.m. A veces asociados a zorzales charlos (los más frecuentes), zorzales comunes y los primeros zorzales alirrojos de la temporada, alimentándose todos ellos de los frutos del mostajo Sorbus aria.
También hay movimiento de otras aves como bisbitas comunes, palomas torcaces, pinzones vulgares o un grupo de 5 lúganos.
Y con tanta ave, hacen acto de presencia las rapaces ornitófagas, así primero un halcón peregrino Falco peregrinus y luego un macho de gavilán común Accipiter nisus intentan capturar sin éxito algún zorzal.
Y más arriba, sobrevolando las cumbres, una pareja de águila real que pone el broche a la jornada, donde tampoco falta la herpetofauna con especies como rana bermeja, sapo partero común y lagartija serrana.
En definitiva, un maravilloso fin de semana en una comarca espectacular y en buena compañía.
El pasado día 9 de octubre anduve pateando el monte por tierras de Liébana, atravesando hayedos, pastizales y matorrales supraforestales. Aunque al amanecer había algo de niebla en algunos sectores, rápidamente el Sol hizo acto de presencia, quedando un día casi veraniego.
Tuve oportunidad de observar algunas aves forestales y de montaña, típicas de la comarca. Así, un picamaderos negro Dryocopus martius apareció en el hayedo, moviéndose entre las hayas y reclamando en vuelo y posado. Carboneros palustres y garrapinos, camachuelos comunes o pitos reales fueron algunas de las especies observadas en el ámbito forestal.
Un águila real Aquila chrysaetos permanecía impasible en lo alto del roquedo calizo. Al levantar el vuelo es acosada por los córvidos que se mueven por el entorno. Buitres leonados Gyps fulvus y un halcón peregrino Falco peregrinus completan el panorama de las rapaces rupícolas.
En cuanto a los mamíferos, destacar la observación de un macho adulto de rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva al que sorprendí moviéndose entre un roquedo y otro y que tras observarme y emitir su típica voz de alarma, se alejo de mi posición. En el brezal, un grupo de ciervos Cervus elaphus entre ellos un magnífico macho. Se escuchan al amanecer los últimos coletazos de la berrea.
Por su parte, un zorro rojo Vulpes vulpes anda al acecho de micromamíferos en un pastizal y una liebre del piornal Lepus castroviejoi es asustada por un vaca, que pasó junto a su encame, aunque realmente, no se cual de las dos se asustó más.
Rastros de lobo ibérico Canis lupus signatus y oso pardo Ursus arctos completan la jornada en este impresionante rincón de la Cordillera Cantábrica.
Ayer por la tarde subí a Campoo a ver la berrea del ciervo rojo Cervus elaphus. Nada más llegar me encontré con Manuel Estébanez, con el que estuve compartiendo observaciones.
En la ladera opuesta berraba este macho rodeado de su harén, que no perdía ojo de sus hembras ante la proximidad de un macho más joven.
Un poco más arriba se encontraba este magnífico macho, también acompañado de su harén y que no perdía tiempo en expulsar del entorno a dos jóvenes machos que andaban merodeando.
Ladera arriba, ya en las cumbres, un grupo de rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva se alimenta no muy lejos de un grupo de ciervas. Los buitres leonados Gyps fulvus patrullan las cumbres y las collalbas grises Oenanthe oenanthe se dejan ver aún en paso migratorio.
Cae la noche, me despido de Manu y decido ir a Cabuérniga, para seguir escuchando a los ciervos. una parada en el puerto de Palombera, mirando hacia el Queriendo y de allí a la divisoria Cabuérniga-Tudanca, donde los ciervos berraban con intensidad. De camino una liebre europea Lepus europaeus se cruza en la pista.
La marta Martes martes es un mustélido de amplia distribución euroasiática. En la Península Ibérica se encuentra presente en el tercio norte, desde Galicia hasta los Pirineos orientales, pasando por ambas vertientes de la Cordillera Cantábrica.
En Cantabria es una especie de amplia distribución, ocupando prácticamente toda la región, desde el litoral hasta Valderredible y estando tan sólo ausente, o siendo extremadamente rara, en la alta montaña. Habita aquí todo tipo de bosques y áreas aledañas, como hayedos y robledales, pero también bosques de ribera y plantaciones de pino insigne, silvestre o marítimo y eucalipto, no estando tan limitada su presencia como se creía tradicionalmente a los grandes bosques caducifolios.
En las últimas dos décadas su población en Cantabria ha aumentado considerablemente, debido a que ya no se caza por su cotizada piel como antaño, ni tampoco por su imagen de alimaña. Algo similar ha sucedido con otras especies como la nutria paleártica Lutra lutra. En este sentido, actualmente la marta, es con seguridad el segundo mamífero carnívoro más abundante en Cantabria, sólo por detrás del zorro rojo Vulpes vulpes.
Su alimentación en la región es omnívora, basándose en mamíferos como roedores (ardilla roja, lirón gris, ratones de campo, etc.), aves o frutos de especies como hiedra, escaramujo, cerezo o higuera.
Mi primera observación de la especie fue en los bosques de Ucieda, allá por el año 1991, cuando yo tenía 11 años y empezaba a caminar por el monte en compañía de mi padre. Desde entonces he tenido la fortuna de encontrarme con la especie periódicamente, habiendo observado decenas de ejemplares, alguno de ellos a pleno día y a corta distancia. Incluso aquí, muy cerca de casa, en Vargas.
Estos días atrás he tenido la cámara de fototrampeo puesta en un eucaliptal encima del pueblo y la marta ha sido protagonista. En la primera ubicación de la cámara, dos ejemplares distintos visitaron el lugar dos noches diferentes y no consecutivas. Después de trasladar ladera arriba la cámara, hasta otra ubicación no muy lejana, otro ejemplar o seguramente uno de los fotografiados las noches anteriores, volvió a pasar por delante de la cámara.
Los días 23, 24 y 25 de septiembre tendrá lugar en Santoña el V Festival de la Migración de las Aves, en esta ocasión organizado por el Ayuntamiento de Santoña, en colaboración con otras entidades oficiales, fundaciones y empresas privadas.
Como en años anteriores, el centro neurálgico del Festival será el Centro de Visitantes del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, en donde será la inauguración a cargo de las autoridades el viernes 23 a las 19 h. A continuación tendrá lugar la charla magistral "Los nuevos retos de la migración de las aves: el cambio climático", que impartirá el Dr. Óscar Gordo de la Universidad Complutense de Madrid.
El sábado continuarán las actividades con puestos de observación de aves, salidas gratuitas en la Goleta "Cantabria Infinita", talleres y juegos infantiles, anillamiento científico de aves, concurso de fotografía, V Maratón Ornitológico de las Marismas de Santoña y un taller de fotografía a cargo de Manuel Estébanez.
Por la tarde tendrá lugar una nueva charla en el Centro de Visitantes, a las 19 h bajo el título "La migración de las espátulas a través de la Península Ibérica", impartida por el Dr. Juan G. Navedo, de la Universidad de Extremadura. Y ya por la noche, a las 22 h, proyección sobre un viaje naturalista a Ecuador, a cargo del naturalista Máximo Sánchez Cobo.
El domingo continuarán las actividades con los puestos de observación, talleres y juegos infantiles, salidas en la Goleta, anillamiento científico y la entrega de premios.
Más información e inscripciones en el Maratón, Concurso de Fotografía y salidas en la Goleta en el 647 225 234 o en avescantabricas@gmail.com
Ayer amanecí en el valle de Campoo. La abundante niebla tapaba las montañas campurrianas, por lo que decidí pasar para Palencia, en este caso a Brañosera, en busca de mejor tiempo. Dejado atrás el límite autonómico un gato montés Felis silvestris cruza delante de la furgoneta, en un sector de bosques, prados y matorral. Sin llegar a Brañosera una marta Martes martes seoculta en la vegetación arbustiva de la cuneta.
Las condiciones climatológicas son mejores en esta cara Sur de la Cordillera Cantábrica, por lo que decido dar una vuelta por las cumbres de la Sierra de Hijar, a caballo entre Palencia y Cantabria, donde hay un bonito mar de nubes.
Ya en las cumbres de la sierra, localizo un limícola en un paisaje que bien podría ser propio de la tundra escandinava. Vegetación rala de enebro rastrero, arándano, brecina y pastizal, a unos 2.025 m de altitud. Se trata de un chorlito carambolo Charadrius morinellus que pasa volando y reclamando por encima mío, volando hacia el Sur, hacia Palencia.
Estamos en plena época de paso para esta especie tan singular, además de para muchas otras aves. Abundan las collalbas grises en las cumbres, papamoscas cerrojillos en bosques y matorrales, tarabillas norteñas en espacios abiertos, además de mosquiteros musicales, bisbitas arbóreos o colirrojos reales entre otros. Incluso localizo un torcecuello Jynx torquilla en un sector de matorral subalpino a casi 2.000 m de altitud. También un alcaudón meridional Lanius meridionalis posado en un espino, en el pie de sierra.
Varios grupos de ciervo rojo Cervus elaphus pastan en las brañas y puertos, incluido algún macho, preparando ya sus "armas" para los próximos combates. Un grupo de 3 rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva jóvenes del año pasado, se protege en una pedrera. En el matorral hay señal del paso del lobo ibérico Canis lupus signatus y del zorro Vulpes vulpes.
Comienzan a patrullar las cumbres los buitres leonados Gyps fulvus en busca de alguna carroña de los todavía frecuentes vacas y caballos. Un aguilucho pálido Circus cyaneus una hembra o joven levanta el vuelo desde un sector de matorral próximo.
A mediodía decido ir descendiendo hacia la furgoneta. En una última parada observo dos cernícalos primillas Falco naumanni cazando insectos en vuelo. Es habitual en esta época de finales de verano la dispersión de esta especie hacia el Norte en busca de alimento, antes de migrar hacia África. Un águila real Aquila chrysaetos pone el broche a la mañana sobrevolando la zona.
De regreso a casa, ya desde el coche, un alimoche común Neophron percnopterus en vuelo junto a Salcedillo y un aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase oscura en Retortillo.
Esta mañana de sábado me acerqué hasta Cabo Mayor, para cuantificar el paso de aves marinas, incrementado por los fuertes vientos de componente W que hemos tenido durante la jornada de ayer. Estuve un total de hora y media, desde las 9:50 h hasta las 11:20 h, con cielo cubierto, viento flojo del W y mar de entorno a 3 m.
Para ser comienzo del paso migratorio la cosa estuvo animada y con variedad de especies, especialmente pardelas, siendo la más abundante la pardela sombría Puffinus griseus, seguida de la pardela pichoneta Puffinus puffinus. Además destacar la observación de 2 págalos raberos Stercorarius longicaudus, especie muy rara en Cantabria. Por último, gran variedad de limícolas en migración activa, incluyendo un grupo de 7 chorlitos carambolos Charadrius morinellus entrando a tierra desde el mar.
Esto fue lo más destacado, todo hacia el W excepto cuando se especifica lo contrario:
alcatraz atlántico Morus bassanus 166
cormorán moñudo Phalacrocorax aristotelis 1
pardela sombría Puffinus griseus 35
pardela pichoneta Puffinus puffinus 17
pardela cenicienta Calonectris diomedea 5
pardela balear Puffinus mauretanicus 4
negrón común Melanitta nigra 2 (machos)
págalo pomarino Stercorarius pomarinus 2 aves moviéndose frente al cabo, para dirigirse finalmente hacia el E.
págalo rabero Stercorarius longicaudus 2 aves moviéndose frente al cabo y finalmente volando hacia el E.
charrán común Sterna hirundo 2
fumarel común Chlidonias niger 1
zarapito real Numenius arquata 3
zarapito trinador Numenius phaeopus 3
aguja colipinta Limosa lapponica 2
chorlito gris Pluvialis squatarola 33
chorlito carambolo Charadrius morinellus grupo de 7 aves entrando a tierra desde el mar.
Por la bahía de Santander destacar hasta 9 gaviones atlánticos Larus marinus en diferentes sectores y 53 gaviotas cabecinegras Larus melanocephalus. Además, más de 10 especies de limícolas como correlimos gordo, correlimos tridáctilo, chorlito gris, aguja colipinta, vuelvepiedras común ...
La Sierra del Dobra, a caballo entre los municipios de Cartes, Torrelavega, Puente Viesgo y San Felices de Buelna, se sitúa físicamente entre los valles de los ríos Besaya, que la delimita por el Oeste y el Pas, en donde termina por el Este.
Esta sierra prelitoral, a pesar de su cercanía a importantes núcleos urbanos como los de Torrelavega o Los Corrales de Buelna, alberga aún importantes valores naturales, desgraciadamente cada vez más amenazados por los diferentes proyectos de canteras que han prosperado en su entorno en los últimos años.
Praderías y matorrales cubren buena parte de su superficie, así como plantaciones madereras de especies exóticas como eucalipto o pino insigne. Retazos forestales autóctonos perviven al abrigo del sustrato calizo (hayedo y encinar) o al refugio de arroyos y vallejas, caso del robledal. Algunos ejemplares de tejo, amenazados por la presión de las canteras, prosperan también en sectores con roca caliza.
Respecto a la fauna, habitan aquí algunas especies interesantes de aves, caso de rapaces como alimoche común Neophron percnopterus, buitre leonado Gyps fulvus, halcón peregrino Falco peregrinus o aguililla calzada Hieraaetus pennatus. Alcaudón dorsirrojo Lanius collurio, chotacabras europeo Caprimulgus europaeus o curruca rabilarga Sylvia undata son otras especies de interés presentes en la zona.
También los mamíferos habitan esta sierra, con especies más destacadas como liebre europea Lepus europaeus, corzo Capreolus capreolus, jabalí Sus scrofa, carnívoros como marta Martes martes, garduña Martes foina, tejón Meles meles o zorro rojo Vulpes vulpes o incluso lobo ibérico Canis lupus signatus que ha realizado incursiones por la sierra en tiempos recientes.
Para el domingo 2 de octubre hemos organizado una salida en barco para ver aves marinas.Dicha salida tendrá una duración de 4 horas, en horario de 9 a 13 h, saliendo desde la localidad de Santoña.
Saldremos entre 10 y 15 millas, en función de la ubicación del paso migratorio ese día, y lanzaremos "chum" por la popa para atraer a las aves.
La embarcación utilizada tiene capacidad para más de 80 personas. Los interesados pueden hacer su reserva en el teléfono 647 225 234 o en la dirección de correo electrónico avescantabricas@gmail.com
Ayer por la tarde estuve con un grupo viendo aves rapaces en las Hoces del Ebro, a caballo entre Cantabria y Burgos. Como siempre la zona no defraudó y pudimos observar un amplio repertorio de especies.
Como más interesante destacar las siguientes observaciones:
Alimoche común Neophron percnopterus dos parejas por separado en sus territorios, más un ejemplar solitario en un tercer territorio. Culebrera europea Circaetus gallicus 1-2 ejemplares en vuelo de caza en las Hoces, más un ejemplar más en Valderredible. Aguililla calzada Hariaaetus pennatus 1 ejemplar de fase clara. Aguilucho pálido Circus cyaneus 1 macho acosado por un Cernícalo vulgar. Halcón peregrino Falco peregrinus 2 ejemplares por separado.
Además, otras rapaces como Buitre leonado, Busardo ratonero, Milano negro, Gavilán común o Cernícalo vulgar y otras especies rupícolas como Vencejo real, Chova piquirroja, Cuervo, etc.
Para finalizar esta serie de entradas sobre la avifauna de Islandia, aquí va una última sobre algunas especialidades ornitológicas de la isla.
Primero un video de porrón islándico Bucephala islandica,un macho en el lago Myvatn. Un lugar espectacular, punto de reproducción para multitud de aves acuáticas.
A continuación otro video de un grupo de machos de pato arlequín Histrionicus histrionicus en la costa noroeste de la isla.
Para finalizar, un nido de pigargo europeo Haliaeetus albicilla sobre una gran roca en una orilla de la costa noroeste. En él se ve a un adulto protegiendo del Sol a sus dos pollos. En toda Islandia sólo crían entorno a 50 parejas de esta espectacular especie, de ahí aún más si cabe el interés de la observación.
El día 2 de Julio amanece de nuevo soleado aunque por la tarde en Akureyri nos encontraríamos con el cielo nublado y lloviznas. Salimos a las 9:30h de Bíldudalur con destino a Akureyri y Husavik, en el norte de la isla. Este día tuvimos unas cuantas horas de coche, algunas por pistas en buen estado, aún así disfrutamos de interesantes observaciones.
Al Este de Brjánslaekur, en la orilla Norte de Breidafjördur, localizamos un nido de pigargo europeo situado sobre una gran roca. En él un adulto protege a los pollos del sol.
A lo largo de los fiordos vamos viendo especies como cisne cantor, eider común, serreta mediana, gavión hiperbóreo, gavión atlántico o charrán ártico. También un precioso colimbo grande en un lago en una zona de montaña. Justo antes de llegar a la localidad de Blöndus nos topamos con un ánsar piquicorto posado en mitad de la carretera, teniendo que aminorar la marcha para no atropellarle. Sería el primer ejemplar de viaje.
Hacemos una parada en la localidad de Blönduósbaer. En el río que la atraviesa vemos un grupo de 37 ejemplares de pato arlequín, además de ánsar común con sus pollos, serreta mediana, gavión hiperbóreo y gavión atlántico. En un pequeño parque en la ribera, pardillo sicerín y zorzal alirrojo.
Continuamos dirección Akureyri, atravesando zonas de praderías con un río, donde vemos las primeras agujas colinegras del viaje, un zampullín cuellirrojo en una charca, además de colimbo grande, ánsar piquicorto y ánsar común. Desciendo de la montaña hacia el fondo del glaciar. dirección Akureyri, vemos más grupos de ánsares comunes y en un de ellos, una barnacla cariblanca. Además una pareja de zampullín cuellirrojo en una charca y varios ejemplares de cisne cantor. En Akureyri bastante gaviota cana y alguna gaviota argéntea.
Por fin llegamos al Young Hostel de Berg, un bonito albergue a unos 20 Km de Húsavik, junto a una ensenada costera y donde vamos a pasar dos noches. En su entorno pardillos sicerines y zorzales alirrojos. En un lago contiguo colimbo chico, pato havelda (alguna hembra con pollos) porrón bastardo, porrón moñudo, silbón europeo, ánade friso y en el gran río próximo un colimbo grande.
El día 3 de Julio nos dirigimos en primer lugar al Lago Myvatn, otro lugar de visita obligada si se viaja a Islandia. Su nombre en islandés significa "lago de los mosquitos". Se trata de un lago de origen volcánico, con una superficie 37 Km cuadrados y de escasa profundidad (máximo de 4,5 m). Es un lugar muy importante para la reproducción de diversas especies de aves acuáticas, especialmente anátidas.
Antes de llegar vemos en el río Laxa los primeros ejemplares de porrón islándico. Ya en el lago nos sorprende un macho de silbón americano en compañía de silbones europeos. Además en el lago vemos especies como colimbo chico, colimbo grande, zampullín cuellirrojo, cisne cantor, eider común, negrón común, serreta mediana, serreta grande, pato havelda, porrón bastardo, porrón moñudo, porrón islándico, falaropo picofino, gaviota cana, gaviota reidora y gaviota argéntea. En la orilla Oeste del lago vemos un halcón gerifalte posado en un roca volcánica, sale volando y es acosado por una pareja de zarapito trinador.
Dejamos atrás el Lago Myvatn y nos dirigimos hacia la península de Melrakkasletta, ya en el límite con el Círculo Polar Ártico. Se trata de un lugar bastante inhóspito, pura tundra. Aquí vemos colimbo chico, colimbo grande, cisne cantor, ánsar común, ánsar piquicorto, eider común, serreta mediana, porrón bastardo, porrón moñudo, pato havelda, págalo parásito (frecuente), págalo grande (algún ejemplar solitario en la costa), charrán ártico, falaropo picofino, correlimos oscuro, correlimos común, ostrero euroasiático, chorlito dorado europeo, chorlitejo grande, vuelvepiedras común y archibebe común. En el cabo de Nupskatta hay una colonia de alcatraz atlántico, acompañados de fulmar boreal, gaviota tridáctila y álcidos. Junto a Hraunhafnartangui vemos una foca común en el agua. En unas charcas junto a la granja de Blikalón busco sin éxito a dos ejemplares de eider de Steller que se habían visto días atrás. De regreso hacia Kópasker nos cruzan delante del coche en vuelo y por separado, dos ejemplares de búho campestre, perseguidos en ambos casos por zorzales alirrojos. Otro más al Sur de dicha localidad, ya en zona con abedules.
El día 1 de Julio amanece soleado aunque se nubla el cielo por la tarde. Esta jornada la vamos a dedicar a recorrer la esquina suroeste de la Península del Noroeste, que para mi gusto es uno de los rincones más espectaculares de toda Islandia y de visita obligada. Tras realizar una visita al puerto y disfrutar con los confiados ejemplares de gavión hiperbóreo, salimos de Bíldudalur cerca de las 10h de la mañana a explorar dicho rincón de la isla y visitar la colonia de aves marinas más grande de Europa, Látrabjarg.
Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus
De camino, en una de las orillas del fiordo Patreksfjordur localizo en una playa de piedras junto a la carretera un negrón aliblanco americanoMelanitta deglandi deglandi descansando junto a un grupo de eider común. Además a lo largo de este fiordo vemos otras especies como colimbo grande, serreta mediana, gavión hiperbóreo, gavión atlántico y charrán ártico. Más adelante, en una laguna litoral junto a unas dunas aparecen otras especies como colimbo chico, cisne cantor, serreta mediana o falaropo picofino.
En vez de tomar la desviación que lleva a Látrabjarg, continuamos por el camino que sigue por el fiordo, ascendiendo a una zona de "montaña" por encima de los acantilados con un espectacular paisaje. Aquí vemos varios ejemplares de escribano nival y una de las observaciones estrella del viaje, una pareja de lagópodo alpino al lado de la pista por la que transitábamos con el coche. Son muy confiadas y permanecen tranquilas junto a unas rocas, alimentándose junto al camino. Después de un rato de observación las dejamos tranquilas en su rincón. Un poco más adelante, en los acantilados que asoman al mar, colonias de fulmar boreal, un págalo grande en vuelo y en un lago en la parte alta del mismo un colimbo grande y varios ejemplares de gavión hiperbóreo.
Llegamos por fin a Látrabjarg. Como decía al principio de esta entrada, aquí se localiza la colonia de aves marinas más grande de toda Europa. A lo largo de 14 Km de acantilado, en la punta más al oeste de Islandia, se localiza este maravilloso enclave donde se reproducen por miles especies como fulmar boreal, gaviota tridáctila, arao común, alca común, frailecillo común o el más escaso arao de Brünnich. El alca común tiene aquí su mayor colonia mundial con un 40% de la población total de la especie. Un gran espectáculo para cualquier aficionado a las aves, donde el bullicio de miles de individuos entrando y saliendo del acantilado es indescriptible. Al pie del acantilado numerosos ejemplares de eider común, un grupo de machos de pato arlequín y también varios individuos de foca gris. En vuelo por el entorno del acantilado un págalo parásito y varios cuervos.
Localización de la colonia de aves marinas de Látrabjarg
A continuación un vídeo con imágenes de la colonia.
A media tarde decidimos volver hacia Bíldudalur. De regreso paramos en el fiordo de Patreksfjördur para ver los espectaculares saltos de una yubarta o ballena jorobada, saltando fuera del agua, expulsando su típico soplo de aire y golpeando el agua con la cola, impresionante. Ya en el fiordo de Bíldudalur vemos otro ejemplar de yubarta realizando la misma operación. Además, un grupo de cuatro ejemplares de págalo parásito persiguiendo a un charrán ártico. Fulmar boreal, gavión hiperbóreo, alca común o eider común componen el decorado final de esta maravillosa jornada.
El día 30 de Junio con un día soleado e incluso caluroso, salimos de Grundarfjordur en la Península de Snaefalles, dirección Stykkishólmur.
En dicha localidad cogemos el ferry que nos lleva al norte del gran fiordo de Breidafjördur, haciendo escala en la isla de Flatey, en medio del mismo y donde estuvimos cerca de 7 horas. En la travesía hasta Flatey vemos desde el barco abundantes ejemplares de frailecillo atlántico, además de fulmar boreal, eider común, gaviota tridáctila (pasamos junto a una colonia) y charrán ártico. En un islote antes de llegar a Flatey vemos un grupo de foca común.
Flatey resultó ser un lugar de visita obligada para todo amante de las aves, con gran cantidad de aves y muy confiadas. Muy abundante en su entorno el frailecillo atlántico, otras especies frecuente son fulmar boreal, eider común, gaviota tridáctila y charrán ártico. Además vemos también escribano nival, como si fueran gorriones en el pequeño poblado de la isla, confiados individuos de falaropo picofino, arao aliblanco o incluso zorzal alirrojo. Pero la estrella del lugar fue el falaropo picogrueso, en su única localidad de cría en Europa fuera de Svalbard y Groenlandia. Es una especie muy escasa como reproductora en Islandia, siendo el entorno de Flatey uno de los mejores lugares para verlo. Primero vimos un ejemplar solitario y posteriormente 3 parejas en otro sector. Limícolas como correlimos oscuro, archibebe común, ostrero euroasiático o agachadiza común completan el panorama ornitológico.
Vídeo sobre la avifauna de al isla de Flatey
A las 17:15 h cogemos el ferry que nos lleva al norte del gran fiordo, a la orilla sur de la Península de Noroeste y donde nos espera nuestro coche dado que en Flatey no pueden desembarcar los vehículos. Desde Flókalundur cogemos la desviación hacia Bíldudalur, atravesando por una pista un espectacular paisaje que me recordaba en algunos momentos de zonas de alta montaña de la Cordillera Cantábrica. En la parte más alta, en un remoto lago, una pareja de colimbo grande, en una imagen de postal. Descendemos hacia el fiordo y de camino a Bíldudalur por la costa observamos especies como colimbo grande, fulmar boreal, serreta mediana, eider común, gavión hiperbóreo o charrán ártico.
En la localidad de Bíldudalur pasaremos dos noches, en un alojamiento próximo al puerto.