28 de abril de 2011

Fototrampeo

Hace unas semanas mi buen amigo Máximo me dejó una de sus cámaras de fototrampeo que tenía sin utilizar. Que mejor lugar para ir probándola que una cabecera de hayedo en la Cordillera Cantábrica.


Desde el día 10 de abril hasta el día 17, tuve instalada la cámara en una cabecera de hayedo localizada cerca del límite de los municipios de Pesaguero y La Pernía, a unos 1.400 m.s.n.m.. Elegí un lugar de paso para los mamíferos de la zona, sin utilizar nigún tipo de cebo para atraerlos, símplemente quería saber que especies transitaban por la zona en el período de una semana.


Estas son algunas de las imágenes obtenidas en ese período de tiempo. En la primera de las fotos un macho joven de ciervo rojo Cervus elaphus, a continuación un macho de corzo Capreolus capreolus , después una de las yeguas que pasaron por el lugar y por último de nuevo un macho de corzo.


El horario de la cámara es el de invierno, por lo que hay que añadir 1 hora, como en las tablas de mareas, jeje.









24 de abril de 2011

Rebecos campurrianos



Ayer por la mañana estuve observando varios grupos de rebecos Rupicapra pyrenaica parva en las cumbres campurrianas, en el entorno de la Sierra del Cordel. Entre ellos dos ejemplares jóvenes "explorando mundo" y que se alimentaban tranquilamente, ignorando mi presencia.



No muy lejos de ellos, otras especies propias de la alta montaña como acentor alpino, mirlo capiblanco, roquero rojo o bisbita alpino.



21 de abril de 2011

Mudando la cornamenta



Durante los meses de marzo y abril los machos de ciervo rojo Cervus elaphus mudan su cornamenta. Se trata de un proceso de muda anual que les lleva a desprenderse de su preciada defensa. A partir de este momento los machos se vuelven más tímidos, ocultándose en el bosque.

Normalmente las pierden cuando pastan en brañas y prados, por lo que los claros en el bosque, prados altos y las brañas supraforestales son los lugares más propicios para encontrarlas. Además, cuando ya han perdido una, tienden a intentar tirar la otra, golpeándola contra algún arbusto o incluso contra el suelo, ya que con una cuerna sola, van desequilibrados e incómodos. Es por ello que no es raro encontrar a veces la pareja de cuernas juntas o en las cercanías.


A lo largo del verano irán desarrollando su nueva cornamenta, cubierta de una piel aterciopelada conocida como borra. Para finales de agosto esta piel se desprenderá, rascando las cuernas contra árboles y arbustos, para llegado septiembre tener a punto las defensas para el período reproductor.


A continuación unas fotos de las cuernas que encontré el pasado fin de semana en Liébana.




19 de abril de 2011

Primavera en Liébana







Llegamos a mediados del mes de abril y la primavera ya se va mostrando en todo su esplendor, este año algo adelantada debido a las favorables condiciones climatológicas. La comarca de Liébana no es una excepción a ello y poco a poco la vegetación vuelve a su apogeo.

Las aves por su parte van iniciando su período reproductor, la pareja de colirrojo real Phoenicurus phoenicurus copulando en el viejo castaño. Los halcones peregrinos Falco peregrinus reclamando desde su nido en el roquedo calizo, mientras la vecina pareja de alimoche común Neophron percnopterus sobrevuela su territorio.

En el hayedo la pareja de picamaderos negro Dryocopus martius ya está incubando en su oculto nido en el tronco de un haya. Llega el macho volando desde la ladera opuesta y se posa en la entrada del nido. Emite el característico reclamo para dar el relevo a su compañera, que asoma la cabeza desde dentro. Después de unos minutos ella sale volando, perdiéndose en la espesura del bosque. El macho por su parte entra en el agujero a seguir con la incubación.

Un pico mediano Dendrocopos medius reclama en la cabecera de hayedo, mientras otras especies forestales como agateador norteño, reyezuelo sencillo, carbonero palustre o herrerillo capuchino entre otras, se muestran muy activas. Alguna de ellas recopilando material para el nido.


Los corzos Capreolus capreolus aún permanecen en parejas o pequeños grupos, antes de separarse para los partos. Los ciervos Cervus elaphus por su parte han tirado ya las cuernas, en un proceso de muda anual que ahora les vuelve más tímidos. Mientras los rebecos Rupicapra pyrenaica parva se refugian en los roquedos.





El rastro del lobo Canis lupus signatus atravesando la cabecera del hayedo y el de un oso Ursus arctos avanzando por un camino forestal, ponen el broche a esta jornada de campo primaveral.



16 de abril de 2011

Corzo en Puente Viesgo

Esta tarde estaba dando un paseo con el crío por Puente Viesgo, cuando estábamos llegando a casa de sus abuelos localicé una hembra de corzo Capreolus capreolus saliendo del monte a un prado junto al pueblo. Cogí telescopio y cámara y le grabé estos videos desde la puerta de casa, durante su corta incursión por el prado, antes de volver a ocultarse en el bosque.


En los últimos años el corzo ha sufrido una importante expansión hacia los municipios del norte de la región, habiendo colonizado incluso algunas localidades de la franja costera. Actualmente no es raro verlos en el entorno de Torrelavega, Vargas, Pomaluengo o Sarón, en ocasiones desgraciadamente atropellados.




11 de abril de 2011

Pesaguero





Ayer estuve dando una vuelta por los montes de Pesaguero (Liébana), uno de mis rincones favoritos. Llegué al amanecer, aunque había una densa niebla que hacía aún más misteriosa e interesante la caminata por el interior del hayedo.


Así, sorprendo a un par de corzos Capreolus capreolus que ladran desde la espesura. Muy cerca, un excremento de lobo ibérico Canis lupus signatus señala la presencia del carnívoro. Compuesto por restos de jabalí, se localiza en un punto habitual de marcaje para la especie. Por esta zona se mueve un grupo familiar de la especie desde hace varios años.



Más adelante, en un collado, levanto una perdiz pardilla Perdix perdix en el borde de un brezal con el pastizal. Vuelvo a entrar en el hayedo que sigue envuelto en la niebla. Un agateador norteño Certhia familiaris busca comida entre los líquenes del tronco de un haya.

Tras atravesar toda la cabecera del hayedo salgo a una braña. Parece que la niebla va poco a poco levantado y aquí espero a que esto suceda. Efectivamente se va retirando y al final quedaría un día casi de cielos despejados, aunque con un fresco viento de NW. Un grupo de ciervas Cervus elaphus se mueven por el brezal.

Bisbitas alpinos y collalbas grises están muy activas, con persecuciones y cortejos.

Localizo un zorro rojo Vulpes vulpes en un brezal, en el borde de una cabecera de hayedo. Se tumba y permanece soleándose durante cerca de 10 minutos, antes de ocultarse en el bosque.

En los cielos, volando bastante alta, localizo un ejemplar adulto de águila real Aquila chrysaetos. En un momento dado, recoge las alas y extiende las garras, lanzándose en picado contra un buitre leonado que volaba en la misma vertical, aunque más abajo. Al final el águila retoma el vuelo y se aleja atravesando el valle, adentrándose en la cordillera.

Detecto dos excrementos más de lobo, estos ya más viejos, también en lugares habituales de paso de la especie. Rastros de otros carnívoros como marta y tejón confirman la biodiversidad del lugar.



Una hembra de aguilucho pálido Circus cyaneus intenta capturar paseriformes en un paredón rocoso, aunque parece que sin éxito, al menos en el tiempo que estuve observándola. Más tarde una pareja de alimoche común Neophron percnopterus vuela por encima de hayedos y brezales.

En un par de cumbres, por encima del hayedo, detecto dos rebecos cantábricos Rupicapra pyrenaica parva alimentándose por separado.

A media tarde decido regresar hacia el coche. Poco después hago una parada para echar un ojo con el telescopio, en un prado donde suele salir el gato montés Felis silvestris al atardecer. Monto trípode y teles y ... bingo ¡¡¡, ahí está un bonito ejemplar de esta especie. Se sienta, retrocede, marca su territorio y vuelve a caminar. Se sube a una roca, vuelve a sentarse. Finalmente retoma su camino, marcando de nuevo el territorio y aligerando el paso, perdiéndole tras unos árboles. Como magnífico hilo musical de fondo y broche a la jornada, un picamaderos negro Dryocopus martius reclamando en el hayedo.

29 de marzo de 2011

Invernantes y migrantes en Santoña


Finalizado ya el invierno, la marisma va poco a poco vaciándose, quedando atrás los meses de bullicio de anátidas y limícolas. En estas fechas de comienzos de primavera se mezclan algunos de los últimos invernantes con especies en paso prenupcial o incluso los primeros estivales.


De los primeros aún permanecen por el estuario especies como colimbo grande Gavia immer, garceta grande Casmerodius albus o barnacla carinegra Branta bernicla bernicla de los que hoy había un ejemplar de cada especie en el estuario.


En cuanto a las especies en paso, además de los grupos de espátula común Platalea leucorodia que se dirigen rumbo a las colonias de cría en Holanda, hoy había sedimentado en el abra exterior del estuario, un grupo de 16 negrones comunes Melanitta nigra compuesto por 3 machos y 13 hembras. Les acompañaba un macho de porrón bastardo Aythya marila. Buceaban frecuentemente en busca de comida, reponiendo fuerzas en su periplo migratorio.


También había en la marisma un grupo de 3 andarríos grandes Tringa ochropus uno de los limícolas más madrugadores en cuanto a la migración se refiere. A lo largo de abril pasará el grueso de limícolas rumbo al ártico, con especies como aguja colipinta o correlimos gordo entre otras.


Otras especies observadas en la jornada de hoy fueron morito común Plegadis falcinellus, gavión atlántico Larus marinus, halcón peregrino Falco peregrinus o aguilucho lagunero occidental Circus aeroginosus.


A continuación unos videos del halcón peregrino en uno de sus posaderos habituales y de la garceta grande en su lugar de pesca preferido.




20 de marzo de 2011

Fin de semana en Liébana


Ayer al mediodía subí a la comarca de Liébana en compañía de la familia, para quedarnos en casa de Máximo, en el pueblo de Dobres, hasta hoy domingo. El tiempo ha sido primaveral y aunque apenas nos movimos del entorno del pueblo, hemos podido disfrutar con algunas especies "estrella" de la cordillera Cantábrica y que en esta impresionante comarca, se pueden ver desde la propia cocina de la casa.

La primera observación de interés fue durante el viaje, en una parada que hicimos en el pueblo de La Hermida, donde además de los buitres leonados Gyps fulvus y las chovas piquirrojas Phyrrocorax phyrrocorax localizamos un ejemplar de culebrera europea Circaetus gallicus, el primero que veo esta temporada.

Ya en Dobres, los buitres leonados, las chovas piquirrojas y una pareja de alimoches Neophron percnopterus sobrevuelan los peñascos del entorno. También los picos medianos Dendrocopos medius están muy activos, estas semanas en pleno período de celo. A lo largo de todo el fin de semana escuchamos constantes cantos y reclamos y esta tarde vimos dos ejemplares en disputa territorial.
Al pequeño Neco le llama la atención la presencia cercana de dos ruidosos arrendajos Graculus glandarius de los que no pierde atención.
Al atardecer localizamos un grupo de tres ciervos Cervus elaphus en una braña alta. Dos de ellos aún llevaban las cuernas, mientras el tercero ya se había desprendido de ellas. También un macho de corzo Capreolus capreolus en un roquedo con brezal.

Finalizamos la jornada cenando con un amigos al calor de la cocina, degustando los productos de la tierra y el buen vino.

Amanece otro día soleado, aunque a un rato se cubre de niebla en las cumbres. Nuevamente los picos medianos reclaman con insistencia. También se escucha cerca de nuestra posición una perdiz roja Alectoris rufa reclamando en el matorral, debajo de unas peñas calizas.



Un grupo de cuatro ciervos rumia en un brezal alto, todos ellos aún con cornamenta a cuestas. Otros dos machos se alimentan en una braña próxima y dos corzas en un claro en el bosque encima del pueblo.

Un media mañana un adulto de águila real Aquila chrysaetos sobrevuela por encima nuestro unas peñas calizas, volando a continuación por encima del robledal y el matorral, acosado por algunos córvidos.
En un huerto dentro del pueblo detectamos un pinzón real Fringilla montifringilla integrado en un pequeño grupo de pinzones vulgares.
A media tarde vamos recogiendo los trastos, abandonando la cordillera y la grata compañía de nuestro amigo Máximo. En la despedida, un pico mediano reclama insistentemente como si también estuviera despidiéndose de nosotros.

12 de marzo de 2011

Tras los pasos del lobo




Hoy era mi cumpleaños y nada mejor para celebrarlo que una vuelta por los montes de Cantabria, tras los pasos del Lobo ibérico Canis lupus signatus. Quedé antes del amanecer con Sergio Tejón, para ir a rastrear a un ejemplar de la especie en cierto rincón de la cordillera.

En el lugar de campeo habitual de este ejemplar localizamos rastros, en su mayoría antiguos con huellas y hasta seis excrementos en una distancia de más de 4 km. Los excrementos más frescos estaban compuestos por restos de Ciervo Cervus elaphus, la presa más frecuente en esta zona.

Además, localizamos rastros de Tejón, Zorro, Marta y de un Turón en el entorno de una charca, a unos 1.100 m.s.n.m., seguramente atraído por la reproducción de las Ranas bermejas en el lugar.

Además, observamos un Zorro en un sector de matorral, varios grupos de Ciervas y uno de tres machos, aún con la cornamenta.

En cuanto a las aves, Buitres leonados, Cuervos, Chovas piquirrojas, Bisbitas alpinos y Alondras comunes. También una Agachadiza común Gallinago gallinago en una junquera en un pastizal y un Cárabo común Strix aluco cantando a plena luz del día, en una cabecera de un hayedo.

Aunque se ha quitado bastante nieve estos últimos días debido al viento Sur, aún las cumbres de la cordillera tienen este aspecto invernal.


10 de marzo de 2011

Carnívoros y aves forestales


Ayer por la mañana estuve por el alto Saja, disfrutando de una bonita mañana primaveral y de una de esas maravillosas jornadas que de vez en cuando te brinda la naturaleza.

Llegué poco después del amanecer a mi punto de observación. Los grupos de Ciervas Cervus elaphus se agrupan en las laderas solanas libres de la nieve, en busca de alimento. Un Gato montés Felis silvestris se mueve por un sector supraforestal nevado, ocultándose en unas rocas calizas. Más tarde un Zorro Vulpes vulpes atraviesa un gran nevero en una braña.



A media mañana me desplazo a otro sector, esta vez dentro del hayedo, donde observo varios Corzos Capreolus capreolus 2 machos y 3 hembras en total, además de varios grupos de Ciervas. Los Buitres leonados Gyps fulvus sobrevuelan el bosque y los Pitos reales reclaman frecuentemente. También un Pico mediano Dendrocopos medius que reclama en la espesura del hayedo.
Andando por la pista localizo una Marta Martes martes que cruza la misma desde la ladera de abajo. Me aproximo en silencio y me acerco a ella a escasos metros, mientras olfatea en la cuneta. Se muestra descarada y me ignora. Sube el pequeño talud de la pista y sigue a lo suyo, prospectando el suelo del hayedo. Incluso saco el móvil y le grabo un video moviéndose ladera arriba.

Por el bosque gran actividad de los paseriformes forestales, con Herrerillo capuchino, Carbonero palustre, Carbonero garrapinos y también una pareja de Agateador norteño.

Como broche final a la mañana, cuando descendía por la ladera del hayedo, suena un inconfundible reclamo ladera abajo. Se trata de una hembra de Picamaderos negro Dryocopus martius posada en la parte inferior del tronco de un gran haya. Su figura negra y su boina roja se recortan contra el verde del musgo que cubre el tronco, mientras de vez en cuando abre su pico para emitir su característico reclamo. Ahí la dejo y sigo descendiendo, llegando por fin al coche.

5 de marzo de 2011

Saja-Nansa



Hoy estuve dando una vuelta por la divisoria de los valles del Saja y del Nansa. Atrás quedaron los días de lluvia, frío y nieve y hoy salió un día soleado, aunque con algunas nubes aún en las primeras horas, hacia las cumbres más altas de la cordillera Cantábrica. Soplaba un gélido aire, testigo de los últimos coletazos del invierno, aunque al mediodía la temperatura fue bastante agradable.

En las primeras horas del día hubo bastante actividad de Buitres leonados Gyps fulvus, Cuervos Corvus corax y Chovas piquirrojas Phyrrocorax phyrrocorax moviéndose de un lado a otro en busca de alimento.

Un Zorro Vulpes vulpes se mueve por un pastizal cubierto de nieve. También detecto varios grupos pequeños de Ciervas Cervus elaphus.

En una cabecera de un bosque con roble y haya, canta y reclama un Pico mediano Dendrocopos medius ya con claros síntomas de celo. Observo otras especies forestales como Camachuelo común, Pinzón vulgar, Reyezuelo listado o Carbonero garrapinos.

Me desplazo por un cordal cubierto de nieve donde dectecto el rastro de un Lobo ibérico Canis lupus signatus de hace unos días y también el de un Tejón Meles meles. De esta última especie vería frecuentes rastros a lo largo de la jornada, tanto en la nieve como en el barro.




Están haciendo una batida de Ciervas, por lo que decido darme la vuelta hacia otra zona, ya que esta gente tiene bastante peligro.

Dos Milanos reales Milvus milvus juegan y se persiguen en el aire, mientras un bonita Curruca rabilarga Sylvia undata reclama y se mueve entre los "escajos".

Después de comer en las inmediaciones de una cabaña, con muchos recuerdos de mi infancia, me asomo al valle desde una cumbre. Dos Becadas Scolopax rusticola levantan el vuelo juntas desde un grupo de acebos. Y no muy lejos, una Perdiz roja Alectoris rufa hace lo mismo desde debajo de un espino.

Veo subir por la pista a los cazadores con sus todoterrenos y cuando me doy cuenta estoy metido de lleno en la cacería, con un paisano disparando desde la propia braña delante de la cabaña, al más puro estilo Sarajevo. Recojo la mochila y salgo por patas, dejando atrás el lugar. Mientras me iba, un Cierva corriendo asustada y un Corzo ocultándose en el bosque.
En la Collada de Carmona observo otro Milano real y en Valle de Cabuérniga un Milano negro.

2 de marzo de 2011

Resumen invernada Santoña

Nos vamos acercando ya al final del período de invernada, para la mayoría de aves acuáticas que visitan el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel durante los meses más fríos del año, procedentes de sus cuarteles de cría en el Norte de Europa, en ocasiones desde remotas regiones del ártico.

Entrados ya en el mes de marzo la mayoría de estas especies retornan hacia el Norte, dejando atrás las áreas de invernada y siendo este un buen momento para hacer un resumen de lo que ha acontecido en el Parque Natural en estos últimos meses. Me voy a centrar aquí en las especies más representativas y que despiertan un mayor interés entre los que visitamos el estuario del Asón y su entorno, comentando lo que ha sido su situación durante este invierno que ya va llegando a su fin.

Empiezo el resumen por los colimbos. Invierno atípico este, con una escasa presencia de colimbos dentro del estuario, uno de los peores años que recuerdo. Tan sólo el Colimbo grande Gavia immer se ha dejado ver con asiduidad dentro del estuario, con un máximo de 5 ejemplares. El Colimbo chico Gavia stellata ha entrado rara vez en el estuario, con un máximo de 2 ejemplares. Por el contrario, en el abra exterior, frente a la playa de Laredo, se han registrado concentraciones de colimbos sin precedentes, destacando la presencia de hasta 27 Colimbos chicos (Ernesto Villodas) y también varios ejemplares de Colimbo grande e incluso de Colimbo ártico Gavia arctica.




En el grupo de los zampullínes y somormujos, destacar la ausencia de citas de Somormujo cuellirrojo Podiceps grisegena una especie de presencia cada vez más ocasional en el estuario y la invernada de 8 ejemplares de Zampullín cuellirrojo Podiceps auritus, cifra algo mayor que la del invierno anterior, pero menor que la de años anteriores.

Entre las zancudas, destacar la observación de 1 Avetoro común Botaurus stellaris (Isidoro Fombellida), la presencia constante de 1 Morito común Plegadis falcinellus que lleva ya desde el otoño del 2009 y la invernada nuevamente de 1 Garceta grande Casmerodius albus. Además, 1 Grulla común Grus grus hizo acto de presencia en el pólder de Escalante varias jornadas de enero y 1 Ibis sagrado Threskiornis aethiopicus ha permanecido en la zona también durante estos meses.



En cuanto a los cisnes, este invierno ha faltado el Cisne cantor Cygnus cygnus y ha habido presencia regular de un grupo de Cisnes vulgares Cygnus olor 1 pareja reproductora local acompañada de varios de sus jóvenes.




El grupo de los gansos ha estado animado, con un buen contingente de Ánsares comunes Anser anser invernando en el pólder de Escalante, próximo a los dos centenares de aves, acompañados por 1 Barnacla cariblanca Branta leucopsis y 1 Ánsar piquicorto Anser brachyrhynchus que no se había vuelto a citar en el Parque desde aquel registro que tuve en 2004 de 16 ejemplares. Por lo demás, el número de Barnaclas carinegras Branta bernicla ha sido inferior a otros años, con un máximo de 2 ejemplares, todos ellos de la subespecie bernicla.

En lo referente a los patos marinos, hubo durante parte de la invernada 1 hembra de Eider común Somateria mollissima, ha habido pequeños grupos de Negrón común Melanitta nigra con un máximo de 6 ejemplares y 1 ejemplar de Negrón especulado Melanitta fusca ha invernado en el abra exterior, no habiéndose registrado este año ningún ave dentro del estuario. Además se citó 1 ejemplar de Porrón bastardo Aythya marila (Iván Sarabia).

En cuanto a las serretas, ha habido un grupo de 4 ejemplares de Serreta mediana Mergus serrator durante todo el invierno, no habiéndose registrado ninguna Serreta grande Mergus merganser al contrario que en otras localidades.

Respecto a las aves rapaces, se ha comprobado la invernada de 1 ejemplar de Águila pescadora Pandion haliaetus, al menos 2 ejemplares de Aguilucho lagunero occidental Circus aeruginosus y 1 ejemplar de Aguilucho pálido Circus cyaenus. Además, 1 Milano real Milvus milvus ha tenido su cazadero durante todo el invierno en el entorno del pólder de Escalante y dos de las parejas de Halcón peregrino Falco peregrinus del Parque han estado muy activas por el estuario. Por último, citar la observación de 1 Esmerejón Falco columbarius (Asociación Medioambiental Izate).

Los álcidos han brillado por su ausencia en este invierno dentro del estuario, algo sin precedentes en los últimos años. Tan sólo algún Alca común Alca torda solitario se ha dejado ver por el abra exterior.
En el grupo de los láridos, destacar la ausencia de citas de Gavión hiperboreo Larus hyperboreus o Gaviota groenlandesa Larus glaucoides. Del resto de láridos, destacar al Gavión atlántico Larus marinus con un máximo de 10 ejemplares dentro del estuario, algún ejemplar solitario de Gaviota argéntea Larus argentatus y de Gaviota cana Larus canus y alguna observación de Gaviota enana Larus minutus en el abra exterior (Jesús Menéndez).



Por último, respecto a los paseriformes, resaltar la presencia de 1 Bisbita costero Anthus petrosus durante el invierno en el entorno del estuario.

19 de febrero de 2011

Cormoranes



Odiados por unos, admirados por otros, los cormoranes son de esas especies que no causan indiferencia. Los pescadores les acusan de ser poco menos que una plaga, que acaban con la pesca y en el caso de los ríos, de ser la causa de extinción de nuestro salmón atlántico Salmo salar, algo de lo que personalmente discrepo al ver el estado que presentan nuestros ríos, contaminados, agredidos con presas y escolleras, sin una buena cobertura de bosques de ribera... todo ello en un contexto de cambio climático, que también parece afectar a la especie.
En la región Cantábrica contamos con la presencia de dos especies de cormorán, el cormorán moñudo Phalacrocorax aristotelis (en las fotos adulto e inmaduro) y el cormorán grande Phalacrocorax carbo.

El primero de ellos es residente en el área, reproduciéndose en islotes y acantilados marinos y entrando rara vez en estuarios y bahías, siempre en las bocanas de estos y en el entorno de los puertos pesqueros. En Cantabria el cormorán moñudo es una especie protegida, incluida en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas y con una población reproductora que no llega al centenar de parejas. Estos días de febrero ya se ve a los adultos luciendo su plumaje nupcial, con su llamativo tupé en la cabeza.

Por su parte, el cormorán grande se comporta como especie principalmente invernante, no habiéndose constatado ningún caso de reproducción hasta la fecha en nuestra región. Los ejemplares que aquí vemos tienen sus áreas de cría en el norte de Europa, en países como Dinamarca o Alemania. Habita principalmente en estuarios y bahías, aunque también puede verse en menor número en algunos tramos de río y en embalses. Suele formar dormideros en árboles e islotes.

A continuación os dejo una secuencia de pesca de un cormorán grande en el estuario del Asón.




11 de febrero de 2011

Campoo de Suso-Brañosera


Amanece en los límites administrativos de Cantabria y Palencia. Con las primeras luces un Gato montés Felis silvestris se mueve por la cuneta de la carretera. Disminuyo la velocidad y paro a su lado, se gira y finalmente se oculta en el matorral.

Va aumentando la luz, cielo despejado y un flojo viento del Sur, aunque frío, que peina las escobas.

Varios grupos de Ciervas Cervus elaphus pastan en las brañas, al igual que un solitario macho. Los Buitres leonados Gyps fulvus empiezan a patrullar en el cielo, mientras un Azor común Accipiter gentilis va ascendiendo desde el fondo de la valleja. Cerca de mi posición un Zorzal real Turdus pilaris emite su característico reclamo, posado en una roca en el matorral.

En otra ladera se mueven conjuntamente un Halcón peregrino Falco peregrinus y un Milano real Milvus milvus. En el río Hijar, una pareja de Mirlos acuáticos Cinclus cinclus en su territorio ponen fin a la breve jornada, a eso de la media mañana.

4 de febrero de 2011

Mamíferos en Polaciones





Hoy anduve de nuevo por el valle de Polaciones, tras los pasos de la fauna cantábrica. Llegué al amanecer, había helado por la noche y había bastante hielo en el camino, que dificultaba los movimientos, por lo que tampoco me desplacé mucho en esta primera parte de la jornada. El día amaneció soleado, llegando incluso a hacer calor al mediodía, ablandándose con ello la nieve, lo cual dificultó a posteriori los movimientos, porque no llevaba las raquetas y me hundía bastante. Aún así me di una vuelta por el hayedo.


Como suele ser habitual en invierno y más aún con nieve, como era el caso de hoy, los mamíferos estaban muy activos durante el día, en busca de alimento. Especialmente los Zorros Vulpes vulpes, que estas semanas últimas andan en celo. Un total de cinco ejemplares llegué a observar. Primero una pareja en un prado nevado al borde del hayedo, posteriormente otra pareja acudiendo a los restos de una carroña, atraídos por los Cuervos Corvus corax, y finalmente un ejemplar solitario dentro del hayedo, observado a escasa distancia, ya que no se percató de mi presencia. La segunda pareja la estuve observando durante un buen rato, la hembra de color rojizo algo más pequeña y el macho de mayor tamaño y más oscuro. Echaban a los Cuervos, cogían algún trozo de comida lo llevaban a enterrar, volvían. En una ocasión dos Cuervos llegaron a perseguir levemente a la hembra, intentando quitarle sin éxito los restos que llevaba en la boca. Al final, la pareja se puso a dormir al Sol, la hembra subida en un muro de piedras y el macho primero en la nieve y luego encima de una roca.

Otro carnívoro observado fue el Gato montés Felis silvestris, un bonito ejemplar tomando el Sol a media mañana, en un claro sin nieve, en la solana. Finamente se ocultó en el matorral.


Entre los herbívoros, frecuentes grupos de Ciervo Cervus elaphus, destacando dos magníficos machos comiendo en una ladera orientada al Sur, otros dos en una cabecera del hayedo y otro grupo de machos jóvenes pastando en otro claro sin nieve. Dos Rebecos Rupicapra pyrenaica parva en las cumbres heladas y nevadas y un Corzo Capreolus capreolus en un claro del bosque. Por último, un grupo de siete Jabalíes Sus scrofa avanzando por el interior del hayedo nevado. La ausencia de hojas en los árboles y la nieve permitían seguir sus movimientos sin problema desde la ladera contigua.


En cuanto a las aves, pequeños grupos de Zorzal alirrojo Turdus iliacus y Pinzón real Fringilla montifringilla, un bando mixto de paseriformes forestales dentro del hayedo, con las cinco especies de páridos, Trepador azul, Camachuelo común y un Agateador norteño Certhia familiaris. También escuché reclamar ladera arriba, un Picamaderos negro Dryocopus martius.


Eso fue todo en esta bella jornada de campo por los montes purriegos.




28 de enero de 2011

Nevada en Polaciones



Esta mañana estuve dando una vuelta por los hayedos de Polaciones. Aunque no paró de nevar de manera débil durante toda la mañana, ropa de abrigo y un paraguas fueron suficiente para protegerme y poder disfrutar de un bonito paseo por el hayedo nevado.


A pesar de la climatología había bastante actividad de la fauna, así las aves forestales fueron las protagonistas de la jornada con especies como Zorzali alirrojo Turdus iliacus, algún Zorzal real Turdus pilaris o un grupo de unos 45 Pinzones reales Fringilla montifringilla posados en la copa de un haya, muy cerca de mi posición.


Los pícidos también estaban activos, con un Pico picapinos Dendrocopos major tamborileando, "relinchos" frecuentes de Pito real Picus viridis o un Picamaderos negro Dryocopus martius reclamando y moviéndose por la parte alta de un hayedo.


Por lo demás, los habituales páridos (Carbonero garrapinos, Carbonero palustre, Herrerillo capuchino...), Trepador azul, etc.


En cuanto a los mamíferos, un grupo de Ciervas Cervus elaphus pastando en un claro en la nieve, un Corzo Capreolus capreolus macho descansando en el suelo del bosque bajo la nevada y otro ejemplar más moviéndose, además de un Zorro rojo Vulpes vulpes buscando comida en el hayedo. De esta última especie vería otro ejemplar en la Collá de Carmona.



21 de enero de 2011

Foca común


Este mediodía estuve observando un ejemplar de foca común o foca moteada Phoca vitulina en el interior del puerto pesquero de Colindres, donde se encontraba descansando en la rampa varadero del mismo, después de haber comido.

Seguramente se trate del mismo individuo que lleva desde la primavera pasada recorriendo la costa de Cantabria, habiendo llegado incluso a Asturias, a Ribadesella. Está marcado en la cola y gracias a ello se sabe que es un individuo de casi 5 años de edad, cuyo origen está en las Islas Británicas. Fue capturada bastante débil en Oriñón en abril de 2010 y puesta en libertad días después en el mismo lugar. Desde entonces se ha recorrido buena parte de los estuarios de la región, como la ría del Asón, la bahía de Santander o la ría de Tina Menor.



La foca común se distribuye por aguas costeras del Norte del Atlántico y del Pacífico, así como en el Mar Báltico y Mar del Norte, lo que la convierte en la especie de pinnípedo más ampliamente distribuida. Su población mundial se encuentra entre los 400.000 y los 500.000 ejemplares.

Es una especie cuya logevidad es mayor en las hembras, que pueden llegar a vivir hasta 30 y 35 años, mientras que los machos tienen una esperanza de vida de unos 20-25 años. Habita en costas rocosas, así como arenales intermareales. Las crías, una vez que se separan de la madre pueden realizar importantes dispersiones, momento en el que pueden recalar en aguas del Cantábrico, donde suelen aparecer en el interior de estuarios e incluso puertos pesqueros.

En Cantabria es la especie de foca con un mayor número de observaciones, junto con la foca gris Halichoerus grypus, y casi todos los años se registra algún ejemplar de una u otra especie, en su mayoría jóvenes, en estuarios y puertos como Santoña, Castro Urdiales o San Vicente de la Barquera.

15 de enero de 2011

Rastreando osos y lobos

Por unas causas u otras, hacía tiempo que no "pateaba" por el monte como a mí me gusta. Hoy por fin pude escaparme y dedicar la jornada a observar la variada fauna de nuestros montes y a rastrear la presencia de dos de las joyas de la cordillera Cantábrica, el Oso pardo y el Lobo ibérico.
Me acerqué hasta la comarca cántabra de Liébana, donde llegué cuando comenzaba a despuntar el alba. Aunque al mediodía el día sería totalmente primaveral, por la noche había helado, como lo atestiguaban los charcos helados y el suelo endurecido por el frío.

Comienzo a andar por el sendero, dentro del hayedo. Localizo un excremento de Lobo ibérico Canis lupus signatus compuesto por restos de Jabalí. A lo largo de la jornada vería un total de cuatro excrementos y el rastro de un ejemplar, el cual seguiría durante varios kilómetros.



Sigo avanzando, saliendo a un sector de pastizales y brezales, donde observo un macho de Ciervo rojo Cervus elaphus y otro macho de Corzo Capreolus capreolus.
Vuelvo a entrar en otra cabecera de hayedo, en donde detecto el rastro de un Oso pardo Ursus arctos que atraviesa el hayedo, saliendo a una braña contigua. En dicha braña le pierdo la pista, pero localizo en cambio el rastro de un Lobo ibérico, que a través de un cordal divisiorio, avanza durante varios kilómetros.





Durante este pasado otoño, al menos la mitad de la población cantábrica oriental de Oso pardo se ha movido por los montes de Cantabria, en busca de hayucos y bellotas. Incluidos también 3 hembras reproductoras con sus escañetos, con 1, 2 y 2 crías respectivamente. Aunque estamos en enero, la ausencia de nieve les permite seguir alimentándose sin problemas, por lo que muchos de estos Osos siguen en estos territorios.

Sigo caminando y observo más Ciervos y Corzos en brezales y hayedos y en unos prados a los pies del hayedo localizo un Zorro rojo Vulpes vulpes que finalmente se oculta en el bosque. Los Buitres leonados Gyps fulvus y Cuervos Corvus corax patrullan la zona en busca de comida.

Tras comer y reposar un poco en la solana, bajo una cajiga, comienzo a deshacer el camino andado. Localizo una pareja de Águila real Aquila chrysaetos realizando vuelo de exhibición sobre su territorio, típico de estas fechas en las parejas reproductoras. Ambos miembros de la pareja cierran las alas y caen en picado, para de seguido retomar el vuelo y elevarse nuevamente. Así estuvieron durante varios minutos brindando un bonito espectáculo. A un rato la hembra se posó en un roquedo, mientras el macho seguía con la exhibición. Finalmente se alejaron volando hacia otro sector.

En la zona donde detecté a la ida el rastro del Oso pardo, ahora hay un Picamaderos negro Dryocopus martius moviéndose por el interior del hayedo, mientras emite sus típicos reclamos. Más adelante, una pareja de Agateador norteño Certhia familiaris se alimenta en el tronco y ramas de un haya. Salgo del bosque y veo 2 Zorzales reales Turdus pilaris en un brezal. Durante el día había visto un par de grupos de Zorzal alirrojo Turdus iliacus en sendos sectores de hayedo.
En unas peñas que asoman entre las hayas, un Rebeco cantábrico Rupicapra pyrenaica parva vigila su entorno. Más adelante, ya cayendo la tarde, un grupo de Pinzones vulgares Fringilla coelebs se mueve por las copas de las hayas buscando seguramente un lugar seguro donde pernoctar. Entre ellos detecto varios Pinzones reales Fringilla montifringilla.

Y así llegó hasta el coche, cansado pero satisfecho con la jornada vivida, con la adrenalina a tope tras haber transitado por un bosque por donde se encuentra el Oso pardo y el Lobo ibérico.

10 de enero de 2011

Peña Sagra




Esta mañana estuve dando una vuelta por el entorno de Peña Sagra, montaña sagrada para los antiguos cántabros y donde fueron acorralados y hostigados por las legiones romanas, como así lo atestiguan algunos restos de fosos y muros que aún pueden verse hoy en día en el perímetro de la sierra.
Llegué a la zona antes del amanecer, cuando aún iluminaba una espectacular estrella polar. Anoche había helado, como podía comprobarse en los charcos helados y en el blanco de los pastizales, que se mezclaba con una nueva y fina capa de nieve que cubría las partes más altas de la sierra.

Aún de noche se me cruzó una Liebre europea Lepus europaeus en la pista, que salió corriendo delante de la furgoneta. Poco después del amanecer localizo un Zorro rojo Vulpes vulpes que busca comida entre unos acebos, muy cerca de mi posición. Otro ejemplar de esta especie hace lo mismo en otra braña más lejana.

Detecto varios grupos de Rebecos Rupicapra pyrenaica parva en las partes más altas, alguno de ellos en cota de 2.000 m, a pesar del hielo y la nieve. También veo varios grupos de Ciervo rojo Cervus elaphus incluido un magnífico macho alimentándose en un brezal. Una pareja de Corzos Capreolus capreolus atraviesa tranquila una braña helada, mientras dos hembras de la misma especie buscan comida en un claro del acebal.

En los acebales observo paseriformes como Zorzal alirrojo, Pinzón vulgar, Camachuelo común y un Picogordo, especie bastante escasa en Cantabria. Un macho adulto de Gavilán común pasa volando a media altura, mientras los Buitres leonados sobrevuelan la zona en busca de comida. Un Milano real hace lo propio sobrevolando unos prados e invernales.

A eso de las 11h concluyo la jornada, poniendo el cierre con la observación de una treintena de Zorzales reales, alimentándose en un pastizal.